En muchos países del mundo el agua del grifo no es potable, y para un viajero eso puede significar acabar con una buena diarrea. La buena noticia es que hay formas sencillas de potabilizarla y de saber qué puedes y qué no puedes hacer con ella. Vamos a verlo.
¿Cómo sé si el agua es potable?
La regla de oro: ante la duda, trátala como no potable. El agua puede parecer limpia y estar contaminada por bacterias, virus o parásitos que no se ven.
- Infórmate del destino. Pregunta en el alojamiento y consulta guías fiables. En Europa puedes mirar nuestra lista de países donde se puede beber del grifo.
- Desconfía de lagos, ríos, aguas estancadas y, en muchos países en desarrollo, también del grifo.
- En caso de duda, bebe agua embotellada con el precinto intacto, o potabiliza la del grifo (te contamos cómo abajo).
Cómo potabilizar el agua
Si no tienes agua embotellada, puedes hacer segura la del grifo de varias formas:
- Hervirla. Lo más fiable contra los microorganismos: llévala a ebullición durante 1 minuto (o 3 minutos por encima de los 2.000 m de altitud) y déjala enfriar tapada.
- Filtrarla. Los filtros y botellas filtrantes de viaje (tipo LifeStraw) retienen bacterias y protozoos; algunos, también virus. Fíjate en que el filtro sea apto para agua no tratada.
- Pastillas potabilizadoras. A base de cloro o yodo, muy ligeras y prácticas; deja actuar el tiempo que indique el fabricante.
- Luz ultravioleta. Los purificadores UV (tipo SteriPen) neutralizan los microbios en segundos, siempre que el agua esté clara.
Qué NO hacer con agua no potable
Con agua que no es potable, evita:
- Beberla (ni un sorbito).
- El hielo de los cubatas y refrescos: suele hacerse con agua del grifo.
- Lavarte los dientes con ella: aunque no la tragues, entran bacterias por la boca. Usa agua embotellada.
- La fruta y la verdura crudas lavadas con esa agua; opta por fruta de piel gruesa que puedas pelar.
- En la ducha, mantén la boca cerrada y evita que te entre agua.
Qué SÍ puedes hacer
No hace falta ser un paranoico: con sentido común, el agua no potable sirve para muchas cosas:
- Ducharte y lavarte (con la boca cerrada). La gente local la usa a diario sin problema; como viajero, solo tienes que evitar tragarla.
- Lavarte las manos y luego secártelas bien (muchas bacterias mueren al secarse); mejor aún, remátalas con gel hidroalcohólico.
- Fregar los platos, siempre que los dejes secar del todo (idealmente al sol) antes de volver a usarlos.
- Tirar de la cisterna, limpiar el suelo o regar plantas que no vayas a comer.
Y recuerda: si te descuidas y acabas con molestias, en nuestra guía de cómo mantenerse sano de viaje te contamos qué hacer con la diarrea del viajero.