Excursiones desde Chiang Mai: ocho escapadas de uno o dos días

Rubén, 25 agosto 2026
excursiones desde chiang mai

Chiang Mai se recorre entera en dos días. La ciudad amurallada, el Doi Suthep, un par de mercados nocturnos y poco más. Lo que hace que la gente alargue la estancia a diez días está fuera: montaña, cascadas, pueblos de las tierras altas y una carretera que sube a 2.565 metros. Chiang Mai es, sobre todo, un campamento base.

El norte tiene una ventaja logística: casi todo lo interesante cae a menos de tres horas por carretera, con autobuses regulares, furgonetas compartidas y agencias que venden excursiones de grupo por lo que cuesta una cena en España. La trampa está en meter demasiado en un día. Media Tailandia se vende como “excursión de un día desde Chiang Mai” y algunos de esos destinos, sencillamente, no lo son.

Aquí van ocho salidas: las cuatro grandes (Doi Inthanon, Pai, Chiang Rai y el Triángulo de Oro) y cuatro más cortas que rara vez salen en los folletos. De cada una, distancia, tiempo, si compensa la moto o el tour, precio orientativo y el veredicto sobre dormir allí. Los precios vienen de fuentes de 2025 y 2026 y van en bat con el euro al lado, con la referencia de 100 bat ≈ 2,60 €.

Por libre o en tour: cómo se decide en el norte

La regla que funciona en Chiang Mai es sencilla: el tour compensa cuando el destino está lejos y disperso; ir por libre compensa cuando está cerca y es un solo punto.

Doi Inthanon y Chiang Rai reparten cinco o seis paradas en decenas de kilómetros. Un tour de grupo cuesta entre 1.200 y 1.600 bat (31-42 €) con transporte, guía, comida y, en el parque nacional, la entrada de 300 bat (7,80 €) incluida; por libre no sale mucho más barato una vez sumas gasolina, entradas y aparcamientos. Mae Kampong, las Sticky Waterfalls y el Grand Canyon son lo contrario: un destino, un aparcamiento, una tarde. Ahí el tour es dinero tirado.

La tercera vía es el autobús, y en el norte funciona bien: Green Bus domina las rutas largas desde la terminal Arcade (Terminal 2) y las furgonetas compartidas cubren las cortas.

Si vas a conducir en Tailandia, el permiso internacional de conducir es obligatorio y la policía de Chiang Mai monta controles rutinarios a la salida de la ciudad. Sin él, el seguro del alquiler no cubre nada. El casco también es obligatorio y se multa.

Las ocho excursiones, ordenadas de mayor a menor distancia desde Chiang Mai

DestinoDistancia y tiempoCómo irPrecio orientativo
Triángulo de Oro (Sop Ruak)240 km, 3 - 3 h 30Coche o tour desde Chiang Rai, a 70 kmBarca a Don Sao 400 - 500 bat (10,40 - 13 €)
Chiang Rai185 km, 3 h 20 - 3 h 45Green Bus o tour de grupoBus 290 - 400 bat (7,50 - 10,40 €); tour 1.200 - 1.600 bat (31 - 42 €)
Pai130 km, 3 - 4 hMinibús desde la terminal Arcade150 - 250 bat en taquilla (3,90 - 6,50 €)
Lampang100 km, 2 hBus cada hora desde Arcade o trenBus desde 70 bat (1,80 €)
Doi Inthanon90 km, 1 h 30 - 2 hTour de grupo o vehículo de alquilerEntrada 300 bat (7,80 €); tour desde 1.400 bat (36 €)
Sticky Waterfalls (Bua Thong)60 km, 1 h - 1 h 30Moto, coche o tour de medio díaEntrada gratuita
Mae Kampong50 km, 1 h - 1 h 30Furgoneta desde el mercado Warorot150 - 200 bat por trayecto (3,90 - 5,20 €)
Grand Canyon de Chiang Mai20 - 25 km, 30 - 45 minMoto, Grab o taxi rojoDesde 100 bat (2,60 €) hasta 950 bat (24,70 €)

Una advertencia estacional que lo condiciona todo: entre febrero y abril el norte se llena de humo por la quema agrícola y las vistas de montaña desaparecen literalmente. Está explicado en el artículo sobre el problema de la calidad del aire en Tailandia.

Doi Inthanon, el techo de Tailandia

El Doi Inthanon (ดอยอินทนนท์) es el punto más alto del país, 2.565 metros, y está a 90 kilómetros de Chiang Mai: 57 por la autopista 108 hacia Chom Thong y otros 31 subiendo por la 1009. Entre hora y media y dos horas de coche.

Conviene aclarar algo antes de que nadie se lleve un chasco: la cumbre en sí no tiene vistas. Es un bosque nuboso denso con un mojón, una pasarela de madera (el sendero Ang Ka) y musgo. Lo que compensa el viaje son las paradas del camino: las pagodas gemelas (Phra Mahathat Naphamethanidon y Naphaphonphumisiri), levantadas por la Fuerza Aérea para los cumpleaños del rey Bhumibol y la reina Sirikit, con jardines aterrazados y el mejor mirador accesible; el sendero Kew Mae Pan, tres kilómetros de cresta con el valle abriéndose debajo; y la cascada Wachirathan, que cae justo al lado de la carretera.

Precios y horarios

  • Entrada al parque: 300 bat (7,80 €) por adulto extranjero y 150 bat (3,90 €) por niño, más 30 bat (0,80 €) por coche o 20 bat (0,50 €) por moto.
  • Pagodas gemelas: 100 bat (2,60 €) aparte.
  • Kew Mae Pan: guía local obligatorio, 200 bat (5,20 €) por grupo, no por persona.
  • Horario: de 05:30 a 18:30 todos los días.
  • Tour de grupo desde Chiang Mai: desde 1.400 bat (36 €), con entrada, comida y guía.
El sendero Kew Mae Pan cierra de junio a octubre por la temporada de lluvias y reabre el 1 de noviembre.

En el día, sin discusión. En el transporte la balanza se inclina hacia el tour: la 1009 es empinada, muchas motos de alquiler de 110 cc no tienen fuerza para subirla cargadas y las paradas están separadas por kilómetros.

Y arriba hace frío de verdad: en diciembre y enero la cumbre amanece cerca de los cero grados.

Pai y las 762 curvas: la excursión que no es una excursión

Pai (ปาย) aparece en todas las listas de excursiones desde Chiang Mai y no debería aparecer en ninguna. Son 130 kilómetros por la carretera 1095 —la que abre el bucle de Mae Hong Son— con 762 curvas contadas y señalizadas. El minibús tarda entre tres y cuatro horas y media: ida y vuelta el mismo día son ocho horas de furgoneta en montaña para tres horas escasas en destino.

El aviso del mareo

Es el problema real de esta ruta: las furgonetas de Pai marean a mucha gente, bastante más que cualquier otro trayecto del país. Los conductores van rápido, las curvas se encadenan sin recta de descanso y el aire acondicionado no ayuda. Reparten bolsas antes de salir, y no es un gesto decorativo.

Lo que funciona: tomar biodramina o similar cuarenta minutos antes de salir, no al subir; pedir asiento delantero al comprar el billete; desayunar poco; y mirar a la carretera, nunca al móvil.

Cómo ir y qué cuesta

Las furgonetas salen de la terminal Arcade aproximadamente cada hora, de 06:30 a 18:30. En taquilla cuestan 150-250 bat (3,90-6,50 €) y reservadas por internet suben a 260-360 bat (6,80-9,40 €). Ir en moto propia es popular, y muy mala idea para quien no tenga experiencia real conduciendo.

Allí, la moto de alquiler cuesta desde 150 bat al día (3,90 €) y es casi imprescindible: todo lo bueno está fuera del pueblo. El Pai Canyon (Kong Lan) es gratis y es la postal, crestas rojas estrechísimas sobre el valle, mejor al atardecer. La cascada Pam Bok y las aguas termales de Tha Pai comparten una entrada de 200 bat (5,20 €), la del santuario de fauna de Lum Nam Pai. Un día completo con termas, cascadas y río sale por unos 600-1.000 bat (15,60-26 €).

Pai no es una excursión de un día, es un destino. Dos o tres noches es el mínimo razonable; con menos, el viaje se convierte en un ejercicio de resistencia dentro de una furgoneta.

Chiang Rai: el Templo Blanco, la Casa Negra y el templo azul

Chiang Rai está a 185 kilómetros por la autopista 118. El Green Bus lo cubre en 3 h 20 a 3 h 45 con trece salidas diarias desde Arcade: siete Express, a 290 bat (7,50 €), y seis VIP de 24 plazas, a 400 bat (10,40 €).

Wat Rong Khun (วัดร่องขุ่น), el Templo Blanco, no es un templo antiguo: es una obra de arte contemporánea que Chalermchai Kositpipat empezó en 1997 y sigue sin terminar. Todo blanco y cubierto de espejos, con un puente sobre un mar de manos que representan el deseo, y murales donde aparecen naves espaciales, superhéroes y las Torres Gemelas ardiendo.

La entrada para extranjeros es de 200 bat (5,20 €) desde el 1 de enero de 2026, el doble de los 100 bat (2,60 €) anteriores, e incluye la Cueva del Arte. Los tailandeses, los mayores de 70 años y los niños de menos de 120 centímetros entran gratis. Abre de 08:00 a 17:30, está a 13 kilómetros del centro y los autobuses de los tours llegan sobre las diez: si duermes en Chiang Rai, plántate a las ocho.

Baan Dam (บ้านดำ), la Casa Negra, es su opuesto ideológico. Fue la casa y el taller de Thawan Duchanee: unas cuarenta construcciones de madera oscura llenas de pieles, cráneos, cuernos y muebles hechos con huesos. No es un templo, es un museo perturbador y muy bien montado. Entrada 80 bat (2,10 €), de 09:00 a 17:00, con la taquilla cerrada de 12:00 a 13:00: llegar a las once y media es garantía de visita a medias.

El tercero del circuito es Wat Rong Suea Ten, el templo azul: gratuito, azul cobalto de arriba abajo, con un Buda blanco enorme y en la propia ciudad.

Se puede hacer en el día, y muchísima gente lo hace: los tours de grupo cuestan 1.200-1.600 bat (31-42 €) y los privados 3.500-4.500 bat (91-117 €). Son casi siete horas de furgoneta para ver tres sitios a toda prisa. Dormir una noche lo cambia todo: te da el Templo Blanco vacío a primera hora, el mercado nocturno, y deja el Triángulo de Oro a hora y media en vez de a tres y media.

El Triángulo de Oro: tres países desde un mirador

El Triángulo de Oro es el punto donde el río Ruak desemboca en el Mekong y se tocan las fronteras de Tailandia, Laos y Myanmar. El pueblo tailandés se llama Sop Ruak (สบรวก) y está a unos 240 kilómetros de Chiang Mai, tres horas o tres y media de coche, pero solo a 70 kilómetros de Chiang Rai.

Esa asimetría define la excursión: desde Chiang Mai en el día no tiene sentido. Siete horas de carretera para un mirador, un museo y un paseo en barca. Desde Chiang Rai es una mañana cómoda que encaja con el circuito de los templos del día anterior.

El nombre viene del opio: durante décadas esta zona produjo una parte enorme del opio mundial, y la reconversión de los cultivos fue uno de los proyectos reales más ambiciosos del siglo XX tailandés. Hoy queda un mirador con un Buda dorado gigante sobre una barca, tiendas de recuerdos y dos museos. El bueno es el Hall of Opium, en el Golden Triangle Park, financiado por la Fundación Mae Fah Luang: entrada 300 bat (7,80 €) para extranjeros y 200 bat (5,20 €) para tailandeses. Abre por la mañana y cierra a media tarde, pero las fuentes consultadas no coinciden en el horario exacto ni en si cierra un día a la semana: conviene confirmarlo. Pide hora y media larga.

Del embarcadero salen barcas de cola larga hasta Don Sao, un islote laosiano de mercadillo y duty free. Ida y vuelta dura entre 30 y 45 minutos: 400-500 bat por persona (10,40-13 €), unos 700 bat (18 €) la barca entera para seis y 1.000 bat (26 €) una techada para diez. Se negocia. No hace falta visado, porque Don Sao es zona franca: dejas el pasaporte en el control tailandés del embarcadero y lo recoges al volver.

Don Sao es un mercadillo de souvenirs con puestos de licor de serpiente. La gracia del cruce es poner un pie en Laos, no lo que hay al otro lado.

A veinte minutos está Chiang Saen, con las ruinas de la antigua capital lanna a orillas del Mekong: la parada que casi nadie hace y probablemente la más bonita de la zona.

Lampang y Mae Kampong: las dos que casi nadie hace

Lampang (ลำปาง) está a 100 kilómetros por la autopista 11 y es la excursión más fácil de todas: autobuses cada hora, de 06:00 a 20:00, desde la terminal Arcade, dos horas de viaje y desde 70 bat (1,80 €). También hay un tren diario que tarda 2 h 25.

La razón para venir es Wat Phra That Lampang Luang (วัดพระธาตุลำปางหลวง), a 15 kilómetros del centro: templo amurallado del siglo XIII y, para la mayoría de historiadores del arte, el conjunto de arquitectura lanna mejor conservado que queda en Tailandia. El viharn abierto, con las columnas lacadas en negro y oro y sin paredes laterales, no se parece a nada de Bangkok. Lampang es además la única ciudad tailandesa donde los carruajes de caballos siguen circulando como parte de la vida local: una vuelta corta ronda los 200 bat (5,20 €).

A las afueras está el Centro de Conservación del Elefante Tailandés, público, con un hospital de elefantes que es referencia en la región. Entrada al recinto y al espectáculo, 200 bat (5,20 €) adultos y 100 bat (2,60 €) niños, de 09:00 a 16:00. Sigue ofreciendo paseos a lomos desde 500 bat (13 €) la media hora, una práctica que buena parte de los santuarios del norte ha abandonado. Veredicto: en el día, sin dudarlo.

Mae Kampong (แม่กำปอง) está a 50 kilómetros al este, a unos 1.300 metros y entre una y una hora y media de curvas: casas de madera colgadas sobre un arroyo, cafeterías con terraza sobre el agua y una cascada de siete niveles detrás. Las furgonetas compartidas del mercado Warorot salen a las 07:40, 11:40 y 15:40, y vuelven a las 09:20, 13:20 y 16:10, por 150-200 bat el trayecto (3,90-5,20 €); en Grab, la ida sale por 700-1.200 bat (18-31 €). Un homestay cuesta 500-1.200 bat la noche (13-31 €) y es lo que separa una visita correcta de una buena: el valle amanece con niebla y a media mañana ya se ha levantado.

Sticky Waterfalls y el Grand Canyon: dos medias jornadas

Las dos últimas no son excursiones de día completo y no lo pretenden. Son tardes.

Las Sticky Waterfalls, oficialmente Nam Tok Bua Thong (น้ำตกบัวตอง), están a unos 60 kilómetros al norte, en Mae Taeng, entre una hora y hora y media de camino. El agua baja cargada de carbonato cálcico y ha depositado sobre la roca una costra de caliza porosa que, mojada, agarra el pie como una lija: se sube descalzo, sin cuerdas ni arnés, y funciona. La entrada es gratuita, abre de 08:00 a 17:00 y tiene aparcamiento, baños, duchas y taquillas. No hay transporte público directo: moto, coche o excursión de medio día. La carretera es buena y sin curvas complicadas, así que esta sí es candidata clara para ir por libre.

Sube descalzo del todo. Las chanclas y las zapatillas de agua resbalan justo donde la piel agarra, que es exactamente al revés de lo que uno esperaría. Y evita las zonas verdes de la roca: ahí hay algas y ahí sí se resbala.

A 20 o 25 kilómetros al suroeste, en Hang Dong, una antigua cantera inundada de paredes verticales y agua turquesa se anuncia como el Grand Canyon de Chiang Mai. Se llega en 30-45 minutos en moto, Grab o taxi rojo, y hace falta una aclaración porque es la fuente número uno de confusión: son dos parques distintos, vecinos, con nombres casi idénticos y entradas separadas. El Grand Canyon Water Park es el de los hinchables y la tirolina, con taquilla en torno a 950 bat (24,70 €). El Grand Canyon Chiang Mai es el tranquilo, de bañarse y saltar desde una plataforma baja; es mucho más barato, pero las cifras publicadas bailan entre unos 100 y unos 350 bat (2,60-9,10 €) según la fuente y el año, así que es un precio para confirmar en la puerta. Ambos abren de 09:00 a 18:00. Tuvo mala fama cuando era una cantera abandonada donde se saltaba sin control; hoy está gestionado y el chaleco es obligatorio.

Fuentes

  1. thainationalparks.com
  2. chiangrai.tours
  3. khaosodenglish.com
  4. siamtickets.com
  5. madmonkeyhostels.com
  6. nomadasaurus.com