Para entrar en Bali no te van a pedir ninguna vacuna, ni al facturar ni en el control de pasaportes. La única obligatoria es la de la fiebre amarilla, y solo si llegas desde un país donde la enfermedad circula, algo que no ocurre si vuelas desde España.
Ahora bien, «no obligatoria» no es lo mismo que «no hace falta». Además, existen dos ideas equivocadas sobre la salud en Bali que conviene aclarar antes que cualquier otra cosa:
- En Bali no hay malaria. Es zona libre de paludismo. No necesitas pastillas ni profilaxis, por mucho que te lo digan.
- La rabia sí es un problema real. Está presente en los perros y los monos de la isla, y las autoridades sanitarias balinesas contabilizan decenas de miles de mordeduras al año.
Es decir: el riesgo por el que casi nadie pregunta es mucho mayor que aquel por el que pregunta todo el mundo.
La única obligatoria: la fiebre amarilla (y probablemente no te afecta)
Indonesia exige el certificado internacional de vacunación contra la fiebre amarilla únicamente a quienes procedan de un país donde la enfermedad sea endémica: la franja tropical de África y gran parte de Sudamérica y Centroamérica.
Si sales de España y no has estado en esos países durante los meses previos, no te lo van a pedir. Esta exigencia se aplica según la procedencia del viajero y no por su nacionalidad, por lo que lo que cuenta es de dónde vienes y no de dónde eres.
Presta atención a un caso concreto que suele afectar a algunos viajeros: una escala larga en un país endémico puede activar el requisito. Si tu ruta a Bali pasa por, por ejemplo, Etiopía o Brasil y sales del aeropuerto, conviene comprobarlo antes de volar.
Las que sí conviene llevar puestas
Ninguna de estas es obligatoria, pero son las que un centro de vacunación internacional propone para un viaje a Indonesia.
| Vacuna | ¿Quién debería planteársela? | Comentario |
| Hepatitis A | Prácticamente cualquier viajero | Se contagia por agua y comida. Es la que más se recomienda para el sudeste asiático |
| Fiebre tifoidea | Quien vaya a comer fuera de hoteles y resorts | Misma vía que la hepatitis A: agua y alimentos |
| Rabia | Estancias largas, ciclistas y motoristas, zonas rurales y viajes con niños | Pauta previa de 3 dosis. No evita tener que ir al médico tras una mordedura, pero simplifica mucho el tratamiento |
| Tétanos y difteria | Todo el mundo | Del calendario habitual. Solo hay que comprobar que está al día |
| Hepatitis B | Todo el mundo | También del calendario. Las generaciones más jóvenes ya la llevan |
| Encefalitis japonesa | Estancias largas en zonas rurales o de arrozales | Poco habitual para unas vacaciones normales en la isla |
| Fiebre amarilla | Solo quien llegue desde un país endémico | La única con carácter obligatorio |
Antes de pasar a las tropicales, lo primero que suelen revisar son las de siempre: el tétanos, la triple vírica y la hepatitis B, que forman parte del calendario español, por lo que basta con comprobar que están al día.
Cómo se hace en España
El sistema es gratuito y está diseñado para esto. En la web del Ministerio de Sanidad puedes generar los consejos sanitarios de tu viaje y pedir cita en un Centro de Vacunación Internacional.
Pide la cita con 4 a 6 semanas de antelación. No es una recomendación de manual: varias de estas vacunas requieren más de una dosis separadas por semanas, y la de la rabia consiste en tres pinchazos repartidos en 21 o 28 días. Si vas con quince días, ya no llegas a algunas.
La rabia: el riesgo que casi nadie tiene en cuenta
Bali es una isla con rabia endémica desde hace años. No se trata de un tecnicismo ni de un dato menor: la Consejería de Salud de Bali registró más de 45.000 mordeduras de animales con riesgo de transmisión entre enero y agosto de 2026, y hubo siete muertes. El 95 % de los casos son mordeduras de perro.
También están los monos. Los macacos del Bosque de los Monos de Ubud y los del templo de Uluwatu están acostumbrados a las personas, se suben sobre ellas y roban gafas, móviles y bolsas de comida. Un mordisco o un arañazo durante ese forcejeo es muy común.
Qué hacer si te muerde o te araña un animal
Esto es lo importante del capítulo, así que va sin rodeos:
- Lava la herida con agua y jabón durante 15 minutos. Suena exagerado y no lo es: es la medida que más reduce el riesgo, y hay que hacerla en el momento.
- Ve a un centro médico el mismo día. No al día siguiente ni al volver a casa.
- Toda mordedura de mono o de perro se trata, por pequeña que parezca. Un arañazo que apenas sangra cuenta.
Una vez que aparecen los síntomas, la rabia es mortal casi sin excepción. Por eso no se juega con ella: el tratamiento tras la exposición funciona, pero solo si se empieza a tiempo.
Y la regla más económica de todas: no toques a los animales. Ni a los perros de la playa, ni a los monos, ni a los gatos del warung. En Bali no hay ninguna versión de esa escena que termine bien.
Mosquitos: el problema es el dengue, no la malaria
Este es el punto donde circula más información desfasada, incluyendo guías que siguen recomendando profilaxis antipalúdica para Bali.
Bali es zona libre de malaria. No es necesario tomar ninguna medicación. Sí existe riesgo en otras zonas de Indonesia mucho más alejadas del circuito turístico —sobre todo en Papúa y en algunas áreas rurales de Nusa Tenggara—, y para esos destinos la situación es distinta. Para Bali, Lombok, los Gili o Nusa Penida, no.
Lo que sí hay es dengue, y en cantidad. Los casos han aumentado en Indonesia desde 2022 y en Bali el riesgo se considera moderado y constante. No existe un tratamiento específico: se pasa, y a veces se pasa muy mal.
Cuándo hay más
El mosquito del dengue es el Aedes y presenta dos particularidades que conviene conocer, ya que cambian lo que hay que hacer:
- Pica de día, sobre todo al amanecer y al atardecer. El mosquito nocturno de toda la vida no es este.
- Cría en agua limpia y estancada, en cualquier cacharro: un plato de maceta, un cubo, un canalón. Por eso hay tanto en zonas urbanas y de hotel.
La temporada de lluvias, de octubre a abril, es cuando hay más cantidad. Coincide con la temporada baja de turismo, así que hay que prestar más atención si viajas en enero o febrero.
Repelente, y del bueno
En zonas con riesgo de dengue, la recomendación estándar es utilizar un repelente con DEET al 50 %, aplicándolo durante el día y no únicamente por la noche. Estas son tres opciones disponibles en España:
- El Relec Extra Fuerte, que es DEET al 50 %.
- El Goibi Xtreme Tropical, en la misma línea. Cuidado al aplicarlo y lavarse las manos después, porque irrita los ojos.
- Para pieles sensibles y para niños, el Pyramid Trek, con saltidina en lugar de DEET. Es menos agresivo y sigue siendo eficaz.
En la isla venden repelentes locales de citronela, que son baratos y agradables de usar, pero contra el Aedes no están al nivel de un DEET al 50 %. Sirven como complemento, no como sustituto.
Lo que de verdad te va a estropear el viaje: la barriga
Ninguna de las enfermedades anteriores es la que más días de vacaciones arruina en Bali. Eso se lo lleva, con diferencia, la diarrea del viajero.
El agua del grifo no es potable, ni siquiera en la mayoría de los hoteles. Bebe siempre agua filtrada o embotellada y utilízala también para lavarte los dientes. Lo contamos con detalle en el artículo sobre el agua del grifo en Indonesia.
En cuanto al hielo, la regla práctica es sencilla: el hielo industrial es seguro y se reconoce por la forma, ya sea cilíndrico y con un agujero en el centro, o en cubos perfectamente iguales. Se fabrica con agua tratada y se distribuye por toda la isla. Del que hay que desconfiar es del hielo picado irregular de los puestos pequeños.
La fiebre tifoidea, que aparece en la tabla del capítulo anterior, se transmite por la misma vía. Las precauciones son las habituales en el sudeste asiático: evitar la fruta que no esté pelada, no comer nada crudo y desconfiar de los alimentos que lleven tiempo a temperatura ambiente. Un warung lleno de gente local es más seguro que uno vacío, porque la comida se echa a perder rápido.
Si acabas cayendo, lo primordial es la hidratación: suero oral de farmacia, que en Bali se consigue en cualquier apotek. Si la diarrea no mejora en un día, si hay sangre o si aparece fiebre alta, acude al médico.
El seguro de viaje, que aquí no es opcional
Bali dispone de hospitales privados de calidad, especialmente en Denpasar y Kuta, y cobran en consecuencia. Una noche de ingreso puede costar tres o cuatro dígitos en euros, y un accidente de moto con traslado puede superar los 20.000 €.
Al elegir la póliza hay dos aspectos que mirar por encima de todo, ya que son los que fallan precisamente en Bali:
- Que cubra la evacuación médica. Para lo grave, el estándar es trasladar al paciente a Singapur, y ese vuelo medicalizado es el gasto que hunde a cualquiera.
- Que cubra conducir moto. Muchas pólizas excluyen los accidentes en motocicleta, o los cubren solo si llevas carnet válido para esa cilindrada, casco homologado y el permiso internacional. Es la letra pequeña que más disgustos da en la isla, y va directamente ligada a los controles de moto que hay ahora en Bali.
Analizamos qué puntos revisar en una póliza en la guía de seguros de viaje.
