Subes a un ascensor en Shanghái y los botones pasan del 3 al 5. En Hong Kong existen torres de viviendas donde la planta 50 está justo encima de la 39. En Pekín, las autoridades de tráfico dejaron de emitir matrículas con el número 4 hace años. Nada de esto es casualidad ni un despiste: en chino, el cuatro suena casi igual que la palabra «muerte», y un país entero ha ido eliminándolo.
Aquí explicamos el origen de esta creencia, dónde te lo vas a encontrar al viajar, la historia bastante divertida de cómo ha afectado esto al tráfico de Pekín y lo que conviene saber para no meter la pata con un regalo.
Un tono de diferencia entre el cuatro y la muerte
En mandarín, cuatro es 四, que se pronuncia sì con un tono descendente. Morir es 死, sǐ, con un tono que baja y vuelve a subir. Se trata de la misma sílaba y solo se diferencian por la entonación, que apenas se distingue en una frase rápida. En cantonés, idioma hablado en Hong Kong y en Cantón, la similitud es aún mayor: sei y sei, también con una sola diferencia de tono ref.
No es una curiosidad exclusiva de China. El miedo al cuatro —la tetrafobia— se repite en todo el este de Asia por el mismo motivo: en japonés el cuatro puede leerse shi, igual que muerte, y en coreano sa suena como el carácter de morir. Por ello, en Japón existen hospitales sin habitación 4 y en Corea del Sur muchos ascensores marcan la cuarta planta con una F de four en lugar del número ref.
El 14, todavía peor
Al leer cifras sueltas en China —como un teléfono o una habitación de hotel—, el uno se pronuncia yāo para evitar confundirlo con el siete. Por ello, el 14 se lee yāo sì, cuya sonoridad recuerda a yào sǐ, «me voy a morir». Esta es la razón por la que en muchos edificios no desaparece solo la planta 4, sino que también faltan la 14, la 24 y, en ocasiones, todas las que terminan en cuatro.
Y lo contrario: los números que se buscan
La misma lógica funciona a la inversa, y eso explica tanto como el miedo al cuatro:
| Número | En chino suena como | Fama |
| 4 · sì | sǐ · «morir» | El peor de todos: se evita en plantas, matrículas, teléfonos y regalos |
| 14 · yāo sì | yào sǐ · «me voy a morir» | Casi tan mal visto como el 4; falta en muchos ascensores |
| 8 · bā | fā · «prosperar, hacerse rico» | El número de la suerte por excelencia; se paga por él |
| 6 · liù | liú · «fluir» | Que las cosas salgan rodadas; muy querido en negocios y en el móvil |
| 9 · jiǔ | jiǔ · «duradero» | Para bodas y aniversarios: lo que dura mucho |
| 520 · wǔ èr líng | wǒ ài nǐ · «te quiero» | El 20 de mayo es un San Valentín extraoficial |
| 13 | Nada en chino | Se salta por contagio occidental; hay edificios sin 4 ni 13 |
El 13 es un caso curioso: no tiene ningún significado en chino, pero en edificios nuevos diseñados para inversores o extranjeros se omite igualmente, por si acaso. Existen torres donde no están ni la 4, ni la 13, ni la 14.
Dónde lo vas a notar cuando viajes
En los ascensores y los hoteles
Es lo primero que se nota. En el panel de la foto de portada faltan la 4, la 13, la 14 y la 24: se pasa del 3 al 5, del 12 al 15 y del 23 al 25. Aunque los botones llegan hasta el 29, el edificio tiene en realidad 25 plantas sobre el suelo. Las soluciones más habituales son tres: saltar directamente del 3 al 5, llamar a la cuarta planta 3A (y a la 14, 13A) o, en los edificios muy altos, eliminar tramos enteros.
El caso más extremo se da en Hong Kong, donde complejos residenciales como Vista Paradiso o The Arch carecen de cualquier planta entre la 40 y la 49: tras la 39 viene directamente la 50 ref. La superstición no es el único motivo, ni tampoco el principal: en Hong Kong los pisos altos son más caros, así que eliminar plantas de la numeración permite que una vivienda de la planta real 40 se anuncie como una de la 50.
Un detalle práctico que casi nadie piensa: si tu habitación es la 1501 en un edificio que se salta la 4, la 13 y la 14, estás en la duodécima planta real. En un día normal esto no cambia nada, pero sí si hay que bajar por la escalera en una evacuación: cuenta tramos, no números.
En las matrículas
En octubre de 2010, la dirección de tráfico de Pekín confirmó que había dejado de emitir matrículas con el número 4 ref. No fue la única: las placas con cuatros son menos deseadas en todo el país y las que tienen ochos se subastan.
En los teléfonos, los precios y las direcciones
- Los números de móvil con muchos cuatros son más baratos o directamente no los quiere nadie; los que tienen ochos cuestan más. Si compras una SIM en China, es probable que te ofrezcan elegir entre varios y que veas la diferencia.
- Los precios rara vez acaban en 4. Verás 88, 98, 168 o 199 yuanes, casi nunca 44 o 144.
- Las direcciones y los números de habitación también esquivan el cuatro cuando se puede: en hospitales, sobre todo.
Ninguna de estas cosas es una ley ni se cumple en todas partes. Encontrarás cuatros sin problema en zonas rurales, en edificios antiguos o en ciudades muy internacionales. Lo que llama la atención es lo mucho que se ve en lo nuevo.
El día que Pekín se atasca por culpa del 4
La mejor prueba de que la superstición pesa de verdad no se encuentra en los ascensores, sino en el tráfico.
En Pekín, la circulación se restringe según el último dígito de la matrícula: cada día laborable, los vehículos que terminan en dos números específicos tienen prohibido circular por el centro. Una de esas parejas es el 4 y el 9.
El problema es evidente en cuanto se piensa: como casi nadie quiere una matrícula acabada en 4, el día que les toca descansar a los cuatros y los nueves se retiran muchos menos coches que el resto de días. Y el efecto se nota.
Tres economistas —Nan Zhong, Jing Cao y Yuzhu Wang, siendo Cao profesor en la Universidad de Tsinghua— lo analizaron en un estudio publicado en 2017 en una revista de economía ambiental de la Universidad de Chicago ref. Los días en que se restringen el 4 y el 9, los atascos son alrededor de un 20 % peores y la contaminación del aire es, en torno a un 12 % más alta; incluso las llamadas a urgencias por problemas cardíacos suben un poco ref.
El texto divulgativo del estudio relata una anécdota que lo resume todo: en Pekín hay personas que buscan ahora matrículas acabadas en 9, precisamente para que su día de descanso coincida con el de los cuatros y haya menos coches el resto de la semana. La superstición de unos acaba siendo la ventaja de otros.
El 8, el número por el que se paga
Mientras que el 4 es el número que se evita, el 8 es el que se busca. Bā tiene un sonido similar a fā, la sílaba de 发财 (fācái), «hacerse rico». Y en este caso no hay matices: se paga por él.
- Los Juegos Olímpicos de Pekín se inauguraron el 8 de agosto de 2008 a las ocho de la tarde y ocho minutos. No fue una coincidencia de calendario.
- En 2003, Sichuan Airlines pagó 2,33 millones de yuanes —unos 250.000 euros al cambio de entonces— en una subasta por el número de teléfono 8888 8888 de Chengdu, que usó para su línea de atención al cliente ref.
- Las matrículas y los móviles con muchos ochos se subastan, y los pisos en plantas acabadas en 8 se anuncian como un argumento de venta.
Incluso las empresas tecnológicas lo tienen en cuenta: OnePlus pasó del OnePlus 3T al OnePlus 5 sin lanzar nunca un 4, y la plataforma Symbian de Nokia evitó las versiones que empezaran por cuatro como gesto hacia sus clientes asiáticos ref.
Cómo no meter la pata
Nadie espera que un viajero conozca estas cosas y la mayoría de la gente joven de las ciudades se lo toma con humor. Sin embargo, hay tres situaciones en las que conviene tenerlo presente, porque pueden sentar mal de verdad.
Con los regalos
- Nada en grupos de cuatro. Ni cuatro botellas, ni un juego de cuatro tazas, ni cuatro piezas de fruta. Dos, seis u ocho quedan mucho mejor.
- Nunca un reloj, ni de pared ni de pulsera. «Regalar un reloj» se dice sòng zhōng, exactamente igual que la expresión que significa acompañar a alguien en su lecho de muerte. Es el regalo más desafortunado que existe en China, y el que más se equivoca el visitante.
- Si das dinero en un sobre rojo —en una boda, por ejemplo—, evita las cantidades con cuatro. Las que acaban en 6, en 8 o las redondas pares son las habituales.
En el hotel
Si te asignan la habitación 404 o una planta 4 y te incomoda, pedir el cambio es perfectamente normal y lo entenderán sin explicaciones. Y al revés: si te ofrecen una planta alta acabada en 8, no es un detalle casual.
Al hablar
Con gente mayor o en contextos relacionados con la salud —como un hospital o una visita a alguien enfermo—, conviene no insistir con el número cuatro ni hacer bromas al respecto. En cambio, en cualquier conversación de sobremesa, preguntar por qué falta la planta 4 de un ascensor es una de las mejores maneras de romper el hielo que existen en China.
Si te interesa este aspecto cultural, casi todo gira en torno a las fechas del Año Nuevo chino, momento en el que más se cuidan los números, los colores y los regalos. Y para defenderte con los números a la hora de pedir o pagar, en frases y pronunciación de chino para el viaje tienes lo básico.
