Actualmente existen 441 reactores nucleares operativos distribuidos en 31 países, además de otros 80 en construcción. En conjunto, generan alrededor del 9 % de la electricidad del planeta.
Este último dato sorprende a casi todo el mundo, ya sea por exceso o por defecto. Quien asume que la energía nuclear es marginal esperaba una cifra más baja; quien sigue el debate energético la recordaba más alta, y con razón: a mediados de los años noventa rondaba el 17 %. La potencia instalada no ha disminuido —de hecho ha aumentado—, pero el consumo mundial de electricidad ha crecido mucho más rápido y el reparto se ha diluido.
El mapa ha cambiado considerablemente en los últimos años y ha evolucionado en direcciones opuestas según la región:
- Alemania cerró sus tres últimos reactores en abril de 2023. Donde antes había seis, hoy no hay ninguno.
- Taiwán apagó el último en mayo de 2025 y completó su salida de la nuclear.
- China tiene 64 reactores y está construyendo 38 más, casi la mitad de todo lo que se construye en el mundo.
- Japón está volviendo, catorce años después de Fukushima, y en 2026 ha reactivado un reactor de la central más grande del mundo.
Es decir: Europa occidental y Asia oriental desarrollada apagan sus reactores, mientras que China, India, Rusia y los países del Golfo los encienden.
Cuántos reactores tiene cada país
| País | Reactores operativos | En construcción | % de su electricidad | Mundo | Total | 441 | 80 | ~9 % |
| 1 | Estados Unidos | 94 | 0 | 17,7 % |
| 2 | China | 64 | 38 | 5,0 % |
| 3 | Francia | 57 | 0 | 68,1 % |
| 4 | Rusia | 34 | 7 | 18,7 % |
| 5 | Japón | 33 | 2 | 9,4 % |
| 6 | Corea del Sur | 26 | 4 | 31,0 % |
| 7 | India | 24 | 8 | 3,2 % |
| 8 | Canadá | 17 | 1 | 13,0 % |
| 9 | Ucrania | 15 | 2 | 52,0 % |
| 10 | Reino Unido | 9 | 2 | 10,7 % |
| 11 | España | 7 | 0 | 18,9 % |
| 12 | Suecia | 6 | 0 | 26,7 % |
| 13 | República Checa | 6 | 0 | 42,1 % |
| 14 | Pakistán | 6 | 1 | 16,5 % |
| 15 | Finlandia | 5 | 0 | 39,6 % |
| 16 | Eslovaquia | 5 | 1 | 64,4 % |
| 17 | Suiza | 4 | 0 | 27,1 % |
| 18 | Hungría | 4 | 1 | 45,2 % |
| 19 | Emiratos Árabes Unidos | 4 | 0 | 22,0 % |
| 20 | Argentina | 3 | 1 | 7,3 % |
| 21 | Bélgica | 2 | 0 | 33,7 % |
| 22 | Brasil | 2 | 1 | 2,2 % |
| 23 | México | 2 | 0 | 3,9 % |
| 24 | Sudáfrica | 2 | 0 | 5,5 % |
| 25 | Bulgaria | 2 | 0 | 38,3 % |
| 26 | Rumanía | 2 | 0 | 20,5 % |
| 27 | Bielorrusia | 2 | 0 | 39,5 % |
| 28 | Eslovenia | 1 | 0 | 39,7 % |
| 29 | Países Bajos | 1 | 0 | 2,7 % |
| 30 | Armenia | 1 | 0 | 30,6 % |
| 31 | Irán | 1 | 1 | 1,3 % |
La tabla admite dos lecturas, y son distintas.
Por número de reactores, lidera Estados Unidos con 94, seguido de China con 64 y Francia con 57. Sin embargo, Estados Unidos no construye ninguno: su parque es antiguo y su estrategia se basa en prolongar la vida útil de sus instalaciones, con licencias renovadas hasta los sesenta y hasta los ochenta años.
Por peso en el propio país, el orden cambia por completo. En este sentido gana Francia, con el 68 % de su electricidad de origen nuclear, lo que supone un caso único en el mundo por su magnitud. Le siguen Eslovaquia (64 %), Ucrania (52 %), Hungría (45 %) y la República Checa (42 %). China, con sus 64 reactores, cubre solo el 5 % de su consumo: tiene muchos reactores y muchísima más demanda.
Hay tres datos que descolocan a quien mira la tabla por primera vez:
- Ucrania mantiene 15 reactores operativos y con ellos más de la mitad de su electricidad, en plena guerra. La central de Zaporiyia, la mayor de Europa, está ocupada y sin generar, y se cuenta aparte del recuento operativo.
- Los Emiratos Árabes Unidos aparecen con 4 reactores y el 22 % de su electricidad. Barakah, la primera central del mundo árabe, completó sus cuatro unidades en 2024: 5,6 GW construidos desde cero en poco más de una década.
- Alemania no está en la tabla. No es un olvido: tiene cero.
Qué es una central nuclear y cómo funciona
Una central nuclear es, en el fondo, una máquina de hervir agua. Lo que la diferencia de una central de gas o de carbón es solo la fuente de calor.
El reactor es el componente principal: en él se encuentra el combustible nuclear y los sistemas que permiten iniciar, mantener y detener de forma controlada las reacciones de fisión, proceso en el que un núcleo pesado se divide y libera energía térmica.
A partir de ahí, el proceso es el clásico: ese calor convierte agua en vapor a alta temperatura y presión, el vapor mueve una turbina, esta hace girar un generador y el generador produce electricidad. Las torres de refrigeración que se ven en todas las fotos no emiten humo ni radiación: expulsan vapor de agua.
La energía nuclear ocupa un lugar incómodo en el debate climático y conviene explicar por qué sin propaganda de ninguna de las dos partes. No emite CO₂ al generar, lo que la sitúa en el lado favorable del balance climático. Al mismo tiempo, presenta tres problemas que no se han resuelto: los residuos de alta actividad, que mantienen su peligrosidad durante miles de años y para los cuales ningún país dispone aún de un almacén definitivo en funcionamiento —Finlandia es el país que más cerca está—; el coste y el plazo de construcción de un reactor nuevo en Occidente, donde los más recientes se han terminado con años de retraso y al doble del presupuesto; y la magnitud del fallo cuando ocurre, que es el factor que más pesa en la opinión pública desde Chernóbil y Fukushima.
La central más grande del mundo, que volvió a encenderse en 2026
La mayor central nuclear del planeta por potencia instalada es Kashiwazaki-Kariwa, situada en la prefectura japonesa de Niigata. Ocupa 420 hectáreas, cuenta con siete reactores —dos ABWR y cinco BWR— y suma cerca de 8.000 MW, lo cual es suficiente para abastecer a más de quince millones de personas.
Su historia refleja bien la evolución de la energía nuclear en Japón. Se apagó por completo tras el accidente de Fukushima en 2011 y permaneció así durante casi quince años, con la central entera parada y la población local dividida.
Y aquí llega la novedad: la unidad 6 volvió a funcionar en 2026. Arrancó en enero, aunque tuvo que detenerse en dos ocasiones —primero por una alarma y luego por reparaciones— y entró en operación comercial el 16 de abril de 2026.
La unidad 7, en cambio, sigue en parada fría y su reactivación se ha retrasado hasta 2029 o 2030, porque las instalaciones de seguridad especiales exigidas después de Fukushima no estarán terminadas en el plazo previsto.
Europa y España: el calendario que se mueve
Europa
Doce de los veintisiete países de la Unión Europea cuentan con reactores en funcionamiento: Francia, España, Bélgica, Países Bajos, Suecia, Finlandia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Bulgaria, Rumanía y Eslovenia. La cifra era de catorce hasta que Alemania cerró en abril de 2023, mientras que Lituania ya lo había hecho en 2009, al entrar en la Unión, con el cierre de Ignalina.
En conjunto, la energía nuclear aporta alrededor de una cuarta parte de la electricidad de la Unión y es la primera fuente individual. Francia sola explica buena parte de ese peso.
Lo que ocurre en Europa es una corrección de rumbo que se manifiesta en dos sentidos:
- Bélgica tenía siete reactores y hoy tiene dos, pero en 2025 dio marcha atrás en su ley de abandono nuclear y ha extendido la vida de los que quedan.
- Suecia y Países Bajos han anunciado reactores nuevos después de años de no querer ni oír hablar del asunto.
- Reino Unido ha bajado de trece reactores a nueve por pura vejez del parque, y tiene dos en construcción en Hinkley Point C, con retrasos y sobrecostes de manual.
- Alemania, en cambio, no ha reabierto el debate en serio: sus centrales están en desmantelamiento, un proceso que es prácticamente irreversible.
España
España cuenta con cinco centrales y siete reactores: dos en Almaraz (Cáceres), dos en Ascó (Tarragona) y uno en cada una de las plantas de Cofrentes (Valencia), Vandellós II (Tarragona) y Trillo (Guadalajara). En conjunto, generan cerca del 19 % de la electricidad del país.
El calendario de cierre se basa en el protocolo firmado en 2018 entre Enresa y las empresas propietarias —Iberdrola, Endesa y Naturgy—, el cual preveía el apagado escalonado de las centrales entre 2027 y 2035.
Ese calendario acaba de moverse. Las propietarias solicitaron una prórroga en octubre de 2025 y, después de casi un año de negociaciones, el Boletín Oficial del Estado del 14 de agosto de 2026 formalizó la renovación de la autorización de Almaraz I y II hasta el 8 de junio de 2030: esto supone treinta y un meses más para la unidad I y diecinueve para la II en comparación con lo previsto.
Estas son las fechas para el resto de centrales, según el calendario vigente: Ascó I en octubre de 2030, Cofrentes en noviembre de 2030, Ascó II en septiembre de 2032, y Vandellós II y Trillo en 2035.