Entradas para la Ciudad Prohibida: cómo reservarlas y por qué mucha gente se queda fuera

Rubén, actualizado a 19 agosto 2026
ciudad prohibida puerta

Este es el error que más viajes a Pekín estropea y es completamente evitable: la Ciudad Prohibida no vende entradas en taquilla. No hay ninguna ventanilla para comprar el mismo día. Si te presentas allí sin reserva, no entras. Punto.

Y no se trata solo de que sea obligatorio reservar: las entradas salen siete días antes, con un cupo diario limitado, y en temporada alta se agotan en cuestión de minutos. Cada semana, miles de personas se quedan solo con la foto de la puerta desde fuera.

A esto se suma el detalle que sorprende a los extranjeros: el sistema es de nombre real, lo que para un turista significa que la entrada queda ligada al número de pasaporte utilizado en la reserva. Para poder entrar, tienes que llevar el original de ese mismo pasaporte.

Y hay una segunda parte que casi nadie menciona: la plaza de Tiananmén, que está pegada, tiene su propia reserva aparte, la cual es gratuita pero igual de obligatoria.

Parece burocracia insufrible y, para un extranjero, lo es más de lo que cuentan las guías: el canal oficial es un miniprograma de WeChat pensado para usuarios chinos, que falla justo al momento de pagar, rechaza tarjetas extranjeras y acaba pidiendo un número de móvil chino mientras el reloj sigue corriendo.

Por ello, la recomendación práctica de este artículo es distinta a lo que leerás en otros sitios: si no tienes número chino, empieza por una excursión con la entrada incluida en Trip.com, ya que utiliza un cupo distinto y cuesta unos euros más. Pelearse con el canal oficial solo compensa si vas con margen o en temporada baja.

Aquí tienes toda la información: cómo y cuándo reservar a través de cada vía, por qué el miniprograma deja fuera a personas cada semana, horarios y cupos, la reserva independiente de la plaza, qué cosas no te dejan entrar y los tres fallos que dejan a la gente en la puerta.

Cómo se reserva paso a paso

Existen dos canales oficiales y, conviene citar las palabras del propio museo, el Museo del Palacio no ha autorizado a ningún tercero a revender sus entradas.

Dicho esto, y antes de entrar en el paso a paso: si no tienes número de móvil chino, lo realista es que estos dos canales no te funcionen. Los explicamos abajo con todo detalle porque son los más baratos y porque a quien viaja con margen le salen bien, pero la vía que de verdad rescata un viaje con fechas cerradas es la tercera, la de la excursión con entrada incluida, que se encuentra al final de este capítulo.

  • El miniprograma de WeChat, que se llama 故宫博物院 (Gùgōng Bówùyuàn, «Museo del Palacio»). Es el camino previsto para un extranjero.
  • La web oficial de venta, que es ticket.dpm.org.cn. Está pensada para documentos de identidad chinos y da más guerra con pasaportes.

Quien te venda una entrada suelta «garantizada» por su cuenta está comprando por ti y cobrándote de más, o directamente no la tiene. Las excursiones con entrada incluida son otra cosa distinta, y se explican más abajo: estas utilizan el cupo de grupos, que es un canal aparte.

Antes del día D: prepáralo todo

Más que la suerte el día de la compra, esto es lo que decide si consigues la entrada:

  1. Instala WeChat y verifica la cuenta unos días antes, no la víspera. Lo tienes en cómo instalar y configurar WeChat.
  2. Vincula una tarjeta Visa o Mastercard al sistema de pago y haz un pago de prueba pequeño. Si algo va a fallar, que falle ahora.
  3. Busca «故宫» en el buscador de WeChat y entra en el miniprograma. Comprueba que es el oficial, con el sello de verificación.
  4. Mete los datos de los pasaportes con antelación, en el apartado de visitantes frecuentes. El día de la venta no hay tiempo de teclear tres números de pasaporte.
Escribe el nombre exactamente como aparece en el pasaporte, respetando el mismo orden y sin añadir acentos que no figuren en el documento. El sistema utiliza el nombre real y, al llegar, pasan el pasaporte por un lector: si el nombre o el número no coinciden con la reserva, no entras y no hay discusión posible.

El momento de la venta

Las entradas salen siete días antes del día de visita, a las 20:00 hora de Pekín. Esto se aplica tanto a la entrada general como a las dos galerías de pago.

El procedimiento, con los botones que vas a ver:

Lo que aparece en pantalla y qué significa

Lo que verás en pantallaSe leeQué es
故宫博物院Gugong BowuyuanEl nombre del miniprograma. Museo del Palacio
购票约展gou piao yue zhanEl botón rojo grande: comprar entrada y reservar exposición
立即购买li ji gou maiComprar ahora
上午 / 下午shang wu / xia wuTurno de mañana / turno de tarde
添加参观人tian jia can guan renAñadir visitante (aquí van los pasaportes)
护照hu zhaoPasaporte
提交订单ti jiao ding danEnviar el pedido
我的订单wo de ding danMis pedidos. Aquí aparece tu entrada
珍宝馆 / 钟表馆zhen bao guan / zhong biao guanGalería de los Tesoros / de los Relojes
  1. A las 19:55 ya con el miniprograma abierto. Ni a las 20:00 en punto.
  2. Entra en 购票约展, el botón rojo grande.
  3. Elige fecha y turno: 上午 (mañana) o 下午 (tarde).
  4. Añade a los visitantes con sus pasaportes. Máximo cinco personas por reserva.
  5. 提交订单 para enviar el pedido, revisa que todo está bien y confirma.
  6. Paga antes de que acabe el contador, que suele dar unos quince minutos. Si se te pasa, se libera la reserva.
  7. La entrada aparece en 我的订单. No hace falta imprimir nada.
Una entrada por documento y día. No puedes sacar dos con el mismo pasaporte para la misma fecha, ni entrar con la reserva de otra persona: la entrada está vinculada al documento.

Haz el registro con días de antelación

Ten la cuenta lista y los pasaportes registrados varios días antes de que salgan las entradas, no la misma tarde. Si surge algún problema con la verificación, la tarjeta o el teléfono, te enteras con tiempo para resolverlo y no a las 19:58 con el reloj corriendo. Si acabas necesitando un número chino, lo tienes en comprar una SIM en China.

Que el miniprograma falle es más habitual de lo que parece

Es mejor ir avisado, ya que el canal oficial no siempre coopera. A las 20:00 en punto entran de golpe miles de personas y el miniprograma se atraganta: aparecen pantallas de error justo al confirmar, los pagos se quedan colgados o la pasarela rechaza la tarjeta extranjera sin explicar el motivo.

El problema no es el fallo en sí, sino el reloj. Entre que aparece el error y consigues volver a la pantalla de compra pasan uno o dos minutos, y en temporada alta ese es exactamente el tiempo que duran las plazas. Cuando vuelves a entrar ya no queda nada y no hay otra oportunidad hasta el día siguiente a las 20:00, además para un día distinto.

Si viajas con fechas cerradas y solo dispones de una tarde para visitar la Ciudad Prohibida, jugárselo todo a esa ventana de dos minutos es arriesgado. De ahí lo que viene ahora.

La vía que funciona: una excursión con la entrada incluida

Esta opción permite que muchos viajeros consigan entrar cuando el miniprograma les ha fallado, y no tiene nada que ver con la reventa: las agencias con licencia tienen su propio cupo de grupos, el cual está separado del cupo individual que se agota en minutos. No te están revendiendo tu entrada, sino que te hacen entrar por otra puerta del sistema.

En la práctica se contrata en Trip.com, y aquí hay un detalle que hace perder media hora a todo el mundo: búscalo como «Palace Museum», no como «Ciudad Prohibida» ni «Forbidden City». El monumento está catalogado así, y si buscas por el nombre popular no siempre sale lo que buscas.

Cómo funciona:

  • Reservas la excursión y les das los datos del pasaporte de cada persona, igual que en el canal oficial. Ellos hacen la reserva nominal por ti.
  • Hazlo con más de siete días de antelación. Es la diferencia entre que salga bien o que sea otra lotería: con margen, la agencia tiene tiempo de conseguir las plazas cuando se abren.
  • Si reservas con menos de siete días, el pedido se queda «pendiente de confirmación» hasta que consigan las entradas. Te confirman después, cuando las tienen. No es que te estén dando largas: es literalmente que todavía no han salido a la venta.
  • Cuesta más que la entrada suelta, lógicamente: unos 150 a 300 yuanes (entre 18 y 36 euros) por una visita guiada de media jornada, frente a los 60 yuanes (unos 7 euros) de la entrada a secas. Lo que pagas de más es el guía, la gestión y, en muchos paquetes, el transporte.

El orden sensato, y no es el que parece: a menos que tengas un número de móvil chino, domines WeChat y quieras jugártela en una ventana de dos minutos, empieza por la excursión con entrada incluida y reserva con más de una semana de antelación.

Es cierto que el canal oficial es mucho más barato, pero también es el que deja a gente fuera todas las semanas. Para un extranjero, esto supone tres barreras simultáneas: la interfaz en chino, una pasarela que rechaza tarjetas extranjeras y verificaciones que acaban pidiendo un número chino. Si tienes fechas rígidas y solo una tarde para ver la Ciudad Prohibida, pagar esos veinte o treinta euros de diferencia es la mejor compra del viaje.

Prueba el canal oficial si viajas con margen, en temporada baja o si te apetece el reto. Lo que no compensa en ningún caso es dejarlo para los días previos y quedarte sin ninguna de las dos opciones.

Precios

  • 60 yuanes (unos 7 euros) en temporada alta, de abril a octubre.
  • 40 yuanes (unos 5 euros) en temporada baja, de noviembre a marzo.
  • 10 yuanes (poco más de un euro) por cada galería opcional.

Se trata de uno de los monumentos importantes más baratos del mundo. El problema nunca es el precio, es el cupo.

Si te quedas sin entradas

  • Vuelve a mirar a lo largo del día. Hay cancelaciones y las plazas vuelven al sistema.
  • Prueba el turno de tarde, que se agota más tarde.
  • Cambia de día: entre semana y en temporada baja hay entradas casi hasta el final.
  • Busca una excursión que incluya la entrada, que es la salida explicada arriba y la que de verdad rescata un viaje con fechas cerradas.
  • Antes de los grandes festivos, el museo publica avisos cambiando las reglas de venta. Si viajas en esas fechas, míralo unos días antes en vez de fiarte de la norma de los siete días.

Horarios, temporadas y el cupo diario

Horarios y precios de la Ciudad Prohibida según la temporada

TemporadaMesesHorarioÚltima entradaPrecio
AltaDel 1 de abril al 31 de octubre8:30 a 17:00Sobre las 16:0060 元
BajaDel 1 de noviembre al 31 de marzo8:30 a 16:30Sobre las 15:3040 元

Fíjate en la columna de la última entrada, que es la que da disgustos: el recinto cierra una hora después de dejar de admitir gente. Si tu franja es de tarde y llegas a las cuatro menos cuarto en verano, entras, pero te van a echar enseguida.

Para visitarla sin prisas, entra a primera hora de tu franja, no al final.

¿Turno de mañana o de tarde?

Es la duda más frecuente y la respuesta es menos obvia de lo que parece, ya que las dos franjas se solapan:

  • Entrada de mañana: se accede de 8:30 a 12:00.
  • Entrada de tarde: se accede desde las 11:00.

Así es: de 11:00 a 12:00 pueden entrar los dos turnos a la vez. Y como alrededor de la mitad de la gente con entrada de tarde aprovecha para entrar antes de mediodía, en esa hora coinciden los que van saliendo, los que van entrando y los que llegan tarde en la franja de mañana. Es el peor momento del día, con diferencia.

Teniendo esto en cuenta, existen dos estrategias buenas y una mala:

  • La mejor: entrada de mañana y estar en la puerta a las 8:20. El tramo de 8:30 a 10:00 es el más tranquilo del día, antes de que lleguen los grupos organizados. Y hay una ventaja que mucha gente no sabe: la franja controla la hora de entrada, no la de salida. Con entrada de mañana puedes quedarte hasta el cierre.
  • La otra buena: entrada de tarde, pero entrando entre las 13:00 y las 14:00. Para entonces la aglomeración del mediodía ya se ha disuelto y se pasea bastante bien. Pierdes la posibilidad de estar todo el día, pero para una visita de tres horas sobra.
  • La mala: entrada de mañana y presentarte a las 11:30. Te comes el solape entero, con la cola en su peor momento, y encima has desperdiciado la hora buena.
En internet leerás el consejo de «no compres la entrada de mañana», bajo el argumento de que la cola tarda dos horas y te consume el día. Ten cuidado con esto: el problema no es la entrada de mañana, es llegar tarde con ella. A las 8:20 no hay dos horas de cola; las hay a las once. Si vas a madrugar, la de mañana es la mejor opción porque te permite quedarte todo el día. Si sabes que no vas a madrugar, entonces sí: elige la de tarde y entra a la una.

Cierra los lunes

Los lunes está cerrado, salvo festivos nacionales. Es otro de los errores clásicos: personas que reservan correctamente, madrugan y se plantan en la puerta… un lunes.

Al planificar tu semana en Pekín, coloca la Ciudad Prohibida primero y organiza el resto de actividades en torno a ella. Es lo único de la ciudad que no admite improvisación.

El cupo: por qué se agota

El museo trabaja con un límite de unas 40.000 personas al día, repartido entre las dos franjas horarias. Puede sonar a mucho, y lo es, pero es el monumento más visitado de China y en verano ese cupo se llena entero.

Esta cifra explica los dos aspectos que más desconciertan al llegar:

  • Por qué no hay taquilla. Con un cupo cerrado, vender en puerta no tiene sentido: se llenaría a las ocho de la mañana y el resto del día habría cola de gente enfadada.
  • Por qué dentro hay tanta gente y a la vez cabe todo el mundo. El eje central va lleno porque todos entran a la vez por el mismo sitio, pero el recinto tiene setenta y dos hectáreas.
La mejor combinación posible, si puedes elegir fecha, es ir un martes, miércoles o jueves de temporada baja y entrar a primera hora. Hace frío —Pekín en enero es duro—, pero verás los mismos patios con una décima parte de la gente y ni siquiera hay que pelear por las entradas.

La otra reserva que casi nadie sabe que existe

Este detalle suele pasar desapercibido para mucha gente y no figura en la mayoría de las guías.

La plaza de Tiananmén también requiere reserva, y es una gestión independiente de la de la Ciudad Prohibida.

Son dos lugares contiguos —la puerta de Tiananmén es, literalmente, la entrada al eje que conduce a la Ciudad Prohibida—, pero administrativamente no tienen ninguna relación. Tener la entrada para el museo no te da acceso a la plaza.

Lo que hay que saber:

  • Es gratuita, no cuesta nada.
  • Es obligatoria desde hace años y no hay excepción para extranjeros. Sin ella no pasas los controles.
  • Se hace también por miniprograma de WeChat, buscando 天安门广场预约参观. Elige el verificado, con el sello del gobierno.
  • Se puede reservar de uno a siete días antes, y también tiene cupo diario.
  • Necesitas el pasaporte original para entrar, igual que en el museo.

El orden lógico para una mañana en Pekín es visitar la plaza primero y el museo después, ya que el recorrido natural va de sur a norte. Sin embargo, esto implica pasar por dos reservas, dos controles de seguridad y dos colas antes de entrar en la Ciudad Prohibida. Calcula una hora larga solo para llegar hasta la Puerta del Meridiano, sobre todo si vas en fin de semana.

Y haz las dos reservas el mismo día para que las franjas horarias encajen: si la de la plaza es por la tarde y la del museo por la mañana, no te sirve de nada.

Damos más detalles sobre la plaza en nuestra guía de la plaza de Tiananmén.

El día de la visita: por dónde se entra y cómo aprovecharla

Cómo llegar y por dónde se entra

El recorrido es de sur a norte y en un solo sentido. La entrada es por la Puerta del Meridiano (Wumen, 午门), situada al sur, y la salida por la Puerta de la Destreza Divina (Shenwumen), al norte. No se puede volver atrás, así que si olvidas algo, te lo quedas.

Para llegar a la entrada, la parada de metro es Tiananmen Este o Tiananmen Oeste, en la línea 1. Ten en cuenta que desde allí hay un buen paseo hasta la Puerta del Meridiano, con controles por medio.

Y para volver, la salida norte te deja lejos del metro de la línea 1: allí lo más cómodo es caminar hasta Jingshan —está justo enfrente— o coger un taxi.

Lleva el pasaporte original con el que hiciste la reserva. No sirve una foto ni una fotocopia: lo pasan por el lector en el control.

Qué no puedes llevar

Los controles son serios y esto se comprueba de verdad:

  • Nada de drones. Ni sacarlo de la mochila. Volar un dron ahí es un problema gordo, no una multa.
  • Trípodes y estabilizadores, tampoco. El material de foto que parezca profesional necesita permiso.
  • Maletas y bolsas grandes no entran. Hay consigna gratuita en la Puerta del Meridiano, pero súmale la cola.
  • Mecheros, líquidos en cantidad y lo que uno se imagina.

Si llegas o te vas en tren el mismo día, deja el equipaje en la estación o en el hotel: la consigna del museo es para bolsas, no para pasar el día.

Audioguía

En la Puerta del Meridiano puedes alquilar una audioguía disponible en varios idiomas —pregunta si hay en español, ya que no siempre está—. El precio es de unos 20 yuanes en chino y unos 40 en otros idiomas, y requiere fianza.

Merece la pena por una razón concreta: dentro casi no hay carteles explicativos en inglés y, sin contexto, los patios acaban pareciendo todos iguales.

Cuánto tiempo hace falta

Tres horas para verla con calma; dos si vas justo. Es enorme —casi mil edificios— y el error habitual es agotarse en el eje central, que es el más monumental pero también el más lleno.

El consejo que más se agradece: desvíate a los patios laterales en cuanto puedas. La multitud avanza en línea recta por el centro, pero a veinte metros a un lado hay palacios pequeños casi vacíos, con sitio para respirar y los detalles mejor conservados. Es donde está lo bonito.

Hay aseos y algún sitio donde comprar agua en el interior, pero hay poca sombra: en julio y agosto Pekín supera los 35 grados y esos patios de piedra son un horno. Gorra y botella.

El remate que casi nadie hace

Al salir por la puerta norte, cruza la calle y sube al parque Jingshan. Se trata de una colina artificial construida con la tierra extraída al excavar el foso y, desde su cima, tienes la vista completa de la Ciudad Prohibida con todos sus tejados dorados alineados.

La entrada cuesta un par de yuanes, la subida lleva quince minutos y es la mejor foto de Pekín. Mucha gente sale por el norte, gira a la izquierda para ir al metro y se la pierde por no saber que estaba ahí.

Las galerías de pago y qué hacer si te quedas sin entrada

Las dos galerías que van aparte

Hay dos exposiciones dentro del recinto que no entran en la entrada general y que se pagan por separado, con un coste de unos pocos yuanes cada una:

  • La Galería de los Tesoros, en el sector noreste, con las joyas, los sellos imperiales y el oro de la corte.
  • La Galería de los Relojes, con la colección de relojes mecánicos europeos que los emperadores fueron acumulando. Es rarísima y muy divertida: autómatas del siglo XVIII que hacían escribir a un muñeco.

Se adquieren del mismo modo, a través del miniprograma, al reservar la entrada general. Cierran un poco antes que el recinto, así que, si te interesan, visítalas antes de perderte por los patios y no al revés.

Si vas con niños, la de los relojes suele gustar bastante más que las salas del trono.

Si te quedas sin entrada

Esto sucede, y no significa que te quedes sin ver Pekín. Estas tres cosas se pueden visitar sin reservar el museo:

  • El parque Jingshan. La vista de arriba es la mejor panorámica de la Ciudad Prohibida y se disfruta sin haber entrado. De hecho, hay quien dice que se entiende mejor el conjunto desde ahí que desde dentro.
  • La torre de la esquina noroeste (角楼, Jiaolou). Es el rincón donde el foso, la muralla y el tejado de la torre se reflejan en el agua, y es la foto clásica de la Ciudad Prohibida. Se llega andando por fuera del foso y no cuesta nada.
  • El parque Beihai, justo al oeste, con su lago y su estupa blanca. Fue jardín imperial y da una idea muy parecida de cómo vivía la corte.

Y hay un último detalle que conviene tener claro: la Ciudad Prohibida se puede rodear entera por fuera siguiendo el foso. Es un paseo de unos tres kilómetros donde se ven la muralla y las cuatro torres de esquina, y no requiere ni reserva ni pago alguno.

Evidentemente, esto no sustituye a entrar. Pero si las fechas de tu viaje no han sido las mejores, es un plan bastante mejor que quedarse mirando la puerta.

Los tres fallos que dejan gente fuera

Por orden de frecuencia:

  1. Ir sin reserva, creyendo que hay taquilla.
  2. Ir en lunes.
  3. Reservar con un pasaporte y presentarse con otro (o con el pasaporte renovado entre medias). El nombre y el número tienen que coincidir exactamente.

Ninguno de estos errores tiene solución en la puerta. Si viajas en grupo, comprueba los tres puntos antes de salir del hotel.

Para organizar el resto de los días, tienes qué ver y hacer en Pekín y qué tramo de la Gran Muralla elegir, que es la otra excursión que conviene dejar cerrada con antelación.

Fuentes

  1. dpm.org.cn
  2. ticket.dpm.org.cn