En general, el alcohol es muy caro en Indonesia. Tiene un impuesto fijado actualmente en el 150% por ser un país musulmán. Sin embargo, si te das un paseo por las playas típicas de Bali, como Kuta y Legian, verás chollos impresionantes: copas de vodka y Coca-Cola por solo 1 euro, cócteles gratuitos para las chicas, horas felices, promociones de 2 por 1, etc.
¿Pero cómo es posible?
El truco es que el “vodka”, la “ginebra” o el “whisky” será casi siempre una mezcla de arak con otra cosa. El arak es un licor tradicional hecho de palma de coco, caña de azúcar o arroz que lleva consumiéndose en Indonesia desde hace siglos.
Sin embargo, en los últimos tiempos, el arak se ha visto envuelto en una gran polémica al causar la muerte de locales y turistas debido a intoxicaciones con metanol.
El metanol aparece de forma natural durante la fermentación, y es un líquido incoloro que no huele ni sabe distinto del alcohol normal. Lo que lo hace inofensivo en una destilería seria es un detalle de física: el metanol hierve a 65 °C y el etanol a 78 °C, así que sale antes. Esa primera fracción, las llamadas «cabezas», se descarta. Lo que queda ya es seguro.
Ahí está el fallo de la producción clandestina: si no separas las cabezas, el metanol se queda dentro de la botella.
Tan solo 30 ml de metanol pueden matarte
En los últimos años, los altos impuestos, la alta demanda y la restricción en la venta de alcohol han hecho que muchos establecimientos solo ofrezcan alcohol procedente del arak.
El envenenamiento por metanol ha crecido gracias a la ley aprobada en 2015, que prohíbe la venta de alcohol en la mayoría de los mini mercados de Indonesia. La “brillante” idea fue del entonces ministro de comercio Rachmat Gobel, quien afirmó que el alcohol estaba corrompiendo a la juventud indonesia.
Lamentablemente, al dificultar el acceso al alcohol se fomentó la venta ilegal de bebidas alcohólicas.
Para ahorrar costes, muchos productores se saltan ese descarte y el metanol acaba en la botella del bar.
Pero hay un segundo mecanismo, y es peor porque es deliberado: se añade metanol industrial a propósito para estirar el volumen y subir la graduación aparente con algo mucho más barato que el alcohol de verdad. Localmente a esas mezclas se las llama miras oplosan, y son la causa de la mayoría de los envenenamientos graves. No es un accidente de destilación: es adulteración.
Las cifras son difíciles de fijar porque muchos casos ni se diagnostican, pero dan la escala. Un informe del Centro de Estudios de Políticas Indonesias (CIPS) contabilizó unas 487 muertes por alcohol ilegal entre 2013 y 2016, un 226 % más que en el cuatrienio anterior. Y el registro internacional de intoxicaciones por metanol que mantiene Médicos Sin Fronteras recoge más de 334 casos sospechosos en Indonesia desde 2019: es el país que más acumula del mundo, año tras año.
Este problema ocurre en todo Indonesia no solo en Bali, aunque las zonas turísticas (Islas Gili, Bukit Lawang…) son las que han sufrido más incidentes.
También hay que tener en cuenta que las estimaciones de víctimas suelen ser conservadoras, ya que es muy frecuente que no se diagnostiquen adecuadamente.
Cómo beber en Indonesia sin jugártela
Una buena medida de precaución es no tomar nunca nada de alcohol que provenga de una botella ya abierta. Si vas a tomar un cóctel, pide que la abran delante de ti. Y, aun así, nunca se puede estar 100% seguro.
Lo mejor es tomar cerveza. Es segura y razonablemente barata.
También puedes comprar el alcohol en el extranjero y meterlo al país, aunque los límites son bastante estrictos.
Qué hacer en caso de intoxicación con metanol
No hay forma de detectar el metanol en las bebidas solo por el sabor o el olor, y los síntomas iniciales suelen ser similares a los de una resaca.
Inicialmente son comunes los dolores de cabeza, el dolor abdominal, la sensibilidad a la luz, las náuseas y la pérdida de apetito, pero uno de los principales síntomas diferenciadores de la intoxicación por metanol es la visión borrosa, causada cuando el metanol comienza a atacar el sistema nervioso.
El momento en que se produce también es crítico, ya que los síntomas de la intoxicación por metanol suelen tardar entre 12 y 24 horas en manifestarse, y si los consumidores han estado bebiendo durante un largo período, a menudo pueden estar dormidos o todavía intoxicados.
Si sospechamos que una persona tiene una intoxicación por metanol, es imperativo buscar atención médica de inmediato. El paciente tendría que recibir un tratamiento de hemodiálisis, que elimina el metanol del sistema.
El tratamiento es eficaz si se llega a tiempo, y deja de serlo si se espera a ver si mejora. Ante la duda, urgencias: no hay nada que perder yendo por si acaso.
