Hay una forma rápida y muy fiable de saber cómo de caro va a ser un viaje: mirar el precio de una cerveza. La caña (o la pinta) es el termómetro perfecto del bolsillo del viajero, porque resume el coste de la vida, los impuestos y el nivel de precios de cada país en un solo número fácil de comparar.
¿Y las diferencias? Brutales. En un bar de Praga o de Sofía puedes tomarte una cerveza por menos de 2 €, mientras que en Oslo la misma cerveza te puede costar 9 €: prácticamente lo mismo que cuatro cervezas en Portugal o España.
Aquí tienes el mapa de la cerveza en Europa: cuánto cuesta una cerveza en cada país y por qué hay tanta diferencia.
El precio de la cerveza, país por país
Estos son los precios medios aproximados de una cerveza en un bar en distintos países de Europa. Son cifras orientativas (varían mucho entre una gran capital y un pueblo), pero sirven de sobra para hacerse una idea:
| País | Precio medio de una cerveza en un bar |
| Noruega | ~9 € |
| Islandia | ~8,50 € |
| Suiza | ~7,30 € |
| Finlandia | ~7 € |
| Dinamarca | ~6,70 € |
| Irlanda | ~6 € |
| Reino Unido | ~6 € |
| Francia | ~5,50 € |
| Italia | ~5 € |
| Alemania | ~4 € |
| España | ~3 € |
| Portugal | ~2,50 € |
| Chequia | ~2 € |
| Polonia | ~2 € |
| Bulgaria | ~1,50 € |
Por qué Noruega cuesta cuatro veces más que España
La diferencia no la explica la cerveza en sí, sino los impuestos al alcohol y el nivel de precios de cada país. Los países nórdicos (Noruega, Islandia, Finlandia, Suecia, Dinamarca) aplican impuestos altísimos al alcohol como política de salud pública, y eso dispara el precio final. Suiza, Irlanda y el Reino Unido también están entre los caros.
En el otro extremo, Europa del Este (Chequia, Polonia, Bulgaria, Hungría…) y buena parte del Mediterráneo (Portugal, España, Italia) mantienen impuestos más bajos y un coste de la vida menor, así que la cerveza sigue siendo barata. No es casualidad que muchos de estos sean también de los países que más turistas reciben: el viaje sale más a cuenta.
