Pocas normas de los aeropuertos generan tanta confusión (y tantas colas) como la de los líquidos en el equipaje de mano. Desde 2006, en toda Europa rige la famosa regla de los 100 ml: no puedes pasar el control con envases de líquidos de más de esa capacidad, y todos tienen que caber en una bolsa transparente.
La novedad es que esa norma, después de casi veinte años, está empezando a cambiar. Los nuevos escáneres de seguridad (los llamados C3), capaces de ver el interior de la maleta en 3D como un escáner médico, permiten llevar líquidos sin el límite de 100 ml. Algunos grandes aeropuertos europeos ya los han instalado y permiten hasta 2 litros… pero otros muchos siguen con la regla de siempre.
El resultado, en 2026, es un mapa desigual en el que la norma depende del aeropuerto (¡e incluso del control concreto!) por el que pases. En esta guía te aclaramos la regla clásica, las excepciones importantes (medicinas, comida de bebé) y qué está cambiando para que no te quiten nada en el control.
La regla clásica de los 100 ml, explicada
Mientras un aeropuerto no tenga los nuevos escáneres, se aplica la norma tradicional, que tiene tres partes:
- Envases de 100 ml como máximo. Cada recipiente de líquido no puede superar los 100 mililitros. Y ojo, lo que cuenta es el tamaño del envase, no lo que quede dentro: un bote de 200 ml medio vacío no pasa, aunque solo tenga 50 ml de producto.
- Todo en una bolsa transparente. Esos envases deben ir juntos en una bolsa de plástico transparente con cierre de 1 litro de capacidad como máximo (unos 20 x 20 cm).
- Una bolsa por pasajero. La bolsa hay que sacarla de la maleta y ponerla aparte en la bandeja al pasar el control.
¿Qué cuenta como “líquido”?
Aquí es donde mucha gente cae. A efectos del control, “líquido” es mucho más que agua o bebidas. Incluye:
- Aguas, zumos, refrescos y bebidas en general.
- Cremas, lociones y aceites, incluida la crema solar y la hidratante.
- Geles, como el de ducha, el gel hidroalcohólico o el gel de pelo.
- Pastas, como el dentífrico.
- Aerosoles y sprays: desodorante, laca, espuma de afeitar.
- Perfumes y colonias.
- Y alimentos de textura pastosa o líquida: yogur, miel, mermelada, humus, quesos untables, patés…
Todo lo que no quepa en esa bolsa o pase de 100 ml debe ir en la maleta facturada. Si intentas pasarlo por el control de mano, te lo quitarán sin contemplaciones.
Las excepciones: medicinas, bebés y duty-free
La regla de los 100 ml tiene excepciones importantes que conviene conocer, porque afectan a mucha gente.
Medicamentos
Puedes llevar en el equipaje de mano los medicamentos que necesites durante el viaje en cantidades superiores a 100 ml. Esto incluye jarabes, insulina, sueros, geles o líquidos médicos. Recomendaciones:
- Lleva una receta o informe médico (mejor en inglés) que justifique la medicación, sobre todo para inyectables o cantidades grandes.
- Avisa en el control de que llevas medicación; puede que la revisen aparte.
Comida y leche de bebé
Si viajas con un bebé, puedes llevar la leche, los potitos, los zumos y el agua que vaya a necesitar durante el trayecto, también por encima de los 100 ml. En el control pueden pedirte que abras algún envase para comprobarlo.
Compras en el duty-free
Los líquidos que compres en las tiendas libres de impuestos del aeropuerto (una botella de licor, un perfume grande) sí puedes llevarlos, aunque superen los 100 ml, siempre que:
- Vayan dentro de la bolsa sellada de seguridad (STEB) que te dan en la tienda, con el tíquet de compra visible dentro.
- No abras la bolsa hasta llegar a tu destino final.
El cambio de 2026: los escáneres C3 y el fin del límite
La regla de los 100 ml nació como algo temporal en 2006, tras un plan frustrado de atentados con explosivos líquidos. Casi veinte años después, la tecnología por fin permite jubilarla.
Los nuevos escáneres C3 (equipos de tomografía computerizada, tipo TAC) generan una imagen en 3D del contenido de la maleta y detectan explosivos sin necesidad de sacar los líquidos ni el portátil. En los aeropuertos que los tienen instalados y certificados, desaparece el límite de 100 ml y se puede llevar líquidos hasta 2 litros en el equipaje de mano.
El problema: es un mapa desigual
La instalación de estos escáneres no es obligatoria ni va al mismo ritmo en todos los aeropuertos, así que en 2026 la situación es un auténtico rompecabezas:
- Aeropuertos que ya han suprimido el límite y permiten hasta 2 litros, como Dublín o Londres-Heathrow (en todas sus terminales), y varios en Italia como Roma-Fiumicino, Milán-Linate, Bolonia o Milán-Malpensa (según la terminal).
- Grandes hubs con instalación parcial, como Fráncfort o Berlín, donde solo algunos controles tienen los nuevos escáneres y en el resto sigue rigiendo la regla de los 100 ml.
- Y muchísimos aeropuertos que aún no los tienen y aplican la norma clásica.
La regla práctica para no fallar
Ante este panorama, el consejo es sencillo y a prueba de sorpresas:
Prepara siempre el equipaje como si tuvieras que cumplir la regla de los 100 ml. Si al llegar al control resulta que ese aeropuerto ya permite más, mejor para ti. Pero si das por hecho que puedes llevar líquidos grandes y el aeropuerto no tiene los nuevos escáneres, te los quitarán.
Y recuerda que esto solo afecta a la seguridad (lo que puedes pasar por el control). El espacio y el peso de tu equipaje de mano los marca la aerolínea, un tema distinto que repasamos en nuestra guía de las medidas del equipaje de mano. Con los líquidos bien preparados y las medidas controladas, el paso por el aeropuerto será mucho más rápido.
