Crucero por el Yangtsé y las Tres Gargantas desde Chongqing: cómo funciona

Rubén, actualizado a 8 agosto 2026
crucero yangtse

Chongqing no es solo una ciudad para visitar: es el puerto de partida del recorrido fluvial más famoso de China. Desde aquí salen los barcos que bajan el Yangtsé atravesando las Tres Gargantas hasta Yichang, pasando por la enorme presa que cambió el río para siempre.

Es un plan de otra escala. No es una excursión de un día: son varias noches a bordo y hay que encajarlo en el viaje desde el principio.

Las dos direcciones del crucero por las Tres Gargantas

SentidoRutaDuraciónPor qué elegirlo
Río abajoChongqing a Yichang4 días y 3 nochesMás corto: navegas a favor de corriente. Es el sentido más habitual
Río arribaYichang a Chongqing5 días y 4 nochesUn día más a bordo por el mismo recorrido, contra corriente

Río abajo o río arriba

La diferencia es de un día, y viene de la corriente.

  • Chongqing → Yichang (río abajo): 4 días y 3 noches. Es el sentido más habitual, porque el barco navega a favor y tarda menos.
  • Yichang → Chongqing (río arriba): 5 días y 4 noches. El mismo paisaje, un día más de barco.

Para la mayoría, río abajo desde Chongqing es la opción lógica: aprovechas la ciudad como base, ves lo mismo y gastas una noche menos. Río arriba tiene sentido si tu ruta te lleva de este a oeste y quieres terminar en Chongqing, o si simplemente te apetece más tiempo a bordo.

Cuánto cuesta

Los cruceros estándar se mueven aproximadamente entre los 412 y los 783 dólares por persona, según el barco y la categoría de camarote. Los de gama alta suben bastante: un barco de lujo puede irse a los 1.579 dólares.

En general el precio incluye el alojamiento a bordo, las comidas y las excursiones programadas en el recorrido, pero conviene confirmarlo antes de reservar, porque lo que entra y lo que no varía mucho entre navieras.

Los mejores meses son abril, mayo, septiembre y octubre, y también funciona bien noviembre. Es cuando el clima acompaña, hay menos lluvia y las gargantas se ven en su mejor momento.

Ojo con la consecuencia: son también la temporada alta, con los precios más altos del año y con plazas que se agotan. Si vas en esas fechas, reserva con antelación.

Y evita el verano por el mismo motivo que en tierra — el calor de la región es agotador, como contamos en cuándo viajar a Chongqing.

Cómo encaja en tu viaje

Lo importante para planificar: el crucero te deja en otra ciudad. Si sales de Chongqing, terminas en Yichang, así que tu itinerario tiene que continuar desde allí —Yichang tiene conexiones de alta velocidad con buena parte del país, como el resto de la red que contamos en los trenes de alta velocidad de China.

La combinación que mejor funciona es sencilla: dos o tres días de ciudad en Chongqing y a continuación el barco. Así ves la megaciudad vertical, te subes al Yangtsé habiéndolo visto ya desde arriba en el teleférico, y bajas por él hasta las gargantas.

Por cierto, el Yangtsé es el río más largo de Asia y el tercero del mundo. Lo ponemos en contexto en los ríos más largos del mundo.

¿Merece la pena? La respuesta honesta

Esta es la pregunta que llega con el precio delante, y tiene truco. Porque el paisaje que sale en las fotos clásicas de las Tres Gargantas ya no existe tal cual, y casi ninguna agencia te lo va a decir.

Lo que cambió la presa

Cuando la presa de las Tres Gargantas alcanzó su cota máxima, subió el nivel del agua hasta los 175 metros y formó un embalse de 600 kilómetros de largo por uno o dos de ancho. El río dejó de ser un río en ese tramo: es un lago alargado.

Eso tiene una consecuencia directa en lo que ves desde la cubierta. Las paredes del cañón siguen ahí —se elevan todavía entre 40 y 110 metros sobre el agua— pero son bastante menos altas de lo que eran, sencillamente porque el agua se ha comido la parte baja. Los defensores del proyecto dicen que el cañón está «básicamente intacto». Los críticos avisaron desde el principio de que se cargaba la belleza legendaria del lugar.

La verdad está en medio, y para un viajero se resume así: es un cañón ancho y bonito, no una garganta vertiginosa. Si vas esperando las fotos de los años ochenta, te vas a llevar un chasco.

Entonces, ¿para quién sí y para quién no?

si te apetecen tres o cuatro días de ritmo lento, con camarote, comidas resueltas y paradas organizadas, viendo pasar China por la ventana sin hacer maletas cada noche. Como travesía tranquila funciona muy bien.

No si lo que buscas es paisaje espectacular por el paisaje. Por ese dinero y esos días tienes montañas mucho más impresionantes en Zhangjiajie o en el propio kárst de Wulong, a hora y pico de Chongqing.

Lo que de verdad salva el viaje

Y sin embargo hay una parada que casi todo el mundo coloca por encima del resto, y no son las gargantas grandes: el arroyo Shennong.

Se deja el barco grande y se sube a sampanes de madera sin motor, que en los tramos poco profundos van tirados a mano por sirgadores que cantan mientras arrastran la barca. Por el camino se ven los ataúdes colgantes, féretros de hace unos dos mil años encajados en las grietas de los acantilados, muy por encima del agua.

Eso sí es único, y no se puede ver de otra manera. Súmale la pagoda de Shibaozhai y la visita a la propia presa, que como obra de ingeniería impresiona aunque te parezca mal lo que hizo con el valle.

La alternativa, si solo quieres llegar

Conviene saberlo antes de pagar: si lo único que necesitas es ir de Chongqing a Yichang, hay tren de alta velocidad directo en unas 4-5 horas, con más de treinta salidas al día. Cuesta una fracción del crucero y te ahorra tres noches.

Dicho de otra forma: el crucero no es un transporte, es el plan en sí. Si te lo estás planteando como forma de moverte, sale carísimo. Si te lo planteas como los cuatro días de descanso de tu viaje por China, entonces la cuenta cambia.