Suníes y chiíes: en qué se diferencian y por qué Arabia Saudí e Irán están enfrentados

Rubén, 14 septiembre 2026
peregrinos en la gran mezquita de la meca

El islam se divide en dos grandes ramas: la suní y la chií. Ambas comparten los elementos esenciales, como el Corán, los cinco pilares y la peregrinación a La Meca. Su separación se debió a una cuestión política, quién debía gobernar a los musulmanes tras la muerte de Mahoma. Catorce siglos después, esa división sigue teniendo peso, sobre todo porque dos potencias la han utilizado para disputarse el control de Oriente Medio: Arabia Saudí, suní, e Irán, chií.

Lo principal:

  • Nueve de cada diez musulmanes son suníes. Los chiíes son entre el 10 y el 13 %, unos 154 a 200 millones de personas, según el Pew Research Center.
  • Los chiíes solo son mayoría en cuatro países: Irán, Irak, Azerbaiyán y Baréin. En Líbano rondan la mitad de los musulmanes, y hay grandes minorías en Yemen, Kuwait, Arabia Saudí, Pakistán o la India.
  • La división nació en el año 632. Los suníes aceptaron como sucesores a los califas elegidos por la comunidad; los chiíes defendían que el poder correspondía a Alí, primo y yerno de Mahoma, y a sus descendientes.
  • El enfrentamiento actual es más político que religioso. Se disparó con la revolución islámica de Irán de 1979, que desafió la legitimidad de la monarquía saudí, y se ha librado sobre todo por delegación, apoyando a bandos distintos en Irak, Siria, Líbano, Yemen y Baréin.
  • No todo encaja en «suníes contra chiíes». Irán apoya a grupos suníes como Hamás, y las alianzas cambian según los intereses de cada país.
  • En 2026, la rivalidad ha llegado a los ataques directos. En la guerra que empezó en febrero con los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, este atacó con misiles y drones territorio saudí, incluidas refinerías, tres años después de que ambos países restablecieran relaciones.
En español, la RAE recomienda el uso de suní y chií, cuyos plurales son suníes y chiíes. También son válidas las formas sunita y chiita.

El origen: una disputa por la sucesión de Mahoma

Cuando Mahoma murió en el año 632, no dejó una norma clara sobre quién debía dirigir a la comunidad musulmana. De esa pregunta surgieron las dos ramas del islam.

Los que siguieron la tradición de la comunidad: los suníes

La mayoría de los compañeros del profeta eligió a Abu Bakr, suegro de Mahoma y uno de sus primeros seguidores, como sucesor o califa. Después de él gobernaron Omar y Otmán. Quienes aceptaron este camino consideraban que el líder debía ser la persona más capacitada según el consenso de la comunidad. Estos son los suníes, nombre derivado de sunna, la tradición del profeta.

Los partidarios de Alí: los chiíes

Un grupo defendía que el sucesor debía ser Alí, primo de Mahoma y esposo de su hija Fátima, ya que, según ellos, el propio profeta lo había designado. Recibieron el nombre de shiat Alí, «el partido de Alí», término del que proviene chií.

Alí llegó a ser el cuarto califa, pero fue asesinado en el año 661. La ruptura definitiva se produjo en 680, durante la batalla de Kerbala, en el actual Irak: Husein, hijo de Alí y nieto de Mahoma, murió junto a casi toda su familia frente al ejército del califa omeya Yazid.

Kerbala se convirtió en el acontecimiento central de la identidad chií: una historia de martirio, de resistencia frente al poder injusto y de lealtad a la familia del profeta. Los chiíes lo recuerdan cada año en la Ashura, el día 10 del mes de muharram, mediante el duelo, procesiones y representaciones de la muerte de Husein.

De la política a la teología

A lo largo de los siglos, la discrepancia política acabó convirtiéndose también en religiosa. Para la mayoría de los chiíes, la autoridad pasó de Alí a una sucesión de doce imanes descendientes de este. Según su creencia, el duodécimo desapareció en el siglo IX y regresará al final de los tiempos como el Mahdi. Esa espera sigue marcando la manera en que el chiísmo entiende la autoridad religiosa.

Para obtener más detalles sobre los orígenes y las creencias del islam, consulta la historia del islam y sus creencias.

En qué se diferencian hoy

Tanto un suní como un chií rezan al mismo Dios, leen el mismo Corán, ayunan en ramadán y peregrinan a La Meca. Sus diferencias residen en la autoridad religiosa, en algunas prácticas y en la memoria histórica:

Las principales diferencias entre el islam suní y el chií

SuníesChiíes
Cuántos sonEntre el 87 y el 90 % de los musulmanesEntre el 10 y el 13 %
Sucesión de MahomaLos califas elegidos por la comunidad: Abu Bakr, Omar, Otmán y AlíAlí y sus descendientes, los imanes
Autoridad religiosaUlemas y escuelas jurídicas, sin una jerarquía únicaClero jerarquizado: ayatolás y grandes ayatolás a los que cada fiel sigue como referencia
Fechas claveLas comunes a todo el islamAdemás, la Ashura, en recuerdo de la muerte de Husein en Kerbala
Lugares santosLa Meca, Medina y JerusalénAdemás, Kerbala y Nayaf en Irak, y Mashhad y Qom en Irán
OraciónCinco oraciones en cinco momentos del díaLas mismas cinco, a menudo agrupadas en tres momentos
Países donde son mayoríaLa mayor parte del mundo musulmán: de Marruecos a IndonesiaIrán, Irak, Azerbaiyán y Baréin

Las ramas dentro de cada rama

Ninguna de las dos es un bloque. Dentro del chiísmo:

  • Duodecimanos: la gran mayoría, los que siguen a los doce imanes. Es la rama oficial de Irán y la mayoritaria en Irak, Líbano, Azerbaiyán y Baréin.
  • Zaydíes: reconocen solo a los cinco primeros imanes y están en el norte de Yemen. De esta tradición salen los hutíes.
  • Ismailíes: reconocen siete imanes, y su rama principal sigue al Aga Khan.
  • Alauíes: una rama muy particular, concentrada en Siria, a la que pertenecía la familia Asad.
  • Alevíes: en Turquía, con prácticas muy distintas del chiísmo iraní.

Dentro del sunismo existen cuatro escuelas de derecho islámico: hanafí, malikí, shafií y hanbalí. De la hanbalí surge el wahabismo, una corriente rigorista nacida en Arabia en el siglo XVIII y aliada desde entonces con la dinastía saudí, y en sentido amplio el salafismo.

Existen además grupos difíciles de encajar en cualquiera de las dos ramas, como los ibadíes de Omán o los drusos de Líbano, Siria e Israel. Y el sufismo, la corriente mística, cuenta con seguidores tanto entre suníes como entre chiíes.

Dónde vive cada uno

La mayoría de la población en casi todo el mundo musulmán es suní, desde Marruecos hasta Indonesia, incluyendo países como Egipto, Turquía o Pakistán. Por su parte, los chiíes se concentran en una franja que se extiende desde Líbano hasta Irán, con presencia también en el golfo Pérsico, Yemen y el sur de Asia. Entre dos tercios y cuatro quintas partes de todos los chiíes viven en solo cuatro países: Irán, Pakistán, la India e Irak.

Países con más población chií, según las estimaciones del Pew Research Center. Son rangos aproximados: en muchos países no se pregunta la rama del islam en el censo

PaísChiíes% de los musulmanes del país
Irán66-70 millones90-95 %
Pakistán17-26 millones10-15 %
India16-24 millones10-15 %
Irak19-22 millones65-70 %
Turquía7-11 millones10-15 %
Yemen8-10 millones35-40 %
Azerbaiyán5-7 millones65-75 %
Afganistán3-4 millones10-15 %
Siria3-4 millones15-20 %
Arabia Saudí2-4 millones10-15 %
Líbano1-2 millones45-55 %
Kuwait500.000-700.00020-25 %
Baréin400.000-500.00065-75 %
Mundo154-200 millones10-13 %

Tres detalles explican buena parte de los conflictos:

  • Irán es la gran potencia chií: alberga más de un tercio de todos los chiíes del mundo y es el único país donde el chiísmo es la base del Estado.
  • Irak y Baréin tienen mayoría chií, pero durante décadas los gobernaron élites suníes. En Irak, eso cambió tras la caída de Sadam Husein en 2003; en Baréin, la monarquía sigue siendo suní.
  • Arabia Saudí tiene una minoría chií de entre el 10 y el 15 % de sus musulmanes, concentrada en la Provincia Oriental, justo donde están los grandes yacimientos de petróleo.

Puedes encontrar los datos generales de la población musulmana por países en cuántos musulmanes hay en el mundo.

Arabia Saudí contra Irán: por qué se enfrentan

La rivalidad entre suníes y chiíes no ha sido una guerra permanente. Durante siglos convivieron, alternando épocas de tensión y otras de calma. Lo que la ha convertido en un conflicto central de Oriente Medio es que dos Estados se presentan como líderes de cada rama y compiten por el mismo espacio.

Dos modelos que se niegan mutuamente

  • Arabia Saudí es una monarquía absoluta nacida en 1932 de la alianza entre la familia Saud y los clérigos wahabíes. Su rey se titula Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, las de La Meca y Medina, y esa custodia es su gran fuente de legitimidad en el mundo musulmán.
  • Irán es, desde la revolución de 1979, una república islámica gobernada por un líder supremo chií, según la doctrina del ayatolá Jomeini de que un jurista islámico debe estar por encima de cualquier gobernante. Jomeini consideraba la monarquía contraria al islam y llamó a exportar la revolución.

Para Riad, Irán representa una amenaza revolucionaria que busca agitar a las poblaciones chiíes del Golfo, incluida la propia. Por su parte, Teherán considera que la monarquía saudí es ilegítima y que está al servicio de Estados Unidos. A esto se añaden otras rivalidades que no tienen un componente religioso: árabes frente a persas, la competencia por el petróleo y la cuota en la OPEP, y la alianza saudí con Estados Unidos frente a la hostilidad de Irán hacia Washington e Israel.

Los momentos clave

La relación entre Arabia Saudí e Irán desde la revolución iraní

AñoQué pasó
1979Revolución islámica en Irán. Jomeini ataca la legitimidad de la monarquía saudí.
1980-1988Guerra entre Irán e Irak. Arabia Saudí y las monarquías del Golfo financian a Sadam Husein.
1987Choques entre peregrinos iraníes y la policía saudí en La Meca: unos 400 muertos, la mayoría iraníes. Ruptura de relaciones en 1988.
1991Se restablecen las relaciones tras la invasión iraquí de Kuwait, que ambos condenaron.
1998-2001Deshielo con el presidente reformista Jatamí y un acuerdo de seguridad.
2003Caída de Sadam Husein. Irak pasa a tener gobiernos de mayoría chií cercanos a Irán.
2011Primavera árabe. Tropas saudíes entran en Baréin para frenar las protestas de la mayoría chií, y empieza la guerra de Siria, con Irán del lado de Asad y Arabia Saudí apoyando a los rebeldes.
2015Arabia Saudí interviene en Yemen contra los hutíes, apoyados por Irán. Mueren cientos de peregrinos iraníes en la avalancha de Mina, durante la peregrinación.
2016Arabia Saudí ejecuta al clérigo chií Nimr al Nimr. Asaltan su embajada en Teherán y Riad rompe relaciones.
2023Acuerdo firmado en Pekín, con mediación de China: el 10 de marzo anuncian que restablecen relaciones.
2026Guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Irán ataca con misiles y drones territorio saudí.

Antes de 1979, mientras el sah estaba en el poder, ambos países eran aliados de Estados Unidos y mantenían una relación correcta. La revolución lo cambió todo y, desde entonces, el vínculo entre ellos ha alternado rupturas y deshielos. La peregrinación a La Meca ha servido siempre como termómetro: cuántos iraníes pueden ir y en qué condiciones.

Las guerras por delegación

Arabia Saudí e Irán casi nunca se habían atacado de forma directa. Su rivalidad se ha desarrollado a través de otros países, mediante el apoyo con dinero, armas o milicias a bandos enfrentados y aprovechando las divisiones religiosas de cada lugar:

  • Irak. Tras la invasión estadounidense de 2003, el poder pasó de la minoría suní de Sadam Husein a partidos chiíes, muchos cercanos a Teherán. Irán ganó una influencia enorme a través de milicias chiíes, y la marginación de muchos suníes alimentó la insurgencia y, años después, al Estado Islámico.
  • Siria. Durante la guerra civil que empezó en 2011, Irán y la milicia libanesa Hezbolá sostuvieron al régimen de Bashar al Asad, de la minoría alauí, mientras Arabia Saudí y otros países apoyaban a grupos rebeldes, en su mayoría suníes. Asad cayó en diciembre de 2024 y hoy gobierna Ahmed al Sharaa, que viene del islamismo suní.
  • Líbano. Hezbolá, la milicia y partido chií creado con apoyo iraní en los años ochenta, llegó a tener más capacidad militar que el propio ejército libanés. Quedó muy debilitada tras la guerra con Israel de 2024, en la que murió su líder, Hasán Nasralá.
  • Yemen. Los hutíes, de tradición zaydí, tomaron la capital en 2014. En 2015, Arabia Saudí encabezó una coalición militar contra ellos, e Irán los respaldó. Los hutíes respondieron con misiles y drones contra territorio saudí durante años.
  • Baréin. Una monarquía suní sobre una población mayoritariamente chií. Cuando en 2011 hubo grandes protestas, tropas saudíes y emiratíes entraron para apoyar al gobierno, que acusó a Irán de estar detrás.

No todo es religión

Analizar Oriente Medio únicamente como un conflicto entre «suníes contra chiíes» conduce a errores:

  • Irán apoya a grupos suníes como Hamás y la Yihad Islámica palestina, porque le interesa enfrentarse a Israel, no la rama del islam de sus aliados.
  • Hay rivalidades muy duras entre suníes, como la de Arabia Saudí y Emiratos contra Qatar y los Hermanos Musulmanes, que llevó a un bloqueo contra Qatar entre 2017 y 2021.
  • Los ataques iraníes de 2026 alcanzaron también a Azerbaiyán, un país de mayoría chií, además de a varios países suníes del Golfo.
  • Los gobiernos cambian de alianzas por interés: Arabia Saudí e Irán firmaron la paz en 2023 para reducir riesgos, no porque cambiaran sus diferencias religiosas.

La religión funciona a menudo como identidad y herramienta de movilización, pero lo que se disputa es el poder, el territorio, el petróleo y la seguridad.

La situación en septiembre de 2026

El acuerdo de 2023 inició una etapa de calma. Ambos países reabrieron sus embajadas, negociaron las cuotas de peregrinos iraníes que viajan a La Meca y, en 2025, Arabia Saudí volvió a autorizar los vuelos directos desde Irán para la peregrinación por primera vez en una década. Esa etapa saltó por los aires en 2026.

Lo que ha pasado

  • 28 de febrero de 2026. Estados Unidos e Israel lanzan una ofensiva sobre Irán en la que muere el líder supremo, Alí Jamenei. Días después, su hijo Mojtaba Jamenei es designado nuevo líder supremo.
  • Marzo. Irán responde con misiles y drones contra Israel, contra bases estadounidenses y contra los países del Golfo, Arabia Saudí incluida. Los ataques alcanzan Riad, la Provincia Oriental y la refinería de Ras Tanura, la mayor del país, que tuvo que cerrar alrededor de una semana. Irán bloquea además el estrecho de Ormuz, por donde pasa una parte enorme del petróleo y el gas del mundo.
  • La respuesta saudí. Riad condenó los ataques y proclamó su derecho a tomar «todas las medidas necesarias» para defenderse. Según Reuters y The New York Times, su aviación atacó en secreto posiciones iraníes a finales de marzo, y en julio participó abiertamente, junto a Estados Unidos, en ataques contra milicias proiraníes en Irak.
  • Abril a julio. Un alto el fuego en abril, un memorando para acabar la guerra en junio y una tregua que se rompió el 8 de julio, cuando Irán volvió a atacar barcos en Ormuz.
  • Septiembre. Siguen los choques en torno a Ormuz entre Irán y Estados Unidos, y los ataques con drones llegan a infraestructuras saudíes, como el oleoducto que cruza el país hacia el mar Rojo. Los hutíes también han vuelto a atacar Arabia Saudí.

Qué significa para la rivalidad

La rivalidad entre Arabia Saudí e Irán ha pasado, por primera vez, de los conflictos por delegación a los ataques directos. Según el análisis del centro de estudios estadounidense CSIS, Arabia Saudí no lamenta el golpe al régimen iraní, pero tampoco confía en que la guerra ponga fin a la amenaza y teme más el caos: su economía, su apuesta por el turismo y sus infraestructuras petroleras son muy vulnerables a los misiles y drones iraníes.

La situación cambia casi a diario, por lo que este capítulo recoge lo ocurrido hasta mediados de septiembre de 2026.

Si viajas a la región

La división entre suníes y chiíes rara vez se nota en un viaje, pero conviene tener en cuenta algunas cosas:

  • Consulta las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores antes de ir a Irán, Irak, Líbano, Yemen, Siria o los países del Golfo. En 2026 cambian con frecuencia por la guerra, y hay cierres de espacio aéreo y aeropuertos que afectan también a las escalas.
  • La Ashura es la fecha más visible del calendario chií. En Irak, Irán, Baréin o Líbano hay procesiones y actos de duelo por la muerte de Husein: es un día de luto, no una fiesta, y conviene tratarlo con respeto.
  • Las normas en las mezquitas son parecidas en las dos ramas: ropa que cubra brazos y piernas, pañuelo para las mujeres donde se exija y quitarse los zapatos. Algunos santuarios limitan el acceso de los no musulmanes.
  • Mejor no preguntar a nadie si es suní o chií. En países con conflictos recientes es un tema delicado, y la gente suele presentarse antes por su país, su ciudad o su familia que por su rama del islam.

Si tu viaje coincide con el mes del ayuno, lo que varía en el día a día depende de qué es el ramadán y cuándo es.