Buenas noticias: Hong Kong es de los sitios más cómodos de Asia para manejar el dinero como turista. Con una tarjeta Octopus y una tarjeta bancaria normal (Visa o Mastercard) vas a ir sobradísimo casi para todo, y solo necesitarás llevar un poco de efectivo para los puestos de mercado y algún sitio pequeño.
Nada que ver con la China continental, donde todo gira en torno al móvil (Alipay y WeChat). En Hong Kong conviven el efectivo, las tarjetas, el móvil (Apple Pay / Google Pay) y, por encima de todo, la reina de la ciudad: la Octopus. Vamos a verlo paso a paso: la moneda, cuánto efectivo llevar, cómo sacar del cajero sin comisiones abusivas y dónde cambiar.
La moneda: el dólar de Hong Kong
La moneda de Hong Kong es el dólar de Hong Kong (HKD o HK$), que no tiene nada que ver con el yuan chino: son territorios con moneda propia. El dólar de Hong Kong está anclado al dólar estadounidense (ronda los 7,8 HKD por dólar), lo que lo hace muy estable.
Para que te hagas una idea del cambio a euros (aproximado, a mediados de 2026):
- 1 EUR ≈ 9 HKD
- 100 HKD ≈ 11 €
Así que cuando veas un plato de fideos a HK$50, son unos 5,5 €; un café a HK$40, unos 4,5 €. Un truco rápido para calcular al vuelo: divide los HKD entre 9 y tienes los euros.
La tarjeta Octopus: lo primero que debes conseguir
La tarjeta Octopus es la forma tradicional de pagarlo casi todo en Hong Kong: una tarjeta contactless recargable que llevas años viendo recomendada en cualquier guía. Sigue siendo comodísima, aunque —como te contamos al final del capítulo— desde 2026 ya no es imprescindible. La usarás para:
- Todo el transporte: metro (MTR), autobuses, tranvía, el mítico Star Ferry… una pasada de cómodo.
- Tiendas de conveniencia (7-Eleven, Circle K), muchas cadenas de comida, cafeterías, máquinas de vending y un montón de comercios.
Solo tienes que acercarla al lector y listo. Se recarga en cualquier estación de metro o tienda de conveniencia con efectivo (o con tarjeta en las máquinas).
¿Qué Octopus me saco?
| Tipo de Octopus | Coste | Depósito | Ideal para |
| Digital (en el móvil) | Gratis | Sin depósito | Quien tenga iPhone (Apple Wallet) |
| Turista (Tourist) | HK$39 (no reembolsable) | Sin depósito | Recuerdo o quien no pueda usar la digital |
| Adulto (On-Loan) | HK$150 (100 de saldo + 50 de depósito) | HK$50 reembolsable | Estancias más largas |
Si tienes un iPhone, lo más cómodo es la Octopus digital en la app o en Apple Wallet: gratis y sin depósito. Si no, con la Octopus física (la “On-Loan” de HK$150) vas perfecto y te devuelven el depósito al marcharte.
¿De verdad necesito la Octopus? La alternativa: tu tarjeta contactless
Esta es la gran novedad de 2026 y la razón por la que la Octopus ha dejado de ser obligatoria: el metro de Hong Kong (MTR) ya acepta el pago directo con tarjeta bancaria contactless. Desde mediados de 2026, toda la red tiene los tornos habilitados —búscalos por su color azul claro y el rótulo “Contactless Payment”—: solo acercas tu Visa, Mastercard, UnionPay o JCB (física o cargada en Apple Pay / Google Pay / Samsung Pay) y pasas, exactamente igual que con la Octopus.
Y no se queda en el metro: el pago contactless con tarjeta funciona también en el Airport Express, en los autobuses de las grandes compañías (KMB, Citybus, Long Win…), en los tranvías y en el Star Ferry.
Así que, respondiendo a la pregunta del millón: ¿puedes hacer un viaje de dos o tres días en Hong Kong sin sacarte la Octopus? Sí, sin problema. Con tu tarjeta contactless resuelves el transporte y casi todas las compras. La Octopus sigue mereciendo mucho la pena si te quedas más días o quieres la máxima comodidad (y no depender de la batería del móvil), pero para una escapada corta puedes prescindir de ella tranquilamente.
¿Tarjeta o efectivo? ¿Cuánto llevo en metálico?
La respuesta corta: la mayoría de tus pagos serán con tarjeta u Octopus, y solo necesitarás un poco de efectivo para casos concretos.
La tarjeta funciona en casi todo
Las tarjetas Visa, Mastercard y American Express se aceptan en la inmensa mayoría de restaurantes, tiendas y hoteles. Y como los terminales son contactless, puedes pagar directamente con Apple Pay o Google Pay enlazando tu tarjeta al móvil. Muy cómodo.
Además, desde el 1 de abril de 2026 todos los taxis de Hong Kong están obligados a aceptar al menos dos formas de pago electrónico (Octopus, tarjeta o apps), así que ya ni siquiera necesitas efectivo para el taxi, algo que hasta hace poco era imprescindible.
¿Para qué necesito efectivo entonces?
Ojo aquí, porque es donde más se equivoca la gente: para comer. Hong Kong es una ciudad modernísima en los pagos, pero buena parte de su mejor comida se sirve en sitios que solo aceptan efectivo (o, como mucho, Octopus):
- Los dai pai dong, los puestos callejeros tradicionales, casi siempre solo efectivo.
- Muchos cha chaan teng (las cafeterías-diner locales) y restaurantes de barrio, igual.
- Mercados tradicionales y puestos de comida.
- Pequeños comercios y tiendas de barrio, y los minibuses.
Vamos, que puedes pasar el día pagándolo todo con el móvil y encontrarte con que el bol de fideos más rico del viaje hay que pagarlo en metálico.
Sacar del cajero y cambiar dinero
Sacar dinero del cajero (lo más recomendable)
Los cajeros automáticos son la mejor forma de conseguir dólares de Hong Kong. Hay muchísimos (HSBC, Hang Seng, Bank of China…) y las tarjetas extranjeras funcionan sin problema (redes Visa/Plus, Mastercard/Cirrus y UnionPay).
Puntos clave sobre las comisiones:
- Muchos cajeros de Hong Kong no cobran comisión propia por sacar, algo que se agradece viniendo de otros destinos donde el cajero te clava una tasa fija antes de empezar. Los de Citibank son un ejemplo conocido entre viajeros, y los de los grandes bancos locales (HSBC, Hang Seng, Bank of China) tampoco suelen añadir cargo propio. Si el cajero te avisa de una comisión en pantalla, cancela y busca otro: hay uno cada pocos metros.
- La comisión que te puede caer es la de tu propio banco por retirar en el extranjero. Aquí marca la diferencia usar una tarjeta “de viaje” sin comisiones (tipo Revolut, Wise, N26 y similares): sacas al cambio real y te ahorras un buen pico.
- Rechaza SIEMPRE la conversión a tu moneda (DCC). Cuando el cajero te pregunte si quieres cobrar en euros o en dólares de Hong Kong, elige siempre HKD. Si aceptas euros, te aplican un cambio inflado.
Cambiar dinero en efectivo
Si prefieres llevar euros y cambiarlos allí, el orden de mejor a peor suele ser:
- Casas de cambio en zonas concurridas, sobre todo las famosas Chungking Mansions (en Tsim Sha Tsui): tienen de las mejores tasas de la ciudad. Truco: los cambistas del fondo del edificio suelen dar mejor precio que los de la entrada, y conviene comparar los carteles.
- Bancos: tasas correctas pero suelen cobrar comisión.
- El aeropuerto: evítalo. Es de los peores cambios; cambia solo lo justo para llegar al centro (o mejor, saca del cajero del propio aeropuerto).
Resumen: la estrategia ganadora
Para que no te líes, esta es la combinación que mejor funciona en Hong Kong:
- Nada más llegar, saca del cajero unos HK$500–1.000 (rechazando la conversión a euros) y, si puedes, con una tarjeta de viaje sin comisiones.
- Para el transporte y el día a día, tira de tu tarjeta contactless (metro, buses, tranvía y ferry ya la aceptan) o, si te quedas varios días y buscas la máxima comodidad, sácate una Octopus (digital si tienes iPhone, física si no).
- Paga con tarjeta / Apple Pay / Google Pay en restaurantes, tiendas y hoteles.
- Guarda HK$300–500 en efectivo para mercados, puestos de comida y emergencias.
- Di siempre “no” al DCC: paga y saca siempre en dólares de Hong Kong, nunca en euros.
Con eso tienes el dinero resuelto y podrás centrarte en lo importante: todo lo que hay que ver en Hong Kong. Y si tu viaje sigue hacia la China continental, prepárate para un mundo totalmente distinto: allí manda el móvil. Te lo contamos en cómo gestionar el dinero en China.
