China es, ahora mismo, el destino grande más fácil de visitar y el que más miedo da. Las dos cosas a la vez, y las dos con razón.
Fácil porque los españoles entramos sin visado hasta el 31 de diciembre de 2026, hasta 30 días, y porque el país tiene la mejor red de trenes del mundo y una seguridad que sorprende a cualquiera. Y da respeto porque nada funciona como en Europa: no hay Google, no hay WhatsApp, casi nadie acepta tarjeta y el idioma no se parece a nada.
La buena noticia es que todo eso se resuelve con dos aplicaciones y una tarde de preparación. La mala es que hay que hacer esa preparación antes de salir de casa, porque una vez allí, sin las apps configuradas, te quedas fuera de la economía del país.
Esta página es el índice de todo lo que hemos ido publicando sobre China: más de ochenta guías, puestas en orden y agrupadas por lo que te va a hacer falta en cada momento del viaje.
Antes de salir de casa
Es la parte que decide si el viaje va bien. Casi todo esto no se puede resolver una vez allí.
El visado
España está en la lista de países con entrada sin visado hasta el 31 de diciembre de 2026, para estancias de hasta 30 días por turismo, negocios, visita familiar o tránsito. Se entra directamente, con el pasaporte válido seis meses y, conviene tenerlo a mano, el billete de vuelta y la reserva del hotel, porque en frontera los pueden pedir.
Si tu viaje es solo a Shenzhen desde Hong Kong, mira el caso concreto en el visado para viajar a Shenzhen.
El móvil: lo que hay que dejar listo
Esto es lo verdaderamente crítico, porque en China se paga con el móvil y punto:
- Cómo gestionar el dinero en China — Alipay, WeChat Pay, cajeros y la verdad sobre las comisiones, que no son las que dice internet.
- Cómo instalar y configurar WeChat con un número extranjero, que tiene truco.
- Las apps imprescindibles — incluido el aviso de que hay dos aplicaciones distintas llamadas Amap y solo una sirve si no lees chino.
- Las mejores VPN para China — cuáles funcionan de verdad, porque la mayoría no.
- SIM y eSIM en China y cómo comprar una SIM allí.
El dinero, en la cartera
Aunque pagues con el móvil, conviene entender la moneda: monedas y billetes de China, donde explicamos por qué una moneda con un «1» puede valer la décima parte de lo que crees, y por qué nadie dice «yuan» hablando.
El idioma
No hace falta aprender chino, pero cuatro frases cambian el viaje: frases y pronunciación en chino, con la pronunciación escrita para españoles.
Moverse por China
Aquí China juega en otra liga, y es de las cosas que más impresionan del viaje.
El tren, casi siempre
La red de alta velocidad china es la mayor del mundo y para casi cualquier trayecto de menos de mil kilómetros es mejor opción que el avión: te deja en el centro, no hay facturación y es puntual hasta el minuto.
- Trenes de alta velocidad en China — cómo comprar con pasaporte, equipaje, clases y el aviso de la navaja de 6 centímetros.
- Estaciones de tren: qué significan Dong, Xi, Nan y Bei — imprescindible, porque tu billete pondrá «Beijingnan» y no «Pekín Sur», y las estaciones de una misma ciudad están en extremos opuestos.
Los aviones y los aeropuertos dobles
Varias ciudades tienen dos aeropuertos separados por decenas de kilómetros, y confundirlos cuesta un vuelo:
- Los aeropuertos de Pekín
- Pudong o Hongqiao, en Shanghái — con la línea nueva que los une en 40 minutos y que casi ninguna guía menciona.
Dentro de las ciudades
El metro resuelve prácticamente todo, es barato y está rotulado en inglés. Tienes guía propia de Pekín, Shanghái, Chongqing, Shenzhen y Chengdú.
Y dos cosas que sorprenden al llegar: por qué te analizan los líquidos en el metro y las bicicletas compartidas, que están por todas partes y se desbloquean desde Alipay.
Qué ciudades elegir
Con dos semanas se hacen tres ciudades bien. Con una, dos y sin agobios.
| Ciudad | Por qué ir | Días | Lo que la distingue |
| Pekín | La capital imperial | 4 | Ciudad Prohibida y Gran Muralla |
| Shanghái | La China moderna | 3 | El Bund y la concesión francesa |
| Chengdú | Pandas y comida | 3 | La ciudad donde más se disfruta comiendo |
| Chongqing | Megaciudad vertical | 2-3 | Calles que se cruzan a ocho alturas |
| Shenzhen | Tecnología y futuro | 2 | Robotaxis y el mayor mercado de electrónica |
| Zhangjiajie | Naturaleza | 3-4 | Las montañas de Avatar y la Puerta del Cielo |
Pekín
La capital imperial y el sitio por el que empieza casi todo el mundo. Guía completa en qué ver y hacer en Pekín, y luego lo específico: las entradas de la Ciudad Prohibida (que hay que reservar con siete días), qué tramo de la Gran Muralla elegir, dónde alojarse y qué comer.
Shanghái
La China del siglo XXI, y la ciudad más fácil para un occidental. Qué ver y hacer, dónde dormir, qué comer y las excursiones a Suzhou, Hangzhou y los pueblos de agua.
Chengdú
Pandas, cocina de Sichuan y el ritmo más tranquilo de las grandes ciudades chinas. Qué ver y hacer, cómo ver los pandas (y a qué hora, que es lo que importa), hotpot sin quemarte y el Buda gigante de Leshan.
Chongqing
La megaciudad vertical, donde una calle puede cruzarse con otra ocho pisos más arriba. Qué ver y hacer, los miradores nocturnos, Hongya Cave sin multitudes y el crucero por el Yangtsé.
Shenzhen
La ciudad del futuro y la más joven de China. Qué ver, cómo coger un robotaxi, el mayor mercado de electrónica del mundo y su arquitectura. Si vienes desde Hong Kong, cómo cruzar la frontera.
Naturaleza y paisajes
Si solo haces ciudades, te pierdes lo que más impresiona de China.
Zhangjiajie, las montañas de Avatar
Los pilares de arenisca que inspiraron la película, y a media hora, una montaña con un agujero atravesándola. Es la escapada natural más espectacular y accesible del país:
- Cómo llegar y dónde alojarse, que es la decisión que más se falla.
- Cómo organizar la visita y las entradas, con el registro facial obligatorio del que nadie avisa.
- La montaña Tianmen y la Puerta del Cielo — el arco de 131 metros, los 999 escalones y la carretera de las 99 curvas. Es otro parque distinto y se paga aparte.
- Cuándo ir.
Los espectáculos de drones
Una cosa muy china y muy poco conocida fuera: miles de drones sincronizados sobre el río. Los mejores shows y cómo verlos.
Y si piensas llevarte el tuyo, léete antes si se puede volar un dron en China, porque la respuesta corta es «sí, pero» y el «pero» es largo.
Comer en China
Lo primero que hay que desmontar: «comida china» no significa nada. Lo que se come en Pekín no se parece a lo de Sichuan, y ninguno de los dos se parece a lo que sirven en el chino de tu barrio.
Cada ciudad tiene su guía: Pekín (el pato laqueado y todo lo demás), Shanghái (dulce, para sorpresa de todos), Chengdú y Shenzhen.
El hotpot, que merece capítulo aparte
Es la comida social china por excelencia y la que más miedo da por el picante. Tiene solución: cómo pedir el adormecimiento sin el incendio, con las cuatro variantes de Chengdú incluidas las que no pican nada, y el hotpot de Chongqing, que es el más bestia.
Comprar comida por tu cuenta
En los mercados los precios no van por kilo: van por jin, que son medio kilo. Es el malentendido que hace que todo parezca la mitad de caro de lo que es.
Las reglas que nadie te cuenta
Todo lo que hemos ido descubriendo a base de dárnoslas de frente. Si lees solo un apartado de esta guía, que sea este.
- Los lunes cierran los museos. La Ciudad Prohibida, el Museo Nacional y la mayoría de instituciones. La Gran Muralla no cierra —es un recinto al aire libre— y los parques y templos tampoco. En verano, además, muchos museos suspenden el cierre del lunes, así que conviene comprobarlo el mismo mes.
- Las entradas van atadas a tu pasaporte. Los grandes monumentos funcionan con reserva nominal y cupo, se agotan y no hay taquilla. No puedes usar la entrada de otra persona ni sacar dos con el mismo pasaporte.
- Lleva el pasaporte siempre encima. No en la caja fuerte del hotel: lo necesitas para entrar en los monumentos, coger el tren y pasar controles.
- La navaja no puede pasar de 6 centímetros de hoja. Es norma nacional de ferrocarriles desde julio de 2022 y se mide con regla. Se pierden navajas multiusos todos los días por unos milímetros.
- No todos los hoteles pueden alojar extranjeros. Necesitan autorización específica para registrarte ante la policía, y si no la tienen te rechazan en recepción aunque la reserva esté pagada. Reserva por plataformas internacionales.
- Desde el 1 de febrero de 2026 los comercios no pueden rechazar efectivo. Es una norma nueva del Banco Popular, útil como red de seguridad si el móvil falla.
- El agua del grifo no se bebe. Todos los hoteles ponen hervidor y termo.
- Cuidado con la estafa de la casa de té. Alguien muy simpático con buen inglés que quiere «practicar idiomas» y acaba llevándote a una ceremonia del té con una cuenta desorbitada. Pasa sobre todo en Pekín y Shanghái, en zonas turísticas.
Para entender el país
Cosas que no son «qué ver» pero que hacen que el viaje se entienda mejor.
Historia reciente
- La Revolución Cultural — sin esto no se entiende por qué falta tanto patrimonio antiguo.
- Las protestas de Tiananmen de 1989, y la propia plaza de Tiananmen.
Cultura y sociedad
- El Año Nuevo chino — cuándo cae y por qué conviene no viajar esos días.
- Los idiomas de China y sus grupos étnicos: el país no es tan homogéneo como parece desde fuera.
- Los 35 millones de hombres solteros de más, consecuencia directa de la política del hijo único.
- Qué es un Huli Jing, para los que se interesan por la mitología.
Mitos y curiosidades
- ¿Se ve la Gran Muralla desde el espacio? (no) y cuánto mide en realidad.
- El edificio más grande del mundo, que está en Chengdú y tiene playa dentro.
- Los internet cafés chinos, que no se parecen en nada a los que conociste.
- Bananain, la marca de ropa interior que se vende como si fuera tecnología.
Y si el viaje sigue
- Cómo ir de China a Macao
- Las apps para Hong Kong, que es otro sistema distinto: allí sí funcionan Google y WhatsApp.
