Antes de elegir el barrio, hay que solucionar un tema que en Pekín es prioritario y que sorprende a casi cualquier viajero primerizo: no todos los hoteles chinos pueden alojar a extranjeros.
Se requiere una autorización específica para registrar a huéspedes internacionales y muchos establecimientos —especialmente los pequeños, los económicos y los situados fuera de las zonas turísticas— no la tienen. Si reservas en uno de estos, es perfectamente posible que te rechacen en recepción aunque tengas la reserva pagada en la mano.
No es discriminación: es que el hotel tiene que dar tus datos a la policía y necesita estar dado de alta en el sistema para hacerlo.
Cómo evitarlo: reserva a través de plataformas internacionales, ya que suelen filtrar solo los establecimientos autorizados, y, en caso de duda, escribe al hotel para preguntar directamente si aceptan huéspedes extranjeros. Es una pregunta habitual y te la responderán sin problema.
Resuelto eso, vamos con dónde conviene dormir.
Los barrios: cuál te conviene
| Barrio | Qué tiene | Para quién | Pega |
| Dongcheng / Wangfujing | Andando a la Ciudad Prohibida | Primera visita | Muy turístico |
| Qianmen / Dashilan | Céntrico y algo más barato | Quien quiera céntrico sin bullicio | Ambiente algo de decorado |
| Houhai / Gulou | Hutongs y casas de patio | Segunda visita o buscar encanto | Habitaciones pequeñas; frío en invierno |
| Sanlitun / Chaoyang | Restaurantes y vida nocturna | Viaje de trabajo o salir de noche | Lejos de los monumentos |
| Cerca de un aeropuerto | Solo dormir | Escala de una noche | No es sitio para hacer turismo |
Dongcheng y Wangfujing — el centro histórico
La opción por defecto y la que yo elegiría en un primer viaje. Estás a poca distancia andando de la Ciudad Prohibida y de Tiananmen, con metro de sobra y toda la infraestructura turística a mano.
Wangfujing es la gran calle peatonal comercial. Es cómoda y goza de una buena ubicación, aunque la zona más turística es poco auténtica y tiene bastante de trampa para guiris.
Qianmen y Dashilan — al sur del centro
Está justo debajo de Tiananmen, con calles de estilo tradicional restauradas y buenos precios. Se encuentra muy bien situado y es algo más tranquilo por la noche que Wangfujing.
Tiene un aire a decorado: gran parte de la restauración es reciente y se nota. Pero para dormir cumple perfectamente.
Houhai y Gulou — los hutongs
Mi favorito si el viaje no es el primero. Cuenta con callejones tradicionales, casas de patio convertidas en alojamientos con encanto y los lagos al lado, con vida nocturna a su orilla.
Aquí es donde Pekín se siente más Pekín. A cambio, las habitaciones en casas de patio suelen ser pequeñas y con calefacción justa en invierno y algunos callejones no admiten coches, por lo que llegar con maletas puede ser un pequeño lío.
Sanlitun y Chaoyang — la ciudad moderna
Es la zona de embajadas, centros comerciales, restaurantes internacionales y la mejor vida nocturna. Aquí se encuentra el Pekín del siglo XXI.
El inconveniente es que queda lejos de casi todo lo que vas a visitar. Si vienes para hacer turismo clásico, cada mañana perderás media hora en metro. Resulta compensable si viajas por trabajo o si buscas ambiente nocturno.
El criterio que importa más que el barrio: la línea de metro.
Busca alojamiento cerca de una parada de la línea 1 (que cruza la ciudad de este a oeste y pasa por Tiananmen) o de la línea 2 (la circular que sigue el trazado de la antigua muralla). Con cualquiera de las dos llegas a casi todo directamente o haciendo un solo transbordo.
Un hotel “céntrico” que esté a quince minutos andando de la parada más cercana es peor que uno algo más alejado que tenga la boca de metro en la puerta. En una ciudad de estas dimensiones, la conexión gana a la dirección.
