Chiang Mai fue la capital de Lanna, un reino que funcionó por su cuenta desde 1296 y que no quedó integrado del todo en Siam hasta finales del siglo XIX. Esos seiscientos años aparte explican que sus templos no se parezcan a los de la capital: otra madera, otros tejados, otra forma de estupa y otra idea de qué edificio del recinto es el importante.
El casco antiguo cabe en un cuadrado amurallado de aproximadamente kilómetro y medio de lado. Dentro entran andando cuatro de los ocho templos de esta guía; los demás quedan a pocos minutos en songthaew, scooter o Grab, salvo Wat Phra That Doi Suthep, a 15 kilómetros y monte arriba.
Si el viaje viene de la capital, la comparación se hace sola: en los templos de Bangkok mandan el oro y la altura; en Chiang Mai manda la teca. Para encajarlos con el resto del plan está qué ver y hacer en Chiang Mai.
Qué distingue a un templo Lanna de uno de Bangkok
La diferencia empieza por qué edificio se mira. En el centro de Tailandia el edificio noble es el ubosot, la sala de ordenación, y ahí van los murales importantes. En el norte el protagonista es el viharn, la sala de asambleas, a la que entra la gente: por eso en Chiang Mai el edificio más grande y más decorado suele ser el que está abierto al público, mientras el ubosot queda detrás, más pequeño y a menudo cerrado con llave.
La segunda diferencia está en el tejado. Un viharn Lanna lo tiene bajo y en faldones superpuestos que descienden casi hasta la altura de la vista, un perfil que en el norte se compara con un ave cubriendo a los fieles con las alas. El resultado es un interior oscuro y fresco, pensado para meditar. En Bangkok los tejados son más empinados y estirados hacia arriba.
La tercera es el material: aquí se construye con teca, y se talla. Los hastiales llevan tímpanos calados y en las esquinas asoman los ngao, los “dedos de naga”, mientras en el centro del país pesan más el estuco, el mosaico de vidrio y la porcelana china. Dentro, la técnica característica es el lai kham, dibujo dorado sobre laca negra o bermellón, más sobrio que el brillo continuo de un templo real de Bangkok.
Y la última, la estupa. En el centro dominan el prang de raíz jemer y la campana rematada en aguja; en el norte, campanas sobre base cuadrada escalonada, herencia del arte de Haripunchai, y los chedi chang lom, con elefantes de estuco que parecen cargar el monumento a la espalda.
Wat Phra Singh y Wat Chedi Luang, los dos grandes del recinto amurallado
Wat Phra Singh (วัดพระสิงห์)
Está en el extremo oeste de Ratchadamnoen, la calle que cruza el casco antiguo. Lo fundó el rey Phayu en 1345 para guardar las cenizas de su padre y tomó el nombre actual en 1367, cuando llegó la imagen del Phra Buddha Sihing, el “buda león”.
Lo que hay que ver no es la sala grande de la entrada, sino el viharn Lai Kham, el pabellón pequeño de detrás: el mejor ejemplo de carpintería Lanna que queda en pie en la ciudad, con tejado en tres faldones y murales de finales del siglo XIX que cuentan el cuento popular de Sang Thong y retratan la Chiang Mai de entonces.
El recinto es gratis. Entrar en el viharn Lai Kham cuesta 40 bat (1,05 €) a los extranjeros; los tailandeses no pagan. Abre a las 6:00 y las salas cierran a las 17:00 en punto.
Wat Chedi Luang (วัดเจดีย์หลวง)
A quinientos metros al este está lo que fue el edificio más alto del reino. El rey Saen Muang Ma empezó la estupa en 1391 y las ampliaciones la dejaron en unos 82 metros hacia 1475, cuando Tilokaraj instaló en su nicho oriental al Buda de Esmeralda, que estuvo aquí hasta 1552 y hoy está en Bangkok.
En 1545 un terremoto se llevó los treinta metros de arriba y la aguja nunca se rehízo: lo que se visita es un cubo de ladrillo desmochado de unos 60 metros, con elefantes de estuco en la base y escalinatas de nagas. La entrada cuesta 40 bat (1,05 €) y abre de 6:00 a 18:00.
Junto a la puerta está el santuario del Inthakhin, el pilar de la ciudad, un edificio que no pisan las mujeres por una costumbre animista del norte anterior al budismo, señalizada a la entrada. Al resto del recinto se entra sin restricción.
Wat Chiang Man y Wat Phan Tao, el más antiguo y el de teca
Wat Chiang Man (วัดเชียงมั่น)
Es el templo más antiguo de la ciudad y no por poco margen: se fundó en 1296, un año después de que el rey Mangrai trazara Chiang Mai, sobre el campamento desde el que se dirigieron las obras. Está en el cuadrante noreste del casco antiguo.
La pieza a la que se viene es el Chedi Chang Lom: una campana dorada de unos 18 metros sobre una base cuadrada de la que salen quince elefantes de estuco de medio cuerpo, como si sostuvieran el monumento. En un viharn pequeño, detrás de rejas, se guardan además el Phra Sila, relieve de mármol con el Buda amansando a un elefante, y el Phra Sae Tang Khamani, un buda de cristal de menos de diez centímetros al que se atribuye la capacidad de traer lluvia. Entrar es gratis, con donativo, de 6:00 a 17:00.
Wat Phan Tao (วัดพันเตา)
Está pegado a Wat Chedi Luang y casi nadie se para porque el vecino se lleva toda la atención. Es un error: su viharn es de teca maciza, uno de los últimos que quedan en Chiang Mai.
Entre 1846 y 1854 el solar fue residencia real (ho kham) del príncipe Chao Mahawong. En 1876 se desmontó el palacio y con su madera se levantó el viharn actual; sobre la puerta quedó un pavo real en mosaico, emblema del príncipe. Dentro está oscuro y huele a madera vieja, y con la luz de la última hora entrando de lado es probablemente el interior más bonito del casco antiguo. Entrada libre con donativo, de 6:00 a 18:00.
Wat Phra That Doi Suthep, el templo de la montaña
Es el templo de todas las postales de Chiang Mai y el único de esta lista que exige salir de la ciudad: está a 15 kilómetros al oeste, en la ladera del Doi Suthep, a unos 1.073 metros de altitud y entre 25 y 35 minutos de curvas en coche.
La leyenda de fundación, de 1383, cuenta que se soltó un elefante blanco con una reliquia del Buda para que eligiera el emplazamiento: subió la montaña, barritó tres veces, se arrodilló y murió. Ahí se construyó el templo. El chedi dorado, de unos 24 metros, es el corazón del claustro superior, y se llega por una escalera de 306 peldaños flanqueada por dos nagas de siete cabezas: entre ocho y doce minutos a paso tranquilo, y gratis. Quien no quiera hacerla tiene un funicular por 50 bat (1,30 €) el trayecto.
La entrada cuesta 30 bat (unos 0,80 €) a los extranjeros y es gratuita para los tailandeses. Abre de 6:00 a 18:00. Los songthaew rojos salen de la zona del zoo por unos 50 bat (1,30 €) por persona compartidos, o se puede fletar uno entero de ida y vuelta con espera, precio que conviene cerrar antes de subir. Las tarifas y cómo negociarlas están en cómo moverse por Chiang Mai.
No hay que confundir esta entrada con la tasa del Parque Nacional Doi Suthep-Pui, que se cobra aparte desde octubre de 2025 y solo afecta a cascadas y zonas de acampada, no al templo.
Fuera de las murallas: Wat Umong, Wat Suan Dok y Wat Sri Suphan
Wat Umong (วัดอุโมงค์)
A cinco kilómetros al oeste del casco antiguo, al pie del Doi Suthep, hay un monasterio de bosque fundado hacia 1296 por el rey Mangrai para monjes dedicados a la meditación. Se camina entre árboles altos, con un lago de tortugas y tablillas de sentencias budistas colgadas de los troncos.
Lo que le da nombre son los túneles: tres pasadizos de ladrillo excavados en la base de la estupa que se cruzan en cámaras interiores con budas y restos de pintura mural de alrededor de 1380. Están bajos, hay que agachar la cabeza y la temperatura baja de golpe. Es el sitio más silencioso de Chiang Mai. Se entra gratis, con donativo, de 8:00 a 17:00.
Wat Suan Dok (วัดสวนดอก)
El “templo del jardín de flores” está fuera del foso, en la carretera de Suthep, y se fundó en 1370 sobre un antiguo jardín real para custodiar la reliquia que después subió a Doi Suthep. Lo que se recuerda no es el viharn, moderno, sino el cementerio real Lanna: una treintena de chedis blancos encalados con las cenizas de la dinastía Mangrai, trasladados aquí en 1909 desde otro enterramiento real.
Entrada gratuita con donativo, de 6:00 a 17:00. En el mismo recinto está el campus de la universidad budista Mahachulalongkornrajavidyalaya, de donde salen los monjes del monk chat.
Wat Sri Suphan (วัดศรีสุพรรณ), el templo de plata
En Wua Lai, al sur del foso, vive desde hace unos doscientos años el barrio de los plateros que el rey Kawila trajo desde la cuenca del Salawin. El templo se fundó en 1502, pero lo que atrae hoy es obra de esos vecinos: entre 2008 y 2016 revistieron el ubosot con unas cinco toneladas de plata, alpaca y aluminio repujados a mano, panel a panel. Hacia las 17:30 encienden los focos y el edificio se pone a brillar.
Al ubosot de plata no entran las mujeres. No es una ocurrencia del sitio ni un invento para turistas: en el budismo theravada el ubosot es donde se ordenan los monjes varones, y el norte del país conserva la costumbre de reservar ese espacio interior a los hombres. El templo lo explica en un cartel a la entrada y ha habilitado la puerta como mirador: la sala es pequeña y desde el umbral se ve entera. La entrada de 50 bat (1,30 €) se cobra igual a hombres y a mujeres y da acceso al resto del recinto, donde está la mayor parte del trabajo de los plateros: la fachada, los relieves del muro exterior y el taller. La norma afecta a un edificio, no al templo.
El recinto abre de 6:00 a 18:00 y el ubosot de 9:00 a 18:00. Los sábados, de 16:00 a 22:00, Wua Lai se cierra al tráfico para el mercado nocturno de artesanía.
Monk chat: sentarse a hablar con un monje
Varios templos de Chiang Mai mantienen mesas al aire libre donde monjes y novicios que estudian en la universidad budista conversan en inglés con quien se acerque. Se llama monk chat, es gratuito y no hay que reservar. No es una actuación para turistas: ellos practican el idioma y a cambio contestan lo que se les pregunte sobre budismo, sobre la vida en el monasterio o sobre el norte de Tailandia.
- Wat Chedi Luang. El más accesible, en pleno casco antiguo. Las mesas se montan en la zona norte del recinto, todos los días de 9:00 a 18:00. Los fines de semana por la mañana suele haber más monjes.
- Wat Suan Dok. El programa histórico, gestionado por el campus local de la universidad Mahachulalongkornrajavidyalaya. De lunes a viernes, de 17:00 a 19:00; la oficina atiende de 9:00 a 17:00 entre semana.
- Wat Umong. Aquí no hay mesas, sino una charla de dharma en inglés los domingos por la tarde, en el pabellón abierto de detrás del chedi.
Las reglas de trato del templo valen también en la mesa: sentarse a la misma altura o más bajo que el monje, no tocarlo, y si una mujer quiere darle algo, dejarlo sobre la mesa para que él lo recoja.
Cómo hay que ir vestido y cómo comportarse
Estos templos son lugares de culto en activo, con monjes viviendo dentro y vecinos que van a rezar. La norma de vestimenta es la misma en todos y vale igual para hombres y mujeres: hombros y rodillas cubiertos. Fuera camisetas de tirantes, pantalón corto, minifalda y ropa transparente. En Wat Phra Singh, Wat Chedi Luang y Doi Suthep hay control en la puerta; los tres prestan sarong con un depósito de 100 bat (2,60 €) que se devuelve al entregar la prenda.
- Descalzarse antes de entrar en cualquier edificio, y en Doi Suthep antes de pisar el claustro del chedi.
- Quitarse el sombrero y las gafas de sol dentro.
- No apuntar con los pies a una imagen del Buda, a un monje ni a otra persona. Sentado en el suelo, las piernas se recogen hacia un lado.
- Nunca subirse a una imagen del Buda ni posar apoyado en ella.
- Fotos con criterio. Pedir permiso antes de fotografiar a un monje y no disparar durante una ceremonia. Algunos interiores lo prohíben del todo y está señalizado.
- Las mujeres no tocan a un monje ni su túnica.
- Voz baja, teléfono en silencio y nada de comer ni beber dentro de los edificios.
En los templos gratuitos el donativo es voluntario: veinte o cuarenta bat (entre 0,50 y 1 €) es una cantidad normal en un templo pequeño.
Precios, horarios y cómo encajarlos en un día
Ver los ocho templos cuesta 160 bat (unos 4,20 €) en entradas: el viharn Lai Kham de Wat Phra Singh, Wat Chedi Luang, Doi Suthep y el ubosot de plata de Wat Sri Suphan. Los otros cuatro son gratuitos.
| Templo | Qué lo hace especial | Entrada (bat y euros) | Horario |
| Wat Phra Singh | El viharn Lai Kham: la mejor carpintería Lanna de la ciudad y murales de Sang Thong | Recinto gratis; viharn Lai Kham 40 bat (1,05 €) | 6:00-17:00 |
| Wat Chedi Luang | Estupa de ladrillo iniciada en 1391, desmochada por el terremoto de 1545; alojó el Buda de Esmeralda | 40 bat (1,05 €) | 6:00-18:00 |
| Wat Chiang Man | El más antiguo de la ciudad (1296); chedi con quince elefantes de estuco | Gratis, con donativo | 6:00-17:00 |
| Wat Phan Tao | Viharn entero de teca, levantado en 1876 con la madera de un palacio real | Gratis, con donativo | 6:00-18:00 |
| Wat Phra That Doi Suthep | Chedi dorado a 1.073 m de altitud; escalera de 306 peldaños con nagas | 30 bat (0,80 €); funicular 50 bat (1,30 €) por trayecto | 6:00-18:00 |
| Wat Umong | Túneles de ladrillo bajo la estupa, con murales de hacia 1380, en un bosque | Gratis, con donativo | 8:00-17:00 |
| Wat Suan Dok | Cementerio real Lanna: una treintena de chedis blancos encalados | Gratis, con donativo | 6:00-17:00 |
| Wat Sri Suphan | Ubosot revestido con cinco toneladas de plata repujada a mano; no entran mujeres | Recinto gratis; ubosot 50 bat (1,30 €) | Recinto 6:00-18:00; ubosot 9:00-18:00 |
Los precios y horarios estaban vigentes en agosto de 2026. Los templos tailandeses ajustan de vez en cuando la tarifa para extranjeros y cierran salas por restauración sin avisar: son una referencia, no una garantía.
Un reparto que funciona en un día: Doi Suthep a primera hora, en cuanto abre, que es cuando la ciudad se ve sin bruma y la baldosa no quema; el casco antiguo a media mañana, a pie, con Wat Phra Singh, Wat Phan Tao y Wat Chedi Luang en la misma calle y Wat Chiang Man a un cuarto de hora hacia el noreste; Umong y Suan Dok por la tarde, los dos al oeste y cerca uno del otro; y Sri Suphan al anochecer, con los focos encendidos y, si es sábado, el mercado de Wua Lai abriendo a las 16:00 en la misma puerta.
Dentro de las murallas todo se hace andando. Para los tres de fuera, un Grab desde Tha Phae ronda los 100 a 130 bat (entre 2,60 y 3,40 €), y un songthaew rojo compartido sale más barato.
