Este es el error que más viajes a Pekín estropea, y es completamente evitable: la Ciudad Prohibida no vende entradas en taquilla. No hay ventanilla donde comprar el mismo día. Si te presentas allí sin reserva, no entras. Punto.
Y no es solo que haya que reservar: es que las entradas salen siete días antes, con cupo diario limitado, y en temporada alta se agotan en cuestión de minutos. Miles de personas se quedan cada semana con la foto de la puerta desde fuera.
A eso se suma el detalle que pilla a los extranjeros: el sistema es de nombre real, y para un turista eso significa que la entrada queda ligada al número de pasaporte con el que reservaste. Tienes que llevar ese mismo pasaporte, el original, para poder pasar.
Y hay una segunda parte que casi nadie cuenta: la plaza de Tiananmén, que está pegada, tiene su propia reserva aparte, gratuita pero igual de obligatoria.
Suena a burocracia insufrible, y para un extranjero lo es más de lo que cuentan las guías: el canal oficial es un miniprograma de WeChat pensado para usuarios chinos, que falla justo al pagar, rechaza tarjetas de fuera y acaba pidiendo un número de móvil chino con el reloj corriendo.
Por eso la recomendación práctica de este artículo va a contracorriente de lo que leerás en otros sitios: si no tienes número chino, empieza por una excursión con la entrada incluida en Trip.com, que va por un cupo distinto y cuesta unos euros más. Pelearse con el canal oficial solo compensa si vas con margen o en temporada baja.
Aquí está todo: cómo y cuándo reservar por cada vía, por qué el miniprograma deja gente fuera cada semana, horarios y cupos, la reserva aparte de la plaza, qué no te dejan entrar y los tres fallos que dejan a la gente en la puerta.
Cómo se reserva paso a paso
Hay dos canales oficiales, y conviene decirlo con las palabras del propio museo: el Museo del Palacio no ha autorizado a ningún tercero a revender sus entradas.
Dicho eso, y antes de entrar en el paso a paso: si no tienes número de móvil chino, lo realista es que estos dos canales no te funcionen. Están explicados abajo con todo detalle porque son los más baratos y porque a quien viaja con margen le salen bien, pero la vía que de verdad rescata un viaje con fechas cerradas es la tercera, la de la excursión con entrada incluida, y está al final de este capítulo.
- El miniprograma de WeChat, que se llama 故宫博物院 (Gùgōng Bówùyuàn, «Museo del Palacio»). Es el camino previsto para un extranjero.
- La web oficial de venta, que es ticket.dpm.org.cn. Está pensada para documentos de identidad chinos y da más guerra con pasaportes.
Cualquiera que te venda una entrada suelta «garantizada» por su cuenta está comprando por ti y cobrándote de más, o directamente no la tiene. Las excursiones con entrada incluida son otra cosa distinta, y se explican más abajo: van por el cupo de grupos, que es un canal aparte.
Antes del día D: prepáralo todo
Esto es lo que decide si consigues entrada, más que la puntería del día:
- Instala WeChat y verifica la cuenta unos días antes, no la víspera. Lo tienes en cómo instalar y configurar WeChat.
- Vincula una tarjeta Visa o Mastercard al sistema de pago y haz un pago de prueba pequeño. Si algo va a fallar, que falle ahora.
- Busca «故宫» en el buscador de WeChat y entra en el miniprograma. Comprueba que es el oficial, con el sello de verificación.
- Mete los datos de los pasaportes con antelación, en el apartado de visitantes frecuentes. El día de la venta no hay tiempo de teclear tres números de pasaporte.
El momento de la venta
Las entradas salen siete días antes del día de visita, a las 20:00 hora de Pekín. Eso vale tanto para la entrada general como para las dos galerías de pago.
El procedimiento, con los botones que vas a ver:
| Lo que verás en pantalla | Se lee | Qué es |
| 故宫博物院 | Gugong Bowuyuan | El nombre del miniprograma. Museo del Palacio |
| 购票约展 | gou piao yue zhan | El botón rojo grande: comprar entrada y reservar exposición |
| 立即购买 | li ji gou mai | Comprar ahora |
| 上午 / 下午 | shang wu / xia wu | Turno de mañana / turno de tarde |
| 添加参观人 | tian jia can guan ren | Añadir visitante (aquí van los pasaportes) |
| 护照 | hu zhao | Pasaporte |
| 提交订单 | ti jiao ding dan | Enviar el pedido |
| 我的订单 | wo de ding dan | Mis pedidos. Aquí aparece tu entrada |
| 珍宝馆 / 钟表馆 | zhen bao guan / zhong biao guan | Galería de los Tesoros / de los Relojes |
- A las 19:55 ya con el miniprograma abierto. Ni a las 20:00 en punto.
- Entra en 购票约展, el botón rojo grande.
- Elige fecha y turno: 上午 (mañana) o 下午 (tarde).
- Añade a los visitantes con sus pasaportes. Máximo cinco personas por reserva.
- 提交订单 para enviar el pedido, revisa que todo está bien y confirma.
- Paga antes de que acabe el contador, que suele dar unos quince minutos. Si se te pasa, se libera la reserva.
- La entrada aparece en 我的订单. No hace falta imprimir nada.
Haz el registro con días de antelación
Deja la cuenta lista y los pasaportes metidos varios días antes de que salgan tus entradas, no la misma tarde. Si algo se atasca —la verificación, la tarjeta, el teléfono— te enteras con margen para resolverlo y no a las 19:58 con el reloj corriendo. Si acabas necesitando un número chino, lo tienes en comprar una SIM en China.
Que el miniprograma falle es más habitual de lo que parece
Conviene ir avisado, porque el canal oficial no siempre coopera. A las 20:00 en punto entran de golpe miles de personas y el miniprograma se atraganta: pantallas de error justo al confirmar, pagos que se quedan colgados, la pasarela que rechaza la tarjeta extranjera sin explicar por qué.
El problema no es el fallo en sí, es el reloj. Entre que sale el error y consigues volver a la pantalla de compra pasan uno o dos minutos, y en temporada alta ese es exactamente el tiempo que duran las plazas. Cuando vuelves a entrar ya no queda nada, y hasta el día siguiente a las 20:00 no hay otra oportunidad — para un día distinto, además.
Si viajas con fechas cerradas y solo tienes una tarde para ver la Ciudad Prohibida, jugártelo todo a esa ventana de dos minutos es arriesgado. De ahí lo que viene ahora.
La vía que funciona: una excursión con la entrada incluida
Es lo que hace que muchos viajeros entren cuando el miniprograma les ha dejado tirados, y no tiene nada que ver con la reventa: las agencias con licencia tienen su propio cupo de grupos, separado del cupo individual que se agota en minutos. No te están revendiendo tu entrada, te están metiendo por otra puerta del sistema.
En la práctica se contrata en Trip.com, y aquí va el detalle que hace perder media hora a todo el mundo: búscalo como «Palace Museum», no como «Ciudad Prohibida» ni «Forbidden City». Así es como está catalogado el monumento, y buscando por el nombre popular no siempre sale lo que buscas.
Cómo funciona:
- Reservas la excursión y les das los datos del pasaporte de cada persona, igual que en el canal oficial. Ellos hacen la reserva nominal por ti.
- Hazlo con más de siete días de antelación. Es la diferencia entre que salga bien o que sea otra lotería: con margen, la agencia tiene tiempo de conseguir las plazas cuando se abren.
- Si reservas con menos de siete días, el pedido se queda «pendiente de confirmación» hasta que consigan las entradas. Te confirman después, cuando las tienen. No es que te estén dando largas: es literalmente que todavía no han salido a la venta.
- Cuesta más que la entrada suelta, lógicamente: unos 150 a 300 yuanes (entre 18 y 36 euros) por una visita guiada de media jornada, frente a los 60 yuanes (unos 7 euros) de la entrada a secas. Lo que pagas de más es el guía, la gestión y, en muchos paquetes, el transporte.
El orden sensato, y no es el que parece: salvo que tengas número de móvil chino, WeChat rodado y ganas de jugártela a una ventana de dos minutos, empieza por la excursión con entrada incluida y reserva con más de una semana.
El canal oficial es mucho más barato, sí, pero es también el que deja a gente fuera todas las semanas, y para un extranjero suma tres barreras a la vez: interfaz en chino, pasarela que rechaza tarjetas de fuera y verificaciones que acaban pidiendo un número chino. Si tienes fechas rígidas y una sola tarde para ver la Ciudad Prohibida, los veinte o treinta euros de diferencia son la mejor compra del viaje.
Intenta el oficial si vas con margen, en temporada baja, o si te apetece el reto. Lo que no compensa en ningún caso es dejarlo para los días previos y quedarte sin las dos opciones.
Precios
- 60 yuanes (unos 7 euros) en temporada alta, de abril a octubre.
- 40 yuanes (unos 5 euros) en temporada baja, de noviembre a marzo.
- 10 yuanes (poco más de un euro) por cada galería opcional.
Es de los monumentos importantes más baratos del mundo. El problema nunca es el precio, es el cupo.
Si te quedas sin entradas
- Vuelve a mirar a lo largo del día. Hay cancelaciones y las plazas vuelven al sistema.
- Prueba el turno de tarde, que se agota más tarde.
- Cambia de día: entre semana y en temporada baja hay entradas casi hasta el final.
- Busca una excursión que incluya la entrada, que es la salida explicada arriba y la que de verdad rescata un viaje con fechas cerradas.
- Antes de los grandes festivos, el museo publica avisos cambiando las reglas de venta. Si viajas en esas fechas, míralo unos días antes en vez de fiarte de la norma de los siete días.
Horarios, temporadas y el cupo diario
| Temporada | Meses | Horario | Última entrada | Precio |
| Alta | Del 1 de abril al 31 de octubre | 8:30 a 17:00 | Sobre las 16:00 | 60 元 |
| Baja | Del 1 de noviembre al 31 de marzo | 8:30 a 16:30 | Sobre las 15:30 | 40 元 |
Fíjate en la columna de la última entrada, que es la que da disgustos: el recinto cierra una hora después de dejar de admitir gente. Si tu franja es de tarde y llegas a las cuatro menos cuarto en verano, entras, pero te van a echar enseguida.
Para verla con calma, entra a primera hora de tu franja, no al final.
¿Turno de mañana o de tarde?
Es la duda que más se repite, y tiene una respuesta menos obvia de lo que parece, porque las dos franjas se solapan:
- Entrada de mañana: se accede de 8:30 a 12:00.
- Entrada de tarde: se accede desde las 11:00.
Sí, has leído bien: de 11:00 a 12:00 pueden entrar los dos turnos a la vez. Y como alrededor de la mitad de la gente con entrada de tarde aprovecha para entrar antes de mediodía, esa hora concentra a los que van saliendo, a los que van entrando y a los que llegan tarde de la mañana. Es el peor momento del día, con diferencia.
Con eso claro, hay dos estrategias buenas y una mala:
- La mejor: entrada de mañana y estar en la puerta a las 8:20. El tramo de 8:30 a 10:00 es el más tranquilo del día, antes de que lleguen los grupos organizados. Y hay una ventaja que mucha gente no sabe: la franja controla la hora de entrada, no la de salida. Con entrada de mañana puedes quedarte hasta el cierre.
- La otra buena: entrada de tarde, pero entrando entre las 13:00 y las 14:00. Para entonces la aglomeración del mediodía ya se ha disuelto y se pasea bastante bien. Pierdes la posibilidad de estar todo el día, pero para una visita de tres horas sobra.
- La mala: entrada de mañana y presentarte a las 11:30. Te comes el solape entero, con la cola en su peor momento, y encima has desperdiciado la hora buena.
Cierra los lunes
Salvo festivos nacionales, los lunes está cerrado. Es el otro clásico: gente que reserva bien, madruga, se planta en la puerta… un lunes.
Al planificar la semana en Pekín, coloca la Ciudad Prohibida primero y monta el resto alrededor. Es lo único de la ciudad que no admite improvisación.
El cupo: por qué se agota
El museo trabaja con un límite de unas 40.000 personas al día, repartido entre las dos franjas horarias. Puede sonar a mucho, y lo es, pero es el monumento más visitado de China y en verano ese cupo se llena entero.
Ese número explica las dos cosas que más desconciertan al llegar:
- Por qué no hay taquilla. Con un cupo cerrado, vender en puerta no tiene sentido: se llenaría a las ocho de la mañana y el resto del día habría cola de gente enfadada.
- Por qué dentro hay tanta gente y a la vez cabe todo el mundo. El eje central va lleno porque todos entran a la vez por el mismo sitio, pero el recinto tiene setenta y dos hectáreas.
La otra reserva que casi nadie sabe que existe
Este punto se lleva por delante a mucha gente, y no aparece en la mayoría de guías.
La plaza de Tiananmén también hay que reservarla, y es una reserva distinta de la de la Ciudad Prohibida.
Son dos sitios pegados el uno al otro —la puerta de Tiananmén es literalmente la entrada al eje que lleva a la Ciudad Prohibida— pero administrativamente no tienen nada que ver. Tener entrada para el museo no te da acceso a la plaza.
Lo que hay que saber:
- Es gratuita, no cuesta nada.
- Es obligatoria desde hace años y no hay excepción para extranjeros. Sin ella no pasas los controles.
- Se hace también por miniprograma de WeChat, buscando 天安门广场预约参观. Elige el verificado, con el sello del gobierno.
- Se puede reservar de uno a siete días antes, y también tiene cupo diario.
- Necesitas el pasaporte original para entrar, igual que en el museo.
El orden lógico para una mañana en Pekín es plaza primero y museo después, porque el recorrido natural va de sur a norte. Pero eso significa dos reservas, dos controles de seguridad y dos colas antes de entrar en la Ciudad Prohibida. Calcula una hora larga solo para llegar hasta la Puerta del Meridiano, sobre todo si vas en fin de semana.
Y hazte las dos reservas el mismo día para que las franjas horarias encajen: si la de la plaza es de tarde y la del museo de mañana, no te sirve de nada.
Contamos la plaza con más detalle en nuestra guía de la plaza de Tiananmén.
El día de la visita: por dónde se entra y cómo aprovecharla
Cómo llegar y por dónde se entra
El recorrido es de sur a norte y en un solo sentido. Se entra por la Puerta del Meridiano (Wumen, 午门), que es la del sur, y se sale por la Puerta de la Destreza Divina (Shenwumen), al norte. No se puede volver atrás, así que si te dejas algo, te lo dejas.
Para llegar a la entrada, la parada de metro es Tiananmen Este o Tiananmen Oeste, en la línea 1. Ten en cuenta que desde ahí hay un buen paseo hasta la Puerta del Meridiano, con controles por medio.
Y para volver, la salida norte te deja lejos del metro de la línea 1: allí lo cómodo es caminar hasta Jingshan —está justo enfrente— o coger un taxi.
Lleva el pasaporte original con el que reservaste. No vale una foto ni una fotocopia: lo pasan por el lector en el control.
Qué no puedes llevar
Los controles son serios y esto se comprueba de verdad:
- Nada de drones. Ni sacarlo de la mochila. Volar un dron ahí es un problema gordo, no una multa.
- Trípodes y estabilizadores, tampoco. El material de foto que parezca profesional necesita permiso.
- Maletas y bolsas grandes no entran. Hay consigna gratuita en la Puerta del Meridiano, pero súmale la cola.
- Mecheros, líquidos en cantidad y lo que uno se imagina.
Si vienes o vas al tren el mismo día, deja el equipaje en la estación o en el hotel: la consigna del museo es para bolsas, no para pasar el día.
Audioguía
Hay audioguía de alquiler en la Puerta del Meridiano, en varias lenguas —pregunta por el español al alquilarla, que no siempre está—. Cuesta unos 20 yuanes en chino y unos 40 en otros idiomas, con fianza.
Merece la pena por una razón concreta: dentro casi no hay carteles explicativos en inglés, y sin contexto los patios acaban pareciendo todos iguales.
Cuánto tiempo hace falta
Tres horas para verla con calma; dos si vas justo. Es enorme —casi mil edificios— y el error habitual es agotarse en el eje central, que es el más monumental pero también el más lleno.
El consejo que más se agradece: desvíate a los patios laterales en cuanto puedas. La multitud avanza en línea recta por el centro, y a veinte metros a un lado hay palacios pequeños casi vacíos, con los detalles mejor conservados y sitio para respirar. Es donde está lo bonito.
Dentro hay aseos y algún sitio donde comprar agua, pero poca sombra: en julio y agosto Pekín pasa de 35 grados y esos patios de piedra son un horno. Gorra y botella.
El remate que casi nadie hace
Al salir por la puerta norte, cruza la calle y sube al parque Jingshan. Es una colina artificial hecha con la tierra que se sacó al excavar el foso, y desde arriba tienes la vista completa de la Ciudad Prohibida con todos sus tejados dorados alineados.
Cuesta un par de yuanes, se sube en quince minutos y es la mejor foto de Pekín. Mucha gente sale por el norte, gira a la izquierda hacia el metro y se la pierde por no saber que estaba ahí.
Las galerías de pago y qué hacer si te quedas sin entrada
Las dos galerías que van aparte
Dentro del recinto hay dos exposiciones que no entran en la entrada general y se pagan por separado, unos pocos yuanes cada una:
- La Galería de los Tesoros, en el sector noreste, con las joyas, los sellos imperiales y el oro de la corte.
- La Galería de los Relojes, con la colección de relojes mecánicos europeos que los emperadores fueron acumulando. Es rarísima y muy divertida: autómatas del siglo XVIII que hacían escribir a un muñeco.
Se compran igual, en el miniprograma, al reservar la entrada general. Cierran un poco antes que el recinto, así que si te interesan, hazlas antes de perderte por los patios y no al revés.
Si vas con niños, la de los relojes suele gustar bastante más que las salas del trono.
Si te quedas sin entrada
Pasa, y no significa quedarse sin Pekín. Estas tres cosas se ven sin reservar el museo:
- El parque Jingshan. La vista de arriba es la mejor panorámica de la Ciudad Prohibida y se disfruta sin haber entrado. De hecho, hay quien dice que se entiende mejor el conjunto desde ahí que desde dentro.
- La torre de la esquina noroeste (角楼, Jiaolou). Es el rincón donde el foso, la muralla y el tejado de la torre se reflejan en el agua, y es la foto clásica de la Ciudad Prohibida. Se llega andando por fuera del foso y no cuesta nada.
- El parque Beihai, justo al oeste, con su lago y su estupa blanca. Fue jardín imperial y da una idea muy parecida de cómo vivía la corte.
Y una última cosa que conviene tener clara: la Ciudad Prohibida se puede rodear entera por fuera siguiendo el foso. Son unos tres kilómetros de paseo, con la muralla y las cuatro torres de esquina, y no hay que reservar nada ni pagar nada.
No sustituye a entrar, evidentemente. Pero si el viaje te ha salido mal de fechas, es bastante mejor plan que quedarse mirando la puerta.
Los tres fallos que dejan gente fuera
Por orden de frecuencia:
- Ir sin reserva, creyendo que hay taquilla.
- Ir en lunes.
- Reservar con un pasaporte y presentarse con otro (o con el pasaporte renovado entre medias). El nombre y el número tienen que coincidir exactamente.
Ninguno tiene arreglo en la puerta. Si viajas en grupo, comprueba los tres antes de salir del hotel.
Y para montar el resto de los días, tienes qué ver y hacer en Pekín y qué tramo de la Gran Muralla elegir, que es la otra excursión que conviene dejar cerrada con antelación.
