El Cromlech de Almendres: el «Stonehenge portugués» es 2.000 años más viejo

Rubén, actualizado a 9 septiembre 2026
almendres cromlech

El Cromlech de Almendres es el mejor ejemplo de estructuras neolíticas de la Península Ibérica, aunque permaneció sin descubrir hasta 1964, cuando el investigador Henrique Leonor Pina se topó con él mientras levantaba la carta geológica de Portugal. Este conjunto megalítico está situado a unos 15 kilómetros de la ciudad de Évora fue construido a lo largo de varios períodos entre el 6000 y el 3000 a.C.

Mapa con la situación del Cromlech de Almendres respecto a Évora
El cromlech está a unos 15 km de Évora, junto a la N114

El Cromlech de Almendres consta de varias estructuras clásicas, principalmente cromlechs, y piedras menhir (piedras erguidas) dispuestas en patrones de dos anillos concéntricos -un círculo oriental y un óvalo mayor en el oeste-. En total se conservan hoy unos 95 monolitos de los cerca de cien que llegó a tener, repartidos entre las dos estructuras.

Menhires de granito dispuestos en óvalo entre alcornoques en Almendres
Los menhires dispuestos en óvalo, con el alcornocal alrededor

Qué es y cuándo se levantó

No se levantó de una vez, sino en tres fases separadas por milenios, y esa es la parte más asombrosa del sitio:

  • Neolítico antiguo, hacia el 6000 a.C.: los círculos concéntricos de forma ovoide, la parte más vieja.
  • Neolítico medio: se añade el recinto de dos elipses irregulares.
  • Neolítico final, en torno al 3000 a.C.: se modifican los dos recintos y muchas piedras se recolocan para alinearse con el sol, la luna y las estrellas, dejándolo como se ve hoy.

Es decir: gente distinta, separada por tres mil años, siguió trabajando sobre el mismo monumento. Para hacerse una idea, entre la primera fase de Almendres y la última hay más tiempo del que nos separa a nosotros de los faraones.

Detalle de un menhir de Almendres con la superficie erosionada
Algunas piedras conservan grabados muy erosionados

Como es habitual en este tipo de yacimientos antiguos, la finalidad del Cromlech de Almendres sigue siendo desconocida. Pero con el reposicionamiento final de las piedras para alinearlas con los cuerpos celestes, los patrones geométricos que ya se encontraban en el Cromlech de Almendres se reforzaron aún más, lo que hace indudable la intencionalidad de la disposición de las piedras, aunque los motivos y rituales más profundos que contienen sigan siendo un misterio, pero se cree que se utilizaron con fines ceremoniales o rituales.

El Cromlech de Almendres está abierto a los visitantes y se organizan visitas guiadas para quienes deseen saber más sobre este fascinante yacimiento prehistórico. Se considera una parte importante del patrimonio cultural de Portugal y ha sido declarado Monumento Nacional.

Eso sí, no hay transporte público y las piedras están alejadas de las principales carreteras. Se encuentran al este de Évora, justo al lado de la N114 que conecta Évora con Montemor-o-Novo.

Lo de «Stonehenge portugués» se queda corto. Almendres se empezó hacia el 6000 a.C. y el círculo de Stonehenge es de en torno al 3000 a.C.: hay unos dos milenios de diferencia, y Almendres es además el conjunto megalítico más importante de toda la Península. Se combina bien con una visita a Évora, que está a un cuarto de hora en coche.