La respuesta corta es doce: once Estados miembros de las Naciones Unidas y la Santa Sede. Y la cifra va bajando.
Es conveniente precisar la pregunta, ya que encierra una trampa. Casi ningún país del mundo «reconoce la independencia de Taiwán» en sentido literal: lo que hacen esos doce es mantener relaciones diplomáticas con la República de China —el nombre oficial de Taiwán— en lugar de con la República Popular China. Pekín no admite que haya embajadas en los dos sitios a la vez, así que cada Estado elige, y esa elección es lo que cuenta.
Por este motivo, Estados Unidos, Japón, Alemania o España no aparecen en la lista, a pesar de que mantienen con Taipéi vuelos directos, oficinas de representación y relaciones económicas intensas. Tienen embajada en Pekín y mantienen todo lo demás con Taiwán sin llamarlo embajada.
La lista de los doce
Esta es la nómina completa según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán, que la publica y actualiza él mismo:
| País | Región | Relaciones desde | |
| 1 | Belice | América Central | 1989 |
| 2 | Guatemala | América Central | 1960 |
| 3 | Haití | Caribe | 1956 |
| 4 | Islas Marshall | Pacífico | 1998 |
| 5 | Palaos | Pacífico | 1999 |
| 6 | Paraguay | América del Sur | 1957 |
| 7 | San Cristóbal y Nieves | Caribe | 1983 |
| 8 | San Vicente y las Granadinas | Caribe | 1981 |
| 9 | Santa Lucía | Caribe | 2007 (y antes 1984-1997) |
| 10 | Esuatini (antes Suazilandia) | África | 1968 |
| 11 | Tuvalu | Pacífico | 1979 |
| 12 | Santa Sede (Ciudad del Vaticano) | Europa | 1942 |
Mirando la tabla se ven tres cosas de golpe.
El mapa está concentrado en sitios pequeños. Siete de los doce se encuentran en el Caribe y América Central, tres en el Pacífico, uno en África y uno en Europa. Además son diminutos: siete de los once miembros de la ONU no llegan al millón de habitantes, mientras que Tuvalu, Nauru o Palaos se cuentan por decenas de miles. Las excepciones son Guatemala (unos 18 millones) y Haití (cerca de 12), que entre los dos aportan la mayor parte de la población de todo el bloque.
Paraguay es el socio de más peso político. Es el único aliado en América del Sur y aquel a quien Pekín corteja con más insistencia, ya que su sector agrícola vendería mucha soja y mucha carne a China si cambiara de bando. Cada campaña electoral paraguaya reabre el debate y, hasta ahora, siempre ha ganado quien defendía mantener a Taipéi.
La Santa Sede es un caso aparte. No es miembro de la ONU, sino Estado observador, por lo que técnicamente no entra en el recuento de «Estados miembros». Es además el aliado más antiguo, desde 1942, y el único de Europa. El Vaticano lleva años negociando con Pekín el nombramiento de obispos, y cada avance en esas conversaciones reabre la pregunta de si terminará cambiando de lado.
Los diez que se han marchado desde 2016
Lo interesante de esta lista no es la foto, sino la película. En 2016 Taiwán tenía veintidós aliados. Hoy tiene doce: ha perdido diez en ocho años.
| Año | País | Detalle |
| 2016 | Santo Tomé y Príncipe | Rompe en diciembre, pocos meses después de la llegada de Tsai Ing-wen a la presidencia |
| 2017 | Panamá | El primero de peso: un socio de casi un siglo y el país del canal |
| 2018 | República Dominicana | Mayo |
| 2018 | Burkina Faso | Mayo. Deja a Esuatini como único aliado africano |
| 2018 | El Salvador | Agosto |
| 2019 | Islas Salomón | Septiembre. El aliado más poblado del Pacífico |
| 2019 | Kiribati | Septiembre, cuatro días después de Salomón |
| 2021 | Nicaragua | Diciembre |
| 2023 | Honduras | Marzo. Socio desde 1965 |
| 2024 | Nauru | Enero, dos días después de las elecciones presidenciales taiwanesas |
Esta secuencia no es casual. Comienza justo cuando Tsai Ing-wen, del Partido Democrático Progresista, gana las elecciones de 2016; Pekín, que veía con mejores ojos al Kuomintang, abandona la tregua tácita que había mantenido con el gobierno anterior y vuelve a competir aliado por aliado.
Dos momentos concentran el daño:
- Septiembre de 2019, cuando las Islas Salomón y Kiribati se van con cuatro días de diferencia. Salomón era el aliado más poblado del Pacífico, y su marcha cambió el equilibrio de una región que Australia y Estados Unidos consideran estratégica.
- Enero de 2024, cuando Nauru rompe dos días después de las elecciones presidenciales taiwanesas, en las que ganó Lai Ching-te, del mismo partido que Tsai. El momento elegido fue el mensaje.
Lo que se ofrece a cambio es conocido: inversión en infraestructuras, créditos y acceso al mercado chino. Honduras lo planteó casi sin disimulo en 2023, cuando pidió a Taipéi una ayuda que sabía que no podía igualar la oferta china.
Qué significa esto si viajas a Taiwán
Esto es lo que realmente le importa a un viajero y la buena noticia es que casi nada de lo anterior le afecta. En la práctica, Taiwán funciona como un país normal.
Entrar es fácil. Los españoles y el resto de ciudadanos de la Unión Europea pueden entrar sin visado hasta 90 días. Se sella un pasaporte de la República de China y existen control de fronteras, aduana y todo lo habitual. Por su parte, el pasaporte taiwanés permite el acceso sin visado a unos 177 países, una cifra superior a la de bastantes Estados plenamente reconocidos.
Hay embajada española, con otro nombre. España no cuenta con una embajada en Taipéi, sino con una Oficina Española de Comercio que desempeña, en la práctica, las funciones consulares. Por su parte, Taiwán tiene en Madrid una Oficina Económica y Cultural. Se trata de embajadas que no pueden recibir ese nombre y es allí a donde hay que acudir si pierdes el pasaporte.
El país aparece con otros nombres. Es la consecuencia más visible de todo esto:
- En los Juegos Olímpicos compite como Taipéi Chino, con una bandera que no es la suya y un himno que tampoco.
- En muchas aerolíneas y webs de reservas figura como «Taiwán, China» o directamente dentro del desplegable de China, algo que a los taiwaneses les molesta bastante y que conviene no comentar con ligereza.
- Varias compañías aéreas crearon filiales con otro nombre para volar a Taipéi sin usar sus símbolos nacionales.
- En cambio sí tiene prefijo telefónico propio, el +886, asignado formalmente por la Unión Internacional de Telecomunicaciones.
Y no está en casi ningún organismo internacional. No es miembro de la ONU desde 1971, cuando la Resolución 2758 otorgó el asiento chino a Pekín, y queda fuera de la Organización Mundial de la Salud y de la mayoría de agencias. Esto fue objeto de discusión durante la pandemia: Taiwán gestionó bien los primeros meses y no podía compartir lo aprendido en los foros donde se decidía.
