Cuando pensamos en Corea del Norte, la comida no suele ser lo primero que viene a la cabeza. Y sin embargo, la gastronomía norcoreana tiene platos deliciosos, un restaurante de récord e incluso una peculiar red de locales repartidos por medio mundo que funcionan casi como embajadas… y como fuente de dinero para el régimen.
También esconde una realidad más dura: en el mismo país donde se sirven banquetes de fideos y barbacoa, buena parte de la población ha sufrido escasez y hambrunas. La comida, en Corea del Norte, es tan cultural como política.
En este artículo hacemos un recorrido por la mesa norcoreana: su plato estrella, el templo donde se sirve, sus restaurantes de propaganda en el extranjero y el contraste entre la abundancia de escaparate y el hambre real.
El plato estrella: el naengmyeon (fideos fríos)
Si Corea del Norte tiene un plato bandera, es el naengmyeon, unos fideos fríos que son toda una institución, sobre todo en su versión de Pyongyang (Pyongyang naengmyeon).
¿Qué son exactamente? Unos fideos finos y oscuros de trigo sarraceno (alforfón), servidos en un caldo frío —a veces con hielo— hecho normalmente con carne de vacuno o de faisán. Se rematan con láminas de carne, pepino, pera coreana, medio huevo cocido y un poco de kimchi de rábano. El resultado es un plato refrescante, ligero y con un puntito ácido que se disfruta tanto en pleno verano como, curiosamente, en el frío del invierno.
El naengmyeon es uno de esos raros vínculos que unen a las dos Coreas: se come a ambos lados de la frontera y se considera parte de la identidad coreana común. De hecho, cuando los líderes de las dos Coreas se reunieron en su histórica cumbre de 2018, se sirvieron precisamente fideos fríos de Pyongyang como gesto simbólico, y el plato se puso tan de moda que en Seúl se formaron colas para probarlo.
Okryu-gwan: el templo de los fideos de Pyongyang
El naengmyeon tiene su catedral, y se llama Okryu-gwan. Es un restaurante enorme situado a orillas del río Taedong, en Pyongyang, y es toda una institución nacional.
Sus cifras son de récord:
- Se fundó en 1960, por deseo expreso del fundador del país, Kim Il-sung.
- Es un edificio inmenso, con capacidad para unos 2.000 comensales a la vez.
- Se dice que tiene una especie de cupo de 5.000 tazones de naengmyeon al día, y que reparte tiques para comer allí entre fábricas y organizaciones (comer en el Okryu-gwan es casi un premio).
- Sus camareras son graduadas de universidades y escuelas de hostelería de Pyongyang: servir aquí es un puesto de prestigio.
Es uno de esos lugares donde se ve el papel que juega la comida en Corea del Norte: no es solo alimentarse, es un símbolo de estatus y de orgullo nacional, cuidado al detalle por el propio Estado.
Los restaurantes 'Pyongyang': propaganda (y divisas) por el mundo
Esta es una de las curiosidades más sorprendentes de la gastronomía norcoreana. Aunque el país esté casi cerrado, durante años ha tenido una cadena de restaurantes norcoreanos repartidos por el extranjero, sobre todo por Asia: China, Vietnam, Camboya, Tailandia, Laos, Nepal, Rusia e incluso Dubái han tenido locales de este tipo (muchos bajo el nombre “Pyongyang” o vinculados al mítico Okryu-gwan).
¿Qué tienen de especial? Además de la comida coreana, ofrecen un espectáculo: las camareras cantan, bailan y tocan instrumentos para los clientes. Son jóvenes seleccionadas y enviadas desde Corea del Norte, y el ambiente es una mezcla de restaurante y número de variedades.
Pero detrás del folclore hay un objetivo muy concreto: conseguir divisas para el régimen. Estos restaurantes son uno de los pocos negocios norcoreanos que operan de cara al público fuera del país, y buena parte de sus beneficios acaba en las arcas del Estado. Por eso han estado en el punto de mira de las sanciones internacionales, y muchos han ido cerrando; además, alguno se hizo famoso por la deserción de sus trabajadoras.
El resto de la mesa (y el elefante en la habitación)
Más allá de los fideos fríos, la cocina norcoreana comparte muchas raíces con la del Sur, con algunos platos especialmente ligados al Norte:
| Plato | Qué es |
| Naengmyeon | Fideos fríos de trigo sarraceno en caldo helado |
| Pyongyang onban | Arroz caliente con caldo de pollo huevo y verduras |
| Kimchi | Col o rábano fermentados con especias |
| Barbacoa coreana | Carne a la brasa al estilo coreano |
| Tteok | Pastelitos de arroz glutinoso |
Como en toda Corea, el kimchi (col fermentada con especias) acompaña casi cualquier comida, y la base de la dieta son el arroz, el maíz y la patata, junto con sopas, verduras y, cuando hay, carne y pescado.
El elefante en la habitación
Pero sería deshonesto hablar de la comida norcoreana sin mencionar su otra cara. En el mismo país donde el Okryu-gwan sirve 5.000 tazones al día, buena parte de la población ha convivido con la escasez crónica y con hambrunas, especialmente la devastadora de los años 90, que causó cientos de miles de muertos.
Esa es la gran contradicción: la comida en Corea del Norte es, a la vez, motivo de orgullo nacional y símbolo de desigualdad. Los banquetes y los restaurantes de lujo conviven con el racionamiento y con una realidad en la que acceder a suficiente comida depende, en buena parte, de la posición de cada uno ante el régimen.
