Entradas para la Ciudad Prohibida: cómo reservarlas y por qué mucha gente se queda fuera

Rubén, 5 agosto 2026
ciudad prohibida puerta

Este es el error que más viajes a Pekín estropea, y es completamente evitable: la Ciudad Prohibida no vende entradas en taquilla. No hay ventanilla donde comprar el mismo día. Si te presentas allí sin reserva, no entras. Punto.

Y no es solo que haya que reservar: es que las entradas salen siete días antes, con cupo diario limitado, y en temporada alta se agotan en cuestión de minutos. Miles de personas se quedan cada semana con la foto de la puerta desde fuera.

A eso se suma el detalle que pilla a los extranjeros: el sistema es de nombre real, y para un turista eso significa que la entrada queda ligada al número de pasaporte con el que reservaste. Tienes que llevar ese mismo pasaporte, el original, para poder pasar.

Suena a burocracia insufrible, pero una vez sabes cómo funciona se resuelve en diez minutos. Aquí está el procedimiento, los precios, los horarios y los tres fallos que dejan a la gente fuera.

Cómo se reserva paso a paso

Solo hay dos canales oficiales: el miniprograma de WeChat del Museo del Palacio y la web oficial del museo. Cualquier otra cosa es una reventa.

El procedimiento

  1. Ten WeChat instalado y verificado antes de viajar. Es el requisito previo y el que más gente se salta. Lo explicamos en cómo instalar y configurar WeChat.
  2. Busca el miniprograma del Museo del Palacio (故宫博物院) dentro de WeChat.
  3. Registra tus datos de pasaporte: número, nombre tal y como aparece, nacionalidad. Escríbelo exactamente igual que en el documento.
  4. Elige día y franja horaria. Hay turno de mañana y turno de tarde, y se elige al reservar.
  5. Paga con WeChat Pay o Alipay.

El momento clave

Las entradas se liberan siete días antes de la fecha de visita, normalmente alrededor de las 20:00 hora de Pekín. En temporada alta, fines de semana y festivos, vuelan en minutos.

Así que la estrategia es simple: calcula el día que quieres ir, cuenta siete días atrás y ponte con el móvil a las ocho de la tarde. Con los datos del pasaporte ya metidos de antemano, para no perder tiempo escribiendo.

Precios

  • 60 yuanes en temporada alta, de abril a octubre.
  • 40 yuanes en temporada baja, de noviembre a marzo.
  • 10 yuanes más cada una de las dos galerías opcionales: la Galería de los Tesoros y la Galería de los Relojes.

Es de los monumentos importantes más baratos del mundo. El problema nunca es el precio, es el cupo.

⚠️ Cierra los lunes, salvo festivos nacionales. Es el otro clásico: gente que reserva bien, madruga, se planta en la puerta… un lunes.

Al planificar la semana en Pekín, coloca la Ciudad Prohibida primero y monta el resto alrededor. Es lo único de la ciudad que no admite improvisación.

El día de la visita: por dónde se entra y cómo aprovecharla

Por dónde se entra y por dónde se sale

El recorrido es de sur a norte y en un solo sentido. Se entra por la Puerta del Meridiano (Wumen, 午门), que es la del sur, y se sale por la Puerta de la Destreza Divina (Shenwumen), al norte. No se puede volver atrás, así que si te dejas algo, te lo dejas.

Lleva el pasaporte original con el que reservaste. No vale una foto ni una fotocopia: lo pasan por el lector en el control.

Ve con tiempo de sobra para los controles de seguridad, que en Pekín son serios y hay cola.

Cuánto tiempo hace falta

Tres horas para verla con calma; dos si vas justo. Es enorme —casi mil edificios— y el error habitual es agotarse en el eje central, que es el más monumental pero también el más lleno.

El consejo que más se agradece: desvíate a los patios laterales en cuanto puedas. La multitud avanza en línea recta por el centro, y a veinte metros a un lado hay palacios pequeños casi vacíos, con los detalles mejor conservados y sitio para respirar. Es donde está lo bonito.

El remate que casi nadie hace

Al salir por la puerta norte, cruza la calle y sube al parque Jingshan. Es una colina artificial hecha con la tierra que se sacó al excavar el foso, y desde arriba tienes la vista completa de la Ciudad Prohibida con todos sus tejados dorados alineados.

Cuesta un par de yuanes, se sube en quince minutos y es la mejor foto de Pekín. Mucha gente sale por el norte, gira a la izquierda hacia el metro y se la pierde por no saber que estaba ahí.

Los tres fallos que dejan gente fuera, por orden de frecuencia:

  1. Ir sin reserva, creyendo que hay taquilla.
  2. Ir en lunes.
  3. Reservar con un pasaporte y presentarse con otro (o con el pasaporte renovado entre medias). El nombre y el número tienen que coincidir exactamente.

Ninguno tiene arreglo en la puerta. Si viajas en grupo, comprueba los tres antes de salir del hotel.

Y ya que estás ahí: la Ciudad Prohibida da directamente a la plaza de Tiananmen, que también tiene sus propios controles de acceso.