Los tres circulan sobre raíles y a veces se parecen mucho, así que es normal confundirlos. No existe una definición oficial y milimétrica que los separe (un mismo vehículo puede llamarse “tren ligero” en una ciudad y “tranvía” en otra), pero según sus características podemos distinguirlos bastante bien:
- Se llama tren a cualquier vehículo autopropulsado que circula sobre raíles. En la práctica reservamos la palabra para los que hacen desplazamientos interurbanos o de larga distancia, sobre una red ferroviaria completamente separada del tráfico.
- El metro es un sistema de transporte rápido y de gran capacidad dentro de una ciudad. Puede ir subterráneo, elevado o a nivel, pero casi siempre por una vía totalmente segregada (sin cruces con coches ni peatones), lo que le permite pasar con mucha frecuencia.
- Los tranvías son vehículos ferroviarios ligeros que suelen compartir la calle con los coches y los peatones, con paradas a pie de acera. Algunos sistemas (llamados de ferrocarril ligero o metro ligero) circulan en parte bajo tierra, elevados o separados del tráfico, y ahí es donde la frontera con el metro se difumina.
La diferencia de un vistazo
La clave para distinguirlos está en tres preguntas: ¿circula por vías totalmente separadas del tráfico?, ¿su ámbito es la ciudad o va más allá?, y ¿con qué frecuencia y velocidad se mueve? Con eso, la tabla queda así:
| Modo | Ámbito | ¿Vías separadas del tráfico? | Velocidad típica | Ejemplo |
| Tren | Interurbano y larga distancia | Sí (red ferroviaria propia) | 80-300+ km/h | AVE / Renfe |
| Cercanías | Área metropolitana | Sí (red ferroviaria) | 60-120 km/h | Cercanías / Rodalies |
| Metro | Dentro de la ciudad | Sí (totalmente segregado) | 30-80 km/h | Metro de Madrid |
| Metro ligero | Ciudad y periferia | Parcialmente | 30-70 km/h | Metro Ligero de Madrid |
| Tranvía | Superficie urbana | No (comparte la calle) | 20-50 km/h | Tram de Barcelona |
Los casos intermedios que lían a todos
Entre el metro “puro” y el tranvía “de calle” existe toda una escala de grises:
- Cercanías (o Rodalies): son trenes de verdad (red ferroviaria pesada), pero dedicados a mover viajeros dentro de un área metropolitana y su periferia. Comparten estaciones y vías con los trenes de largo recorrido.
- Metro ligero: un híbrido que va por vía segregada como un metro en las afueras, pero puede bajar a la superficie y cruzar semáforos como un tranvía en el centro.
- Tren-tram (modelo Karlsruhe): un mismo vehículo que circula como tranvía por las calles del centro y luego se engancha a la red ferroviaria para salir a los pueblos de alrededor.
- Funicular y cremallera: casos aparte para pendientes muy fuertes (un cable tira del vehículo, o una rueda dentada se agarra a un raíl central).
Truco de viajero: en una ciudad nueva, fíjate en la vía. Si va por la calle entre coches y con catenaria (cable aéreo), es un tranvía. Si baja bajo tierra o por un viaducto propio y pasa cada pocos minutos, es un metro. Y si sale de la ciudad hacia otras localidades, es un cercanías o un tren.
Curiosidades sobre metros y tranvías
- El primer metro del mundo funcionaba con vapor. El London Underground se inauguró en 1863, mucho antes de la electricidad, así que sus trenes eran locomotoras de vapor circulando por túneles… con la ventilación que te puedes imaginar.
- La palabra “metro” nació en Londres. Aquella primera línea la explotaba la Metropolitan Railway, y de ahí los franceses acuñaron chemin de fer métropolitain, que se acortó a métro. El resto del mundo lo copió.
- Hay estaciones a más de 100 metros bajo tierra. La más profunda es Arsenalna, en Kiev (unos 105 m). No es casualidad: varios metros (Kiev, Moscú, Pionyang) se diseñaron también para servir de refugio antiaéreo.
- Los tranvías resucitaron. Muchas ciudades los eliminaron a mediados del siglo XX pensando que eran cosa del pasado y, décadas después, los han vuelto a instalar por limpios y eficientes. Otros nunca se fueron y son ya un símbolo, como el tranvía 28 de Lisboa o los cable cars de San Francisco.
¿El sistema más grande? Depende de cómo se mida, pero las redes de metro de Shanghái y Pekín superan los 700 km de vías cada una, mientras que la red más transitada del mundo suele ser la del área de Tokio.
