Muchas veces usamos como sinónimos los términos especie endémica y especie autóctona, pero no significan lo mismo. La diferencia es sutil y a la vez importante, y se resume en una sola idea: la exclusividad.
Especie endémica
Una especie endémica es la que vive solo en una región concreta del mundo y en ningún otro sitio: puede ser una isla, un país, una cordillera o incluso un único valle. Es un término que usamos para especies ligadas a lugares muy delimitados.
Ejemplos claros son el lince ibérico (endémico de la Península Ibérica), los lémures (solo en Madagascar), el dragón de Komodo (unas pocas islas de Indonesia) o casi toda la fauna de las islas Galápagos, como sus iguanas marinas y sus pinzones.
Especie autóctona o nativa
Una especie autóctona o nativa es la que pertenece de forma natural al lugar en el que se encuentra, pero no de manera exclusiva. Suelen tener un área de distribución amplia y aparecer en muchas regiones a la vez.
Por ejemplo, el oso pardo es autóctono de la Península Ibérica… pero también lo es de gran parte de Europa, Asia y Norteamérica. Es nativo, pero no endémico.
Exótica, invasora... y por qué importa
Más allá de estas dos, conviene conocer otros dos términos con los que se suelen mezclar:
- Especie alóctona o exótica: la que no pertenece de forma natural al lugar en el que se encuentra, normalmente porque el ser humano la ha llevado hasta allí (a propósito o sin querer). Un ejemplo típico en España es la cotorra argentina.
- Especie invasora: una exótica que además tiene un comportamiento agresivo, se reproduce con facilidad, desplaza a las especies locales y causa daños ecológicos o económicos. Casos conocidos son el mejillón cebra, la avispa asiática o el jacinto de agua.
| Término | ¿Es de ese lugar? | ¿Exclusiva de ese lugar? | Ejemplo |
| Endémica | Sí | Sí (solo vive ahí) | Lémur (Madagascar) |
| Autóctona / nativa | Sí | No (también en otros sitios) | Oso pardo (Europa) |
| Alóctona / exótica | No | No | Cotorra argentina en España |
| Invasora | No | No (además se expande y daña) | Mejillón cebra |
¿Por qué importa esta diferencia?
No es solo cuestión de vocabulario. Las especies endémicas son las que hacen únicos a ciertos destinos del planeta: son la razón por la que lugares como Madagascar, Galápagos, Socotra o Australia tienen una fauna irrepetible. Y también son las más frágiles: al vivir en un único sitio, si desaparecen de ahí, se extinguen para siempre. Por eso son prioritarias en conservación, y por eso las especies invasoras (que compiten con ellas) son una de las mayores amenazas para la biodiversidad.
Curiosidades sobre especies endémicas e invasoras
- Madagascar es la campeona del endemismo. Al llevar decenas de millones de años aislada, alrededor del 90 % de su fauna no existe en ningún otro lugar del planeta: lémures, fosas, camaleones enanos… toda una evolución en privado.
- Nueva Zelanda casi no tiene mamíferos terrestres nativos (solo unos murciélagos). Como no había depredadores de tierra, muchas de sus aves evolucionaron sin capacidad de volar, como el kiwi o el kakapo.
- El caso de conejo australiano es el manual de terror de las especies invasoras: en 1859 se soltaron dos docenas de conejos para cazar, y sin depredadores llegaron a ser cientos de millones, arrasando cultivos y suelo. Algo parecido pasó con el sapo de caña.
- Socotra parece otro planeta. En esta isla de Yemen, cerca de un tercio de las plantas son endémicas, incluido el famoso árbol de sangre de dragón, con forma de paraguas.
- Los pinzones de Galápagos cambiaron la ciencia. Observar cómo cada isla tenía su propia variante endémica ayudó a Charles Darwin a formular la teoría de la evolución.
