Una de las cosas que no se me pueden olvidar cuando viajo al extranjero es mi tarjeta del banco. Y más concretamente unas cuantas. Porque ya me ha pasado que algún cajero se ha quedado con mi tarjeta por no poder leerla. Y créeme es una faena. Por suerte, nunca he llegado a perder todas, porque siempre llevo varias tarjetas.
Normalmente pagar con tarjeta es la manera más cómoda de pagar en un país extranjero. Así no tengo que estar yendo a casas de cambio (Exchanges) ni guardando un montón de dinero en efectivo al sacar del cajero (para minimizar las comisiones). Además, es importante conocer las condiciones de las tarjetas que usemos porque muchas incluyen seguros de viaje o retiradas en efectivo sin coste adicional.
A continuación, os voy a comentar cuáles son, desde mi punto de vista, las mejores tarjetas de viaje y por qué. Ya te adelanto que el motivo principal es que no me cobran nada (comisiones) al pagar en moneda extranjera.
¿Qué comisiones te cobran por usar tu tarjeta en el extranjero?
Si viajamos a un país que use una moneda diferente a la nuestra, los bancos normales nos cobrarán una comisión por cambio de divisa que ronda el 3% al hacer un pago con la tarjeta o al sacar dinero de un cajero.
En mi caso, si viajo por los países que tienen el euro como moneda, no tendré que pagar esa comisión. En cambio, en países con una moneda distinta al euro, con las tarjetas tradicionales me tocará pagarla.
Eso sí, cuando pagamos con la tarjeta en un comercio, restaurante, hotel, etc. nuestro banco solo nos cobrará una comisión por el cambio de divisa, pero si sacamos dinero de un cajero en el extranjero (fuera de los países que usen el euro), nos tocará pagar dos comisiones:
- El banco dueño del cajero suele cobrarte una cantidad fija (en su moneda local) por el uso del cajero; y que suele rondar los tres euros. Ten en cuenta que está cantidad es más alta al utilizar una tarjeta de crédito que de débito.
- Además de esa, nuestro banco también nos cobrará el cambio de divisa que ser un 3% de la cantidad que saques.
Esto significa que, por ejemplo, si queremos sacar el equivalente a 40 euros en bath (Tailandia). Tendríamos que abonar uno 3 euros al banco del cajero y 1,2 euros a nuestro banco por el cambio de divisas. En total sacaríamos 40 euros y pagaríamos 4,2 euros en comisiones.
Por eso, cuando antes iba al extranjero, para pagar menos comisiones, intentaba sacar mucho dinero de una vez, pero acababa llevando más dinero en efectivo del que me gustaba y tenía que estar guardándolo en varios sitios… Un rollo.
Ahora utilizo las tres tarjetas que os voy a comentar a continuación. Y todo es mucho más cómodo.
Tarjeta Revolut
La tarjeta Revolut es una de las mejores tarjetas de débito para viajar o comprar por internet, ya que permite pagar en otras monedas sin la comisión del 3 % por cambio de divisa que aplican los bancos tradicionales.
Se contrata por internet en pocos minutos y, con el plan gratuito (Estándar), tienes una tarjeta física y otra virtual.
Yo la uso de forma muy sencilla: cargo la cuenta de Revolut desde la tarjeta de mi otro banco, los euros aparecen al instante en la app y, cuando viajo, pago directamente en la moneda local al tipo de cambio real del mercado, sin comisiones ocultas.

Características y ventajas (plan Estándar, gratuito):
- Abres la cuenta en pocos minutos desde el móvil.
- La app es cómoda y segura: puedes congelar y descongelar la tarjeta, fijar límites y recibes una notificación al instante de cada pago.
- Sin comisión por pagar en divisa extranjera hasta 1.000 € al mes (a partir de ahí, una comisión por uso razonable del 1 %).
- Puedes sacar gratis hasta 200 € al mes (o 5 retiradas) en cajeros; superado el límite, se aplica una pequeña comisión.
- En Madrid, Barcelona y Valencia Revolut tiene además cajeros propios donde retirar efectivo sin comisión.
- Cambia entre decenas de divisas al tipo de cambio interbancario y haz transferencias, dentro y fuera de Revolut.
Planes de pago (con límites más altos), si viajas mucho:
- Plus, Premium, Metal y Ultra suben los límites de cajero (hasta 400 €, 800 € o 2.000 € al mes) y eliminan el límite de cambio de divisa. Los planes superiores incluyen además seguro médico de viaje, y Metal y Ultra añaden devolución de dinero (cashback) y otras ventajas.
Tarjeta Wise

Wise (antes TransferWise) es la otra tarjeta que llevo siempre. Es una cuenta multidivisa pensada justo para viajar: te permite tener y gastar más de 40 monedas y pagar en más de 160 países.
Su gran baza es el tipo de cambio real —el medio del mercado, el mismo que ves en Google—, sin el margen oculto que meten los bancos. Wise cobra una comisión transparente y muy baja (desde alrededor del 0,33 %) que ves siempre antes de confirmar. La tarjeta física tiene un coste único de unos 7 € (la virtual es gratuita).
Características y ventajas de Wise:
- Tipo de cambio medio del mercado, sin sobrecostes escondidos, en más de 40 divisas.
- Puedes retirar efectivo en cajeros de todo el mundo: hay un importe mensual gratuito y, superado, una pequeña comisión.
- Conversión de moneda dentro de la app al instante y a coste mínimo.
- App muy clara, con notificaciones, control de la tarjeta y datos para recibir dinero como si tuvieras una cuenta local en varios países (euros, dólares, libras…).
- Se complementa de maravilla con Revolut: si una falla, siempre tienes la otra.
Nota: el antiguo neobanco Bnext, que recomendábamos en su día, dejó de operar para particulares en abril de 2026, así que Wise ocupa ahora su lugar como mejor alternativa multidivisa.
Tarjeta N26

La tarjeta de débito N26 es la tercera pata. Es una cuenta 100 % móvil que se abre en unos minutos y que no cobra comisión por cambio de divisa al pagar con la tarjeta, en ninguno de sus planes.
N26 Estándar (gratis):
- Cuenta y tarjeta virtual gratuitas (la tarjeta física tiene un coste de envío de unos 10 €).
- Pagos sin comisión por divisa en todo el mundo.
- Dos retiradas de efectivo gratis al mes en cajeros de la zona euro. En el plan gratuito, las retiradas en otras divisas tienen un recargo del 1,7 %.
- Notificaciones al instante y herramientas de control de gastos (Spaces).
Planes de pago, si viajas a menudo:
- N26 Smart, N26 You (pensada para viajeros) y N26 Metal ofrecen más retiradas gratuitas —también fuera de la zona euro— y seguros de viaje: emergencias médicas en el extranjero, cancelación de viaje y retraso o pérdida de equipaje, entre otras coberturas.
Consejos
Con las tarjetas que hemos visto, podrás ahorrarte hasta un 7% en comisiones, lo que no está nada mal. Eso sí, recuerda que para que las tarjetas funcionen como están pensadas, es importante pagar en la moneda local. Si el cajero te pregunta que quién hace el cambio, si él o tu tarjeta, elige siempre la tarjeta.
Me han bloqueado la tarjeta mientras estaba en el extranjero
Antes de viajar al extranjero es conveniente avisar a la compañía de la tarjeta para comunicárselo, ya que muchas tienen sistemas de seguridad que bloquean las tarjetas en determinados países.
