Cómo mantenerse sano durante un viaje

Rubén, actualizado a 1 julio 2026
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Con un poco de discreción y sentido común, es perfectamente posible comer y beber de todo en un viaje sin acabar pegado al baño. La clave está en la prevención: prepararte bien antes de salir y cuidar algunos detalles en destino.

Aquí tienes una guía práctica para mantenerte sano de viaje, desde las vacunas y el botiquín hasta qué hacer si te pilla la temida «diarrea del viajero».

Antes de salir: vacunas, botiquín y seguro

Buena parte de la salud del viaje se juega antes de coger el avión:

  • Vacunas y consejos sanitarios. Según el destino, puede que necesites vacunas o profilaxis (por ejemplo, contra la malaria). Consúltalo con tiempo —entre 4 y 8 semanas antes— en un Centro de Vacunación Internacional del Ministerio de Sanidad («La salud también viaja»).
  • Botiquín básico. Llévate lo esencial: analgésico y antitérmico (paracetamol), antiinflamatorio (ibuprofeno), un antidiarreico (loperamida) y sales de rehidratación, tiritas y algo para las ampollas, repelente de insectos, protección solar y tus medicamentos habituales (con receta).
  • Seguro de viaje. Imprescindible fuera de tu país: una urgencia puede costar una fortuna. Míralo en nuestra guía de seguros de viaje. Dentro de la UE, lleva también la Tarjeta Sanitaria Europea.

En el avión

Los vuelos largos deshidratan y te dejan horas inmóvil, así que:

  • Bebe agua con frecuencia y modera el café y el alcohol, que resecan aún más.
  • Come ligero: llegarás mejor.
  • Muévete cada hora con un paseíto corto por el pasillo y, sentado, flexiona los tobillos y no cruces las piernas, para prevenir la formación de coágulos (trombosis). El riesgo es mayor si tienes ciertos factores (edad, obesidad, tabaco, anticonceptivos…); en ese caso, consulta a tu médico si te conviene usar medias de compresión.

Comida y agua

La mayoría de los problemas de barriga vienen de aquí, sobre todo fuera de Europa:

  • El agua. En muchos países no es potable. Bebe agua embotellada (con el precinto intacto), evita el hielo y usa esa misma agua para lavarte los dientes. Te contamos cómo salir del paso en qué hacer si el agua no es potable, y en qué países de Europa se puede beber del grifo.
  • La comida. Elige sitios con mucha rotación (donde coman los locales), evita los de aspecto dudoso y opta por comida bien cocinada y caliente. Con la fruta y la verdura, la regla de oro: «pélalo, cuécelo o déjalo».
  • Higiene. Lávate las manos antes de comer; un gel hidroalcohólico ayuda como complemento (ojo: va bien contra bacterias, pero no sustituye al agua y el jabón).

Higiene, sol y otras precauciones

  • Manos limpias. Lávatelas a menudo y evita tocarte ojos, nariz y boca; es la vía de entrada de muchos virus.
  • Sol e insectos. Usa protección solar y, en zonas con mosquitos, repelente y ropa de manga larga al atardecer (los mosquitos transmiten enfermedades como el dengue o la malaria).
  • Sexo seguro. Las infecciones de transmisión sexual están por todas partes; el preservativo es tu mejor protección.
  • Descanso y ejercicio. Dormir lo suficiente (7-8 horas) es clave para no caer enfermo, y viajar ya es de por sí una forma estupenda de moverse: camina, nada o alquila una bici para conocer el destino a la vez que te mantienes en forma.

La diarrea del viajero (y otros achaques)

Diarrea del viajero

Es el clásico. Si te pilla, que no cunda el pánico: casi siempre se pasa sola en 24-48 horas. Lo importante:

  • Hidrátate mucho con agua embotellada y sales de rehidratación (reponen los minerales que pierdes). El plátano ayuda con el potasio.
  • Dieta blanda un par de días: arroz, patata cocida, pan o tostada, sopa clara, té flojo.
  • Un antidiarreico (loperamida) puede sacarte de un apuro puntual (un trayecto largo), pero no abuses de él.
Ve al médico si hay sangre en las heces, fiebre alta (más de 38-39 °C) o la diarrea dura varios días. En bebés y niños pequeños la deshidratación es seria: consulta cuanto antes.

Otros achaques

  • Estreñimiento: con tanto pan y cambio de rutina, es tan común como la diarrea. Bebe agua, muévete y come fruta y fibra.
  • Resfriados: si te notas agotado, párate, duerme e hidrátate; forzar la máquina solo alarga el problema.
  • Mareo en barcos o carreteras: los medicamentos para el mareo funcionan mejor tomados una hora antes.