Sí, y más de los que parece: 34 territorios cambiaron de lado de la carretera entre 1919 y 1986. Es una de las operaciones logísticas más raras que puede emprender un país, y la historia tiene de todo: referéndums perdidos, manifestaciones, prohibiciones de alcohol y un niño con una pierna rota.
El dato que mejor resume el siglo XX es este: en 1919 el mundo estaba empatado. Circulaban por la izquierda 104 territorios y por la derecha otros 104. Hoy la proporción es de 141 a 54 entre los países de la ONU. Todo ese desplazamiento se produjo en una sola dirección, salvo tres excepciones que veremos.
| País o territorio | Año | Cambio | Motivo |
| Dinamarca | 1793 | Izquierda → derecha | Corriente continental |
| Rusia | 1752 | Fijó la derecha por edicto | Costumbre ya extendida |
| Finlandia | 1858 | Izquierda → derecha | Decreto ruso |
| España | 1918 | Izquierda → derecha | Ley nacional; Madrid no cambió hasta 1924 |
| Argentina | 1945 | Izquierda → derecha | Alineación regional |
| Portugal | 1928 | Izquierda → derecha | Sus colonias con vecinos británicos no le siguieron |
| Italia | 1923 | Unificación en la derecha | Decreto de Mussolini |
| Austria | 1921-1938 | Izquierda → derecha | Por regiones tras el fin del Imperio |
| Checoslovaquia | 1939 | Izquierda → derecha | Acelerado por la ocupación alemana |
| Suecia | 1967 | Izquierda → derecha | Vecinos y coches de volante a la izquierda |
| Islandia | 1968 | Izquierda → derecha | Siguió a Suecia |
| Birmania | 1970 | Izquierda → derecha | Orden del general Ne Win |
| Nigeria | 1972 | Izquierda → derecha | Rodeada de antiguas colonias francesas |
| Sudán | 1973 | Izquierda → derecha | Vecinos por la derecha |
| Ghana | 1974 | Izquierda → derecha | Rodeada de antiguas colonias francesas |
| Okinawa | 1978 | Derecha → izquierda | Devuelta a Japón |
| Timor Oriental | 1976 | Derecha → izquierda | Ocupación indonesia |
| Samoa | 2009 | Derecha → izquierda | Importar coches usados de Australia y Nueva Zelanda |
Suecia, 1967: el cambio que los suecos no querían
El Dagen H —día H, de högertrafik, «tráfico por la derecha»— es el cambio de lado más documentado de la historia y el mayor operativo logístico jamás emprendido en Suecia. Ocurrió el domingo 3 de septiembre de 1967.
Los argumentos eran buenos. Noruega y Finlandia, con las que Suecia tiene frontera terrestre, ya iban por la derecha, y cruzaban cinco millones de vehículos al año. Y sobre todo: más del 90 % de los suecos ya conducía coches con el volante a la izquierda, comprados en el continente. Es decir, circulaban por la izquierda en coches pensados para la derecha, lo que provocaba choques frontales al adelantar en carreteras estrechas. Los autobuses urbanos eran de los pocos vehículos con el volante en el lado que tocaba.
El detalle que casi nadie cuenta
En 1955 se convocó un referéndum y el 83 % de los suecos votó por seguir circulando por la izquierda. Un rechazo aplastante.
El Gobierno lo hizo igualmente. El Parlamento aprobó la propuesta del primer ministro Tage Erlander el 10 de mayo de 1963, con un argumento demográfico difícil de rebatir: el parque móvil había pasado de 500.000 a 1,5 millones de coches y se esperaba que llegara a 2,8 millones en 1975. Cuanto más se esperara, más caro sería.
Cómo se prepara algo así
Se creó una comisión estatal y, por consejo de psicólogos, un programa educativo de cuatro años. La campaña fue masiva y bastante surrealista vista hoy:
- El logotipo del Dagen H se estampó en cartones de leche y hasta en ropa interior.
- La televisión organizó un concurso de canciones sobre el cambio. Ganó «Håll dig till höger, Svensson» («Circula por la derecha, Svensson»), interpretada por The Telstars.
- Se instalaron postes y semáforos nuevos en cada cruce, envueltos en plástico negro. La madrugada del cambio, cuadrillas de operarios recorrieron las calles quitando el plástico.
- Se pintó un segundo juego de líneas en blanco y se tapó con cinta negra hasta el día señalado. Hasta entonces las líneas suecas eran amarillas.
- Hubo que retirar o sustituir unas 350.000 señales, 20.000 solo en Estocolmo.
Se repite mucho que los accidentes bajaron en picado justo después, y es cierto. Lo que suele omitirse es la segunda parte: el efecto se fue diluyendo en los meses siguientes hasta volver a la tendencia previa. La explicación razonable no es que la derecha sea más segura, sino que durante unas semanas todo el mundo condujo aterrorizado.
Los trenes y el metro de Estocolmo no cambiaron, y siguen como estaban.
Islandia, 1968: un solo herido en todo el país
Islandia hizo lo mismo nueve meses después, el 26 de mayo de 1968 a las seis de la mañana: el H-dagurinn, «el día de la derecha».
Su situación de partida era curiosa. Islandia había estado gobernada por Dinamarca, que adoptó la derecha en 1793, y aun así siguió circulando por la izquierda durante siglo y medio. Hubo un plan para cambiar que quedó interrumpido por la Segunda Guerra Mundial, cuando el país estaba bajo ocupación militar británica y el tráfico militar superaba al civil.
El Parlamento islandés instó al Gobierno a estudiarlo en 1964, se aprobó la ley en 1965 y la decisión sueca de 1967 acabó de empujar. Pesaba también que llegaban cada vez más visitantes de Estados Unidos y del continente.
La operación fue modesta comparada con la sueca, pero no trivial: costó 33 millones de coronas solo en modificar los autobuses y 12 millones más en infraestructura. La noche antes del cambio se sustituyeron 1.662 señales, de un total de 5.727 en toda la operación.
Los accidentes también bajaron durante un tiempo y también volvieron después a la tendencia previa. Mismo patrón que en Suecia.
Samoa, 2009: el único que fue en dirección contraria
Todos los cambios del siglo XX fueron de la izquierda a la derecha. Samoa hizo lo contrario en 2009, y fue el primer territorio en casi treinta años en cambiar de lado.
Samoa era antigua colonia alemana y llevaba más de un siglo circulando por la derecha. El motivo del cambio fue puramente económico: por la izquierda podía importar coches usados y baratos de Australia y Nueva Zelanda, en lugar de los caros vehículos de volante a la izquierda.
No sentó bien. En abril de 2008 unas 18.000 personas se manifestaron en contra, una cifra enorme para un país de menos de 200.000 habitantes. El sector del automóvil también se opuso, con un argumento sólido: 14.000 de los 18.000 vehículos del país estaban hechos para circular por la derecha, y el Gobierno se negó a pagar la conversión.
Aun así se hizo, y salió bien. Tras meses de preparación, el cambio se ejecutó en un ambiente de celebración nacional y sin un solo incidente registrado. Las medidas dan una idea de la prudencia con que se planteó:
- El día del cambio y el siguiente se declararon festivos para reducir el tráfico.
- Se prohibió la venta de alcohol durante tres días.
- La policía montó decenas de controles recordando a los conductores que fueran despacio.
Y Okinawa, que volvió a la izquierda
Hay otro caso en la dirección rara, y es japonés. Okinawa estuvo bajo administración estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial y durante ese periodo circuló por la derecha, como Estados Unidos. Fue devuelta a Japón en 1972, pero el tráfico tardó seis años más en adaptarse: cambió a la izquierda a las seis de la mañana del 30 de julio de 1978.
La operación se conoce en japonés como 730 (nana-san-maru), simplemente por la fecha. Es uno de los poquísimos sitios del mundo que pasó de la derecha a la izquierda en el siglo XX.
Timor Oriental es el tercero: había cambiado a la derecha con Portugal en 1928 y volvió a la izquierda en 1976, durante la ocupación indonesia.
España también cambió, y Madrid se resistió seis años
Aquí hay una historia que sorprende a casi todo el mundo: en España no siempre se ha conducido por la derecha.
España adoptó oficialmente la circulación por la derecha en 1918, pero la norma no se aplicó en todo el país a la vez. Barcelona ya iba por la derecha; Madrid siguió circulando por la izquierda hasta 1924, cuando una ley nacional obligó por fin a los conductores madrileños. Durante seis años, las dos mayores ciudades de España circularon en sentidos contrarios.
Lo de Italia fue todavía más caótico. En 1901 se decretó que cada provincia definiera su propio código de circulación, incluido el lado. La guía Baedeker de 1903 avisaba de que la regla cambiaba según la región: Brescia, Como, Vicenza y Rávena iban por la derecha; Lecco, Verona, Varese, Milán, Turín y Florencia, por la izquierda. Se unificó por decreto de Mussolini en 1923.
Y Austria lo hizo a trozos y a lo largo de diecisiete años, según se iba organizando el país tras el fin del Imperio austrohúngaro: Vorarlberg en 1921, el Tirol del Norte en 1930, Carintia y el Tirol Oriental en 1935 y el resto en 1938.
África y Birmania, o el peso de la frontera
En África el motivo de los cambios es siempre el mismo, y no tiene nada que ver con la política: la frontera.
Ghana, Nigeria, Gambia y Sierra Leona eran colonias británicas y circulaban por la izquierda. Todas se pasaron a la derecha porque están rodeadas de antiguas colonias francesas, y los territorios franceses adoptaron la derecha sin una sola excepción. Cuando todos tus vecinos van al revés, la coherencia interna acaba pesando menos que el comercio transfronterizo.
Nigeria lo hizo en 1972, bajo un gobierno militar. Sudán cambió en 1973. Ghana, en 1974, con una campaña que incluía un eslogan en lengua twi: «Nifa, Nifa Enan» («derecha, derecha, cuarta»).
Birmania, el cambio que salió mal
Birmania es el ejemplo de manual de cómo no hacerlo. Formó parte de la India británica y cambió a la derecha en 1970, por orden del general Ne Win. Más de medio siglo después, el país sigue pagándolo:
- La infraestructura sigue pensada para circular por la izquierda, que es lo lógico teniendo por vecinos a la India, Bangladés y Tailandia, todos por la izquierda.
- La mayoría de los coches son usados importados de Japón, con el volante a la derecha.
Es decir: se circula por la derecha con coches diseñados para la izquierda, lo que obliga al conductor a adelantar sin ver lo que viene de frente. Es exactamente el problema que Suecia quiso resolver con el Dagen H, pero al revés y sin resolver.
Por qué ya casi nadie cambia de lado
El goteo de cambios se frenó en los años ochenta y hoy está prácticamente detenido. Las razones son cuatro, y todas apuntan en la misma dirección.
El parque móvil es enorme. En 1920 cambiar de lado afectaba a unos pocos miles de vehículos. Hoy afecta a millones, y cada uno necesita faros distintos como mínimo. Suecia se dio prisa precisamente porque los faros baratos y estándar estaban a punto de desaparecer.
La infraestructura es mucho más compleja. Ya no se trata de girar unas señales. Hay que rehacer enlaces de autopista, carriles de incorporación, peajes, gasolineras, aparcamientos, pasos a nivel y todos los autobuses, que llevan las puertas en un solo lado. Islandia gastó casi tres veces más en adaptar autobuses que en toda la infraestructura restante.
Ya no quedan países mal alineados. Los cambios se hicieron porque alguien estaba rodeado de vecinos que iban al revés. Ese desajuste ya se corrigió casi entero: los grandes bloques por la izquierda que quedan —el subcontinente indio, África oriental y austral, el Sudeste Asiático marítimo, Japón, Oceanía— son coherentes con sus vecinos o son islas.
Y las islas no tienen ningún incentivo. Más de la mitad de los países que circulan por la izquierda no tienen frontera terrestre con nadie que vaya por la derecha. Para ellos el cambio sería un gasto enorme a cambio de nada.
Por eso el único cambio reciente lo hizo Samoa, y no por alinearse con nadie, sino para poder comprar coches más baratos. Cuando ya no queda un argumento de frontera, lo único que mueve a un país a cambiar de lado es el precio de los vehículos.
Si quieres ver cómo ha quedado el mapa, tienes las listas completas de países que conducen por la izquierda y países que conducen por la derecha.
