La Pedra Furada de Venturosa: el arco de piedra gigante del interior de Pernambuco

Rubén, 28 septiembre 2026
pedra furada venturosa

En el interior de Pernambuco, a unos 250 kilómetros de Recife, hay una roca que parece imposible: un enorme arco de granito con un hueco tan grande que por él se ve el cielo del sertón como por una ventana. Es la Pedra Furada de Venturosa, poco conocida fuera de la región y una de las formaciones naturales más impresionantes del noreste de Brasil.

Según el Servicio Geológico de Brasil, el bloque de granito mide unos 270 metros de largo y hasta 40 de alto, y la parte hueca del arco se extiende a lo largo de unos 110 metros. La roca tiene unos 600 millones de años, y en sus paredes hay arte rupestre de los pueblos que vivieron en la zona hace miles de años.

Datos prácticos:

  • Dónde: Parque Municipal Pedra Furada, a 7 km de Venturosa (Pernambuco).
  • Distancias: unos 250 km de Recife y unos 60 km de Garanhuns.
  • Entrada: gratuita y sin guía obligatorio.
  • Horario: de 7:00 a 17:00, según los visitantes más recientes; conviene confirmarlo en el ayuntamiento antes de ir.
  • La subida: una escalera de unos 360 escalones hasta la base de la piedra.
  • Mejor momento: al amanecer o al final de la tarde.
Arco de granito de la Pedra Furada de Venturosa visto desde abajo contra el cielo azul
La Pedra Furada vista desde debajo del arco

Qué es la Pedra Furada

La Pedra Furada, «piedra agujereada» en portugués, es un bloque de granito con incrustaciones de otra roca más oscura, la diorita. Forma parte de un gran macizo de granito que se formó bajo tierra hace unos 600 millones de años, a finales del Precámbrico, y que la erosión ha ido dejando al descubierto.

El agujero no lo abrió el agua de un río, como en otros arcos naturales, sino la meteorización, es decir, el efecto del calor, la lluvia y el viento sobre la roca. El granito y la diorita no se desgastan al mismo ritmo, así que en la roca se fueron abriendo huecos redondeados, parecidos a colmenas, que los geólogos llaman tafoni. Con el tiempo se hicieron más grandes, cayeron bloques y quedó el arco que se ve hoy. Esos huecos se ven todavía por toda la piedra, como en la foto de arriba.

El Servicio Geológico de Brasil la incluye en su catálogo de geositios, los lugares de interés geológico del país, por su valor para la enseñanza y el turismo.

No hay que confundirla con otras «Pedra Furada». En Brasil hay varias. La más famosa está en el Parque Nacional de la Serra da Capivara, en Piauí, Patrimonio Mundial de la UNESCO por sus pinturas rupestres. Otra muy conocida es la de Jericoacoara, en Ceará, un arco junto al mar. La de Venturosa es un arco de granito tierra adentro, en plena caatinga.

El arte rupestre

En la piedra hay arte rupestre con escenas de caza, animales y figuras humanas, que los arqueólogos atribuyen a la llamada tradición Agreste, un estilo propio del interior del noreste de Brasil. Por eso, además de un monumento natural, la Pedra Furada es un yacimiento arqueológico. No hay que tocar las figuras ni mojarlas para verlas mejor: es lo que más las estropea.

Según el ayuntamiento de Venturosa, en el municipio hay otros yacimientos, como la Pedra do Tubarão, donde se encontró un cementerio indígena prehistórico, y el Morro dos Ossos, dos grandes bloques de granito con muchas pinturas en sus paredes.

Cómo es la visita

Pórtico de entrada del Parque Pedra Furada en Venturosa
La entrada del Parque Pedra Furada

La piedra está dentro del Parque Municipal Pedra Furada, que el ayuntamiento de Venturosa creó en los años ochenta para protegerla. Tiene aparcamiento, baños, una cafetería sencilla y zona de acampada. La entrada es gratuita y no hace falta guía.

Desde la entrada, una escalera de unos 360 escalones sube hasta la base de la piedra. Ir y volver hasta debajo del arco son unos 800 metros; si además se sube a lo alto de la roca, el recorrido completo ronda los 2 kilómetros. La subida es corta pero empinada y sin sombra, así que conviene tomársela con calma.

Paisaje de caatinga y sierras visto desde debajo del arco de la Pedra Furada
Vista del sertón desde debajo del arco

Desde debajo del arco y desde arriba se ven kilómetros de caatinga, el bosque seco del noreste de Brasil, con sus lajas de granito y las sierras al fondo. La piedra es también un lugar muy conocido para hacer rápel: parte del descenso va apoyado en la pared y, en el gran hueco del arco, se baja colgado en el vacío. Esto solo se debe hacer con una empresa o un club con experiencia y el material adecuado.

Cuándo ir

Puesta de sol sobre la caatinga desde el Parque Pedra Furada
Atardecer desde el parque

Las mejores horas son el amanecer y el final de la tarde, cuando la luz tiñe la roca de naranja y hace menos calor. A mediodía el sol cae de lleno sobre el granito y la subida se hace dura.

En esta zona del interior de Pernambuco llueve sobre todo entre marzo y julio. En esos meses la caatinga está verde, pero la escalera y la roca pueden resbalar. El resto del año el paisaje es más seco y dorado, y el cielo suele estar despejado.

Qué llevar: agua de sobra, gorra, crema solar y calzado con buena suela. En lo alto de la piedra no hay barandillas: cuidado con los bordes, sobre todo con niños.

Cómo llegar

Venturosa está en el Agreste de Pernambuco, a unos 250 kilómetros de Recife. La forma más cómoda de llegar es en coche: no hay transporte público hasta el parque.

  • Desde Recife: se toma la carretera BR-232 hacia el interior hasta Pesqueira, y allí la PE-217 hacia Venturosa. En total, unas cuatro horas.
  • El desvío al parque: según el Servicio Geológico de Brasil, desde Venturosa se recorren unos 3,8 kilómetros por la PE-217 en dirección a Pesqueira y se gira a la derecha por un camino de tierra de unos 3,4 kilómetros, en buen estado, hasta la entrada.
  • Desde Garanhuns: unos 60 kilómetros.

Si no quieres conducir, algunas agencias de Recife organizan excursiones de un día al parque.

En el interior del noreste, las carreteras secundarias pueden tener baches y animales sueltos. Conviene conducir de día y llenar el depósito en las ciudades grandes, como Arcoverde, Pesqueira o Garanhuns.

Qué ver cerca

La Pedra Furada se puede combinar con otros lugares del interior de Pernambuco en una ruta de dos o tres días.

El Vale do Catimbau

Roca arenisca con vetas rojas y blancas en el Vale do Catimbau
Roca de colores en el Parque Nacional del Catimbau

El Parque Nacional del Catimbau, en el municipio de Buíque, es el gran espacio natural de la región: cañones y formaciones de arenisca de colores, cuevas y uno de los conjuntos de pinturas rupestres más importantes del noreste de Brasil. Se visita con guías locales, que salen del pueblo de Vale do Catimbau.

Garanhuns

Reloj de flores en una plaza de Garanhuns
El reloj de flores de Garanhuns

Garanhuns, a unos 60 kilómetros, es una ciudad de sierra, a unos 900 metros de altitud, con un clima mucho más fresco que el resto del interior. La llaman la «ciudad de las flores» y su símbolo es el reloj de flores de la foto. Cada mes de julio celebra el Festival de Invierno de Garanhuns, uno de los festivales de música y cultura más grandes de Pernambuco.

Pesqueira

Pesqueira, de camino desde Recife, es famosa por sus dulces y por el santuario de Nuestra Señora de las Gracias, en la sierra del Ororubá, un lugar de peregrinación.


Si estás preparando un viaje más largo, tenemos una guía con qué ver y hacer en Brasil, y otra de las playas de la vecina Alagoas.

Fotos: portada, Rosael Galindo Júnior (CC BY-SA 4.0); arco, entrada, vista y atardecer, Walter Joliveira (CC BY-SA 4.0); Vale do Catimbau, Guilherme Andrade Guache (CC BY 4.0); Garanhuns, A. Júnior (CC BY 2.0). Todas en Wikimedia Commons.

Fuentes

  1. sgb.gov.br
  2. sigep.eco.br
  3. venturosa.pe.gov.br