Shenzhen es una ciudad de inmigrantes: casi nadie es de aquí de origen, sino que ha venido de toda China buscando trabajo. Y eso, para el estómago, es una noticia estupenda: en Shenzhen puedes probar lo mejor de todas las cocinas del país en apenas unas manzanas, normalmente a precios muy razonables.
La base local es cantonesa, así que lo primero que hay que hacer es un desayuno de dim sum (yum cha): esos bocaditos al vapor —empanadillas de gamba har gow, bollos de cerdo char siu bao, rollitos de arroz cheung fun— acompañados de té. Es toda una ceremonia y una de las mejores experiencias gastronómicas de la ciudad.
| Plato | Qué es |
| Dim sum (yum cha) | Bocaditos cantoneses al vapor con té: empanadillas, bollos y rollitos |
| Marisco de Shekou o Nan'ao | Pescado y marisco vivos cocinados al momento |
| Ganso o cerdo asado cantonés | Carnes lacadas colgadas en el escaparate (siu mei) |
| Hotpot de ternera chaoshan | Olla caliente donde cueces finas láminas de ternera fresca |
| Comida hakka | Cocina rústica y contundente de la zona de Dapeng |
| Congee (arroz caldoso) | Desayuno reconfortante con mil acompañamientos |
Como Shenzhen está pegada al mar, el marisco es otra estrella: en zonas como Shekou o el pueblo pesquero de Nan’ao eliges el pescado y el marisco vivos y te los cocinan al momento. Y no te pierdas las cocinas de otras regiones que han echado raíces aquí: el hotpot de ternera chaoshan (teochew), la contundente comida hakka de la zona de Dapeng o el picante de Sichuan y Hunan.
