Viajar por China en tren de alta velocidad es una de las experiencias más impresionantes —y más cómodas— que te vas a llevar del país. China tiene la mayor red de alta velocidad del mundo: más de 48.000 kilómetros de vías, más que todo el resto del planeta junto, y la construyó prácticamente desde cero desde 2008. Los trenes son rápidos, silenciosos, puntuales al minuto y sorprendentemente baratos.
La mayoría circula a 350 km/h, así que unen ciudades que parecen lejísimos en un abrir y cerrar de ojos: Pekín–Shanghái (1.318 km) en unas 4 horas y media, cuando en coche te llevaría casi dos días.
| Tren | Qué es | Velocidad |
| G (Gaotie) | El AV más rápido en las líneas principales | Hasta 350 km/h |
| D (Dongche) | Alta velocidad algo más lenta y económica | Unos 250 km/h |
| C (Chengji) | Cercanías rápido entre ciudades vecinas | 200–250 km/h |
| Maglev de Shanghái | Levitación magnética al aeropuerto de Pudong | Hasta 430 km/h |
| CR450 (en pruebas) | Nueva generación de trenes G | Objetivo 400 km/h |
Lo mejor de todo es lo fácil que resulta usarlos hoy en día: el billete se compra desde el móvil y, en muchos casos, tu propio pasaporte funciona como billete para entrar al andén. En los siguientes capítulos te contamos los datos más curiosos y, sobre todo, los trucos prácticos que conviene saber antes de subir: cuánto equipaje puedes llevar, cómo comprar sin líos y qué te espera a bordo.
Datos que impresionan
La red más grande del mundo
Con más de 48.000 km de líneas de alta velocidad, China concentra en torno a dos tercios de toda la red mundial. Y sigue creciendo: el plan del país es superar los 50.000 km en breve y llegar a unos 70.000 km hacia 2035, conectando prácticamente todas las ciudades de más de medio millón de habitantes.
De cero a líder en 15 años
Lo más asombroso es lo reciente que es todo: la primera línea de verdad rápida, Pekín–Tianjin, se inauguró en 2008, coincidiendo con los Juegos Olímpicos. En apenas década y media, China pasó de no tener alta velocidad a tener más que Europa y Japón juntos.
Trenes “Fuxing” a 350 km/h
Los trenes estrella son los Fuxing (“rejuvenecimiento”), de fabricación china, que circulan de forma regular a 350 km/h, entre los más rápidos del mundo en servicio comercial. Cuando dos Fuxing se cruzan en sentido contrario, lo hacen a una velocidad relativa de unos 700 km/h… y apenas notas una sacudida. De hecho, un vídeo viral mostró una moneda aguantando de pie sobre la ventanilla a toda velocidad: así de suave y estable es la marcha.
El maglev de Shanghái, el más rápido de la Tierra
En Shanghái circula el tren de levitación magnética (maglev) que une la ciudad con el aeropuerto de Pudong: alcanza 430 km/h y recorre los 30 km en poco más de 7 minutos. Es el tren comercial más rápido del planeta y una atracción en sí mismo.
Lo que viene: el CR450
China ya prueba el CR450, la nueva generación pensada para circular a 400 km/h en servicio (y que ha superado los 450 km/h en pruebas). Cuando entre en operación, volverá a batir su propio récord.
El billete es tu pasaporte: cómo comprar y entrar
En China todos los billetes de tren son nominativos. Para comprarlos necesitas los datos de tu pasaporte, y ese mismo pasaporte es el documento que enseñas para acceder al andén. Desde 2020 ya no hay billete de papel: es electrónico, y el pasaporte es tu llave.
Dónde comprar
- App oficial 12306 (China Railway 12306): es la fuente oficial, sin recargo. Ya tiene versión en inglés y admite pasaportes extranjeros y pago con Alipay, WeChat o tarjeta internacional.
- Trip.com y similares: en español o inglés, muy fáciles de usar. Cobran una pequeña comisión, pero te ahorran líos si no te manejas con la app oficial.
- Taquillas y máquinas de la estación: con el pasaporte. Ojo: las máquinas automáticas a veces no leen pasaportes extranjeros, así que quizá tengas que ir a la ventanilla con personal.
Compra con antelación: los asientos de los trenes G más populares se agotan, la venta suele abrirse con unos 15 días de margen y en fechas señaladas —sobre todo el Año Nuevo Chino— los billetes vuelan.
Cómo entrar al andén
- Control de seguridad tipo aeropuerto al entrar en la estación: el equipaje pasa por un escáner y se revisa tu identidad.
- En el torno de acceso al andén escaneas el pasaporte en la puerta automática. Si la máquina no lo lee, usa el carril manual con personal enseñando el pasaporte.
- Ten a mano el número de tren, el coche y el asiento (guarda un pantallazo de la confirmación): sin billete de papel, te guías por esos datos.
Cuidado con la estación

Las grandes ciudades tienen varias estaciones de alta velocidad (por ejemplo Pekín Sur, o Shanghái Hongqiao). Comprueba bien en tu billete desde cuál sale tu tren, porque pueden estar en extremos opuestos de la ciudad.
Equipaje: ¿cuántas maletas puedes llevar?
Aquí no hay facturación como en el avión: subes tú mismo el equipaje al tren y lo colocas. Casi nunca lo pesan, pero conviene conocer las normas oficiales y —sobre todo— el espacio real que vas a encontrar.
| Viajero | Peso gratis | Medidas por bulto |
| Adulto | 20 kg | Suma de las 3 dimensiones ≤ 130 cm |
| Niño (media tarifa) | 10 kg | Igual que el adulto |
| Objetos alargados | — | Hasta 180–200 cm de largo |
En teoría, las normas de China Railway son estas:
- Adultos: hasta 20 kg gratis. Niños (con billete de media tarifa): 10 kg.
- La suma de largo + ancho + alto de cada bulto no debería pasar de 130 cm (los objetos alargados tipo esquís o cañas se admiten hasta unos 180–200 cm de largo).
- Lo que exceda debería enviarse aparte como paquetería.
Y ahí está el verdadero quid: el espacio. En cada vagón tienes baldas sobre los asientos para los bultos de mano —el trolley de cabina y la mochila caben bien— y estanterías grandes en los extremos del vagón para las maletas facturadas grandes.
Algunos consejos para no agobiarte:
- Sube pronto: los huecos de los extremos se llenan enseguida, sobre todo en trenes concurridos.
- Coloca la maleta grande en el extremo del vagón, el trolley en la balda sobre tu asiento y la mochila contigo, a los pies o en el regazo.
- Si viajas con maletón, elige asiento cerca del extremo para tenerlo a la vista.
- En Primera y Business hay algo más de sitio para las piernas y el equipaje.
Trucos y consejos para el viaje
Elige bien la clase
- Segunda clase: asientos 3+2, cómoda y barata. Es la que usa casi todo el mundo y va perfectamente.
- Primera clase: asientos 2+2, más anchos. En trayectos largos la diferencia de precio es pequeña.
- Business / Preferente (商务座): butacas que se reclinan casi en horizontal. Es cara, pero un lujo para viajes de varias horas.
Agua caliente gratis y comida
- Cada vagón tiene un dispensador de agua hirviendo gratis: los chinos lo usan para sopas instantáneas, té o café. Lleva tu vaso o termo.
- Hay carrito y, en trenes largos, vagón restaurante, pero es caro y básico. Lo mejor es comprar algo en la estación antes de subir.
Enchufes y conexión
- Los Fuxing y la mayoría de trenes G modernos tienen enchufes (bajo el asiento o en el reposabrazos) e incluso puertos USB. Lleva un adaptador de enchufe chino.
- Suele haber cobertura casi todo el trayecto; aun así, ten lista tu eSIM o VPN como te contamos en las apps imprescindibles para viajar a China.
Silencio y prohibido fumar
- No se puede fumar en ningún sitio del AV, ni en el baño: los detectores frenan el tren automáticamente y la multa es fuerte (además de acabar en la lista negra ferroviaria).
- Algunos trenes G Fuxing tienen vagón silencioso (静音车厢): puedes elegirlo al comprar si quieres viajar en calma.
Encuentra tu sitio sin agobios

- El billete indica el coche (número de vagón) y el asiento (por ejemplo, 05A). En el andén, unas marcas en el suelo señalan dónde para cada coche: colócate ahí y subirás justo al lado de tu plaza.
- En las líneas principales, los paneles y la megafonía suelen estar también en inglés.
