¿Cuántos satélites artificiales hay en órbita en el espacio?

Rubén, actualizado a 10 septiembre 2026
cuantos satelites artificiales hay en orbita espacio

Un satélite es cualquier cuerpo que orbita alrededor de otro. Mientras que la Luna es un satélite natural de la Tierra, los lanzados por el ser humano son satélites artificiales, y su cantidad se ha disparado en los últimos cinco años de una forma sin precedentes.

Para hacerse una idea: a principios de 2021 había unos 6.500 satélites en órbita. A mediados de 2026, la Agencia Espacial Europea contabiliza cerca de 16.000 en funcionamiento, y una sola empresa es dueña de más de la mitad.

En octubre de 1957, la Unión Soviética puso en órbita el primer satélite artificial: el Sputnik 1. Se trataba de una esfera de metal de 58 centímetros con cuatro antenas que se limitaba a emitir un pitido en dos frecuencias de radio. Transmitió durante tres semanas y se desintegró tres meses después.

¿Cuántos satélites hay ahora mismo en el espacio?

Estos son los datos de la Agencia Espacial Europea, actualizados a julio de 2026:

  • 27.490 satélites se han puesto en órbita desde 1957.
  • 46.770 objetos siguen ahí arriba y están catalogados y vigilados por las redes de seguimiento. La mayoría no son satélites: son restos.
  • De todo lo lanzado, unos 16.000 satélites siguen funcionando.
  • El peso total de lo que orbita la Tierra supera las 17.000 toneladas.

A lo catalogado hay que añadir lo que no puede seguirse individualmente, pero que sí puede estimarse: unos 68.450 fragmentos de más de 10 centímetros, un millón y medio de entre 1 y 10 centímetros y unos 230 millones más pequeños. Cualquiera de ellos, dada la velocidad a la que se desplaza, puede destrozar un satélite.

Seis de cada diez satélites del mundo son de la misma empresa

Este es el dato que lo explica todo y el que ha cambiado por completo desde que se escribió la primera versión de este artículo.

La constelación Starlink, de SpaceX, ha lanzado 12.935 satélites, de los cuales 11.139 están en órbita y 9.732 están operativos y repartidos en sus capas de trabajo, según el recuento del astrónomo Jonathan McDowell a 7 de septiembre de 2026. Esto significa que, de los aproximadamente 16.000 satélites que funcionan en todo el mundo, unos seis de cada diez son Starlink.

Aún ninguna otra constelación se le acerca. Amazon —que ha cambiado el nombre de su proyecto Kuiper por Amazon Leo— ronda los 370 satélites y ya es la tercera del mundo. Las dos chinas, Qianfan y Guowang, cuentan con unos 200 cada una.

Este dominio explica por qué hoy no tiene mucho sentido ofrecer el reparto clásico según sus usos —cuántos son de comunicaciones, cuántos de observación de la Tierra y cuántos de navegación—. Con el peso que tiene Starlink, la categoría de comunicaciones se lo come casi todo y el porcentaje refleja más la presencia de una empresa que el uso real del espacio.

Dónde están, exactamente

No todos orbitan a la misma altura y esa diferencia condiciona la utilidad de cada uno:

  • Órbita baja (LEO), entre 160 y 2.000 kilómetros. Aquí está casi todo: Starlink, la Estación Espacial Internacional, los satélites de observación. Se ve bien la Tierra y la señal tarda poco en ir y volver, pero hay que empujarlos cada poco tiempo porque el rozamiento con lo que queda de atmósfera los va frenando.
  • Órbita media (MEO), en torno a los 20.000 kilómetros. Es donde viven el GPS, Galileo y el resto de sistemas de navegación.
  • Órbita geoestacionaria (GEO), a 35.786 kilómetros exactos. A esa altura un satélite tarda justo un día en dar la vuelta, así que desde el suelo parece quieto en el cielo. Es la de los satélites de televisión y meteorología, y por eso las antenas parabólicas se apuntan una vez y no se vuelven a mover.

Lo que viene, y por qué preocupa

La versión de 2022 de este artículo decía que Elon Musk «pretende poner 12.000 satélites en órbita durante la próxima década». Cuatro años más tarde ya ha lanzado 12.935, y la autorización que busca alcanza los 42.000.

No es el único. Si sumamos lo que las cuatro grandes constelaciones tienen aprobado o solicitado:

  • Starlink (SpaceX): hasta 42.000.
  • Qianfan (China): 15.000 para 2030.
  • Guowang (China): unos 13.000.
  • Amazon Leo: 3.236.

Si todos esos planes se concretan, la Agencia Espacial Europea calcula que en 2030 podría haber cerca de 100.000 satélites activos orbitando la Tierra. Esta cifra contrasta con los 16.000 actuales y los 6.500 de 2021.

El problema no es el sitio, es la basura

Espacio hay de sobra; lo que no hay es margen de error. Cada satélite que deja de funcionar y no se retira a tiempo se queda orbitando a unos 28.000 kilómetros por hora y, a esa velocidad, un tornillo tiene la energía de una granada.

El escenario que preocupa a las agencias espaciales tiene nombre: el síndrome de Kessler. Si la densidad de objetos supera cierto punto, un choque genera fragmentos, estos fragmentos provocan más choques y la reacción se mantiene por sí sola hasta dejar algunas órbitas inutilizables durante generaciones. No es ciencia ficción: la Estación Espacial Internacional ha tenido que esquivar restos en más de treinta ocasiones.

Los operadores de las megaconstelaciones sostienen —con razón— que sus satélites orbitan a baja altura y se desintegran por sí mismos en unos años si dejan de impulsarlos. De los 12.935 Starlink lanzados, 1.796 ya han vuelto a caer. Sin embargo, esto hace que la constelación sea algo que debe reponerse constantemente y desplaza el problema hacia otro punto: los miles de aparatos que se queman cada año en la atmósfera alta y los residuos que dejan allí arriba, que es precisamente lo que se está empezando a estudiar ahora.

Si te interesa el tema, también tenemos cuántas estaciones espaciales hay ahora mismo —que son muchas menos de las que la gente cree— y la lista de cosas que la NASA no inventó, empezando por el teflón y el velcro.

Fuentes

  1. weforum.org